Saturday, June 04, 2011

Carta al Presidente Santos sobre el tema ambiental

Por Jaime Galvis Vergara - Geólogo

Junio 3 de 2011

Señor Presidente de la República
Doctor Juan Manuel Santos
Estimado Doctor Santos:

El tema ambiental en Colombia tiende a convertirse en una especie de rueda loca, creando toda clase de obstáculos al desarrollo del País. Todo el tinglado ecológico se maneja con un despliegue mediático desmesurado y sin un a base científica seria. Esto está llevando a actitudes francamente delirantes, tales como la orden de la CAR de suspender el suministro de agua de la planta de Tibitó a la ciudad de Bogotá. Las extralimitaciones de las autoridades ambientales y grupos ecológicos han llegado a extremos francamente ridículos tales como decomisarle unos insectos disecados a un pequeño almacén de implementos biológicos que funciona frente a la Universidad Javeriana.

Los funcionarios de las diversas corporaciones legislan a su antojo, en lugares tales como Mitú o Puerto Inírida hacen que la policía decomise hasta muestras de roca. En Utría le decomisan a los turistas hasta las conchas de moluscos colectadas en la playa, porque según ellos esta actividad priva al agua de mar de carbonato de calcio ¡Vaya disparate!

Los movimientos ecológicos paulatinamente se alejan de concepciones científicas, tornándose en grupos de activistas fanáticos muy parecidos a los extremistas de los años sesenta.

Han logrado que en Colombia se crearan un número exagerado de parques nacionales cuya única función es servir de refugios a la mafia y la subversión. No hay estudio científico alguno que justifique la existencia de una extensión tal de parques, más del doble de los que tiene Argentina.

El bombardeo mediático del ambientalismo evita discutir sus dogmas, conceptos tales como la “biodiversidad”, carecen de una base seria. El punto de partida de dicho concepto son las taxonomías zoológica y botánica, estas están quedando totalmente desvirtuadas con la biología molecular. Los conceptos de especie, familia, etc., presenta bases muy dudosas.

Otro de los motivos de alharaca ambientalista es la liberación de CO2 en la atmósfera por el consumo de combustibles fósiles. Bien puede informársele a los ambientalistas que dicho CO2 ya estuvo antes en la atmósfera, de allí lo tomaron los organismos que dieron lugar a los grandes depósitos de carbón, petróleo, gas y calizas. ¡La Tierra es un sistema cerrado! Pretenden que toda superficie debe estar cubierta de bosques, ignorando que antes de la aparición del Hombre, la tierra no era una inmensa selva de polo a polo, siempre hubo praderas, estepas, desiertos etc.

La histeria ambiental tiende a convertirse en un serio obstáculo para el desarrollo del País, según los ecólogos en Colombia no deben existir fábricas, minas, carreteras, hidroeléctricas, puertos, etc., se habrán dado cuenta que Colombia tiene 45 millones de habitantes a los cuales no se les puede garantizar un mínimo bienestar con embelecos tales como el “desarrollo sostenible”.

Un concepto absolutamente falso, muy publicitado en los medios ambientalistas, sostiene que loe páramos no se pueden tocar porque son la principal fuente de recursos hídricos del País. Los páramos no son áreas de alta pluviosidad. Si se analiza la información acerca de los caudales relativos de los ríos Chicamocha y Suárez, muy documentados en el proyecto de la hidroeléctrica del río Sogamoso, se encuentra que el caudal del río Chicamocha es muy inferior al del río Suarez. Cabe anotar que el Chicamocha es el río que desagua mayor extensión de páramos en Colombia y su cuenca hidrográfica es más extensa que la del Suárez, de este último desagua en su mayor parte áreas con alturas topográficas inferiores a 2.500 metros sobre el nivel del mar. Cabe anotar que las cuencas del Oriente Antioqueño que producen los recursos hídricos para el mayor complejo hidroeléctrico de Colombia se encuentran en cotas topográficas inferiores a las de los páramos. Cualquier observador que conozca los campos colombianos sabe que la mayor condensación y por tanto la mayor pluviosidad se presenta a 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar. ¿Por qué se limitan las actividades económicas en los páramos basados en conceptos falsos? Las grandes minas del Perú, Chile y Bolivia se hallan en alturas superiores a 3.000 sobre el nivel del mar. En dichos países no se esta impidiendo la minería ni criminalizando a los cultivadores de papa y criadores de llamas y alpacas.

Estos temas requieren un mínimo de sentido común, por favor más sensatez y menos histeria.

Cordialmente:

Jaime Galvis Vergara C.C. 17053070

Saturday, May 07, 2011

Shawn Perger on Money Mafia Manipulations

The Daily Bell is pleased to present an exclusive interview with Shawn Perger.

Introduction: Shawn Perger is an author, speaker at investment conferences, and an entrepreneur who has more than 20 years experience working within Vancouver, Canada's vibrant venture capital marts – arguably the center of global venture capital finance. Additionally, Shawn has lived and worked in Switzerland where he developed a network of institutional financial relationships. Most recently, Perger has sold his newsletter, Swiss Confidential and even closed down Foremost Research Group to found a gold-mining company called Dicon Gold Inc. The targeted assets of Dicon are located in the historic gold mining regions of Colombia. "Colombia is one of the best, if not the best, places in the world for the development of large gold deposits. It has a long and well-documented history of gold production," states Perger.
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Monday, April 25, 2011

Entrevista del Daily Bell al Dr. Hans-Hermann Hoppe - Domingo, 27 de marzo de 2011 - con Antonio Wile - Sobre la inviabilidad de un Gobierno Único Mundial y el fracaso de la democracia al estilo occidental

Domingo, 27 de marzo de 2011 - con Antonio Wile

The Daily Bell se complace en presentar una entrevista exclusiva con el Dr. Hans-Hermann Hoppe.

Introducción: El Dr. Hans-Hermann Hoppe, nacido en 1949 en Peine, Alemania, estudió filosofía, sociología, economía, historia y estadísticas en la Universidad de Saarland, en Saarbrücken, en la Universidad Johann Wolfgang Goethe, de Francfort am Main, y en la Universidad de Michigan, en Ann Arbor. Recibió su doctorado (Filosofía, 1974, bajo la dirección de Jürgen Habermas) y obtuvo su grado de "habilitación" (Fundamentos de Sociología y Economía, 1981), ambos, en la Universidad Goethe en Frankfurt.


En 1985, Hoppe se trasladó a Nueva York para trabajar con Murray N. Rothbard (1926-1995), el estudiante estadounidense más prominente del economista austriaco Ludwig von Mises (1881-1973). En 1986, Hoppe siguió a Rothbard a la Universidad de Nevada, Las Vegas, donde se desempeñó como profesor de economía hasta su jubilación en 2008. Después de la muerte de Rothbard, Hoppe también sirvió durante muchos años como editor del Quarterly Journal of Austrian Economics y del interdisciplinario Diario de Estudios Libertarios. Hoppe es un miembro distinguido del Instituto Ludwig von Mises, en Auburn, Alabama, y fundador y presidente de la Sociedad “Propiedad y Libertad”. Actualmente vive con su esposa la Dra. Guelcin Imre, su colega economista, en Estambul, Turquía.


Hoppe es el autor de ocho libros - el más conocido de los cuales es La Democracia: el Dios que falló - y más de 150 artículos en libros, revistas académicas y revistas de opinión. Como prominente economista internacional de la Escuela austríaca y filósofo libertario, ha dado conferencias en todo el mundo y sus escritos han sido traducidos a más de veinte idiomas.


En 2006, Hoppe fue galardonado con el Premio a la Trayectoria por la Causa de la Libertad “Gary S. Schlarbaum”, y en 2009 recibió el Premio “Franz Cuhel Memorial” de la Universidad de Economía de Praga. En ocasión de su 60 cumpleaños, en 2009, se publicó un Festschrift en su honor: Jörg Guido Hülsmann y Stephan Kinsella (eds.), "La Sociedad “Propiedad y Libertad”. Ensayos en honor a Hans-Hermann Hoppe". El sitio web personal de Hoppe es www.HansHoppe.com. Allí, el grueso de sus escritos académicos y populares, así como muchas grabaciones de conferencias públicas están disponibles en formato electrónico.

Daily Bell: Por favor, conteste estas preguntas como si nuestros lectores no estuviesen familiarizados con su gran obra ni con sus opiniones. Vayamos al grano ¿Porqué la democracia es "el Dios que falló?”

El Dr. Hans-Hermann Hoppe: La forma de estado tradicional, pre-moderna, es la de una monarquía (absoluta). El movimiento democrático fue dirigido contra los reyes y las clases hereditarias de la nobleza. La monarquía fue criticada por ser incompatible con el principio básico de "igualdad ante la ley”. Se basaba en privilegios y era injusta y explotadora. Se creyó que la democracia sería la solución a esta situación. Al permitir la participación y la libre entrada al gobierno estatal a todas las personas en igualdad de condiciones, proclamaban los defensores de la democracia, la igualdad ante la ley sería realidad y reinaría la verdadera libertad. Pero todo esto es una gran equivocación.

Es cierto que bajo la democracia cualquiera puede ser rey, por así decirlo, y no sólo un círculo privilegiado de personas. Así, en una democracia, teóricamente no existen privilegios personales. Sin embargo si existen privilegios funcionales y funciones privilegiadas. Los funcionarios públicos, si actúan en carácter oficial, son gobernados y protegidos por el derecho público "y por tanto ocupan una posición privilegiada vis-à-vis las personas que actúan bajo la mera autoridad del "derecho privado". En particular, los funcionarios públicos están autorizados para financiar o subvencionar sus propias actividades por medio de impuestos. Es decir, están autorizados a practicar, y vivir a costa de lo que, en el ámbito privado, entre sujetos de derecho privado, está prohibido y se considera "robo" y "expoliación". Así que el privilegio y la discriminación legal - y la distinción entre gobernantes y súbditos - no desaparecen en la democracia.

Peor aún: bajo la monarquía, la distinción entre gobernantes y gobernados es clara. Sé, por ejemplo, que nunca llegaré a ser rey, y debido a eso tenderé a resistir los intentos del rey de aumentar los impuestos. Bajo la democracia, la distinción entre gobernantes y gobernados se vuelve borrosa. Puede surgir la ilusión que "nos gobernamos a nosotros mismos", haciendo que la resistencia contra el aumento de los impuestos sea disminuida en consecuencia. Yo podría terminar en el extremo receptor: como receptor de impuestos en lugar de alguien que paga impuestos, y en ese caso vería la tributación desde un punto de vista más favorable.

Y además: siendo un monopolista hereditario, el rey considera el territorio y las personas bajo su dominio como su propiedad personal. Consecuentemente irá a explotar monopolísticamente esa "propiedad". Bajo la democracia, el monopolio y la explotación monopolística no desaparecen. Más bien, lo que pasa es esto: en vez de un rey y una nobleza, que consideran al país como su propiedad privada, se coloca un custodio, temporal e intercambiable, al mando monopólico del país. El custodio no es propietario del país, pero mientras esté en el poder podrá utilizarlo legalmente para beneficio suyo y de sus protegidos. Es dueño del uso corriente – del usufructo - pero no es dueño de la riqueza, del capital, del país. Esto no elimina la explotación. Por el contrario, hace que la explotación sea menos sopesada, menos medida y llevada a cabo con poca o ninguna consideración para con el capital del país. La explotación se vuelve más intensa y se promueve sistemáticamente el consumo del capital.

Daily Bell: Si la democracia ha fracasado qué pondría usted en su lugar? ¿Cuál es la sociedad ideal? El anarco-capitalismo?

El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Yo prefiero el término "sociedad de derecho privado”. En una sociedad de derecho privado, toda persona e institución está sujeta al mismo conjunto de leyes. No existen leyes públicas que concedan privilegios a personas o a funciones específicas en este tipo de sociedad. Sólo existen el derecho y la propiedad privados, aplicables por igual a todas y cada una de las personas. Nadie podría adquirir propiedades por medios que no fuesen la producción, el intercambio voluntario, o la apropiación original de recursos sin dueño legítimo previo (baldíos), y además, nadie poseería el privilegio de cobrar impuestos ni de expropiar. Por otra parte, nadie podría prohibir a otra persona el utilizar su propiedad a fin de ingresar en cualquier sector de la economía que ella desease y competir en el mercado contra quien quisiese.

Daily Bell: ¿Cómo se ofrecerían los servicios de justicia y orden en esta sociedad? ¿Cómo funcionaría su sistema ideal de justicia?

El Dr. Hans-Hermann Hoppe: En una sociedad de derecho privado, la producción de ley y orden – protección - se llevaría a cabo por individuos y organismos que, financiados libremente, compitan entre sí por una clientela dispuesta a pagar (o a no-pagar) exactamente como ocurre con la producción de otros bienes y servicios. El funcionamiento de este sistema puede entenderse mejor al contrastarlo con el funcionamiento de nuestro actual, y muy conocido, sistema estatista. Si uno quisiera resumir en una palabra la diferencia decisiva - y la ventaja - de una industria de protección competitiva en comparación con la práctica estatista actual, la palabra sería: contrato.

El estado opera en un vacío legal. No existe ningún contrato entre el estado y sus ciudadanos. No se fija por contrato, qué bien es propiedad de quién, ni qué bien, en consecuencia, debe ser protegido. No se ha fijado que servicios debe proporcionar el estado, ni que va a suceder si el estado falla en sus deberes, ni cuál será el precio que el "consumidor" de tales "servicios" tendría que pagar. Por el contrario, el estado fija unilateralmente las reglas del juego y las puede cambiar, mediante legislación, en el transcurso del juego. Obviamente, este comportamiento es inconcebible para proveedores de servicios de protección financiados libremente. Imagínese un proveedor de protección, sea la policía, la compañía de seguros o un árbitro, cuya oferta consistiese en algo más o menos así: yo no voy a garantizar nada contractualmente. No voy a decirle lo que estoy obligado a hacer si, según su opinión, no cumplo a usted con mi servicio - pero en todo caso, me reservo el derecho de determinar unilateralmente el precio que usted tiene que pagar por tan indefinido servicio. Cualquier proveedor de servicios de protección de este tipo, desaparecería inmediatamente del mercado debido a la falta absoluta de clientela.

En vez de actuar así, cada productor privado de protección, libremente financiado, tendría que ofrecer a sus clientes potenciales un contrato. Y estos contratos, a fin de ser considerados aceptables para consumidores que están pagando voluntariamente por ellos, deben contener cláusulas y descripciones totalmente claras de la propiedad, así como también, claramente definidos los servicios y las obligaciones mutuas. Cada una de las partes de un contrato, a lo largo de su duración o hasta el cumplimiento del contrato, estarían vinculadas a él de acuerdo a sus términos y condiciones, y cualquier cambio en dichos términos o condiciones requeriría el consentimiento unánime de todas las partes interesadas.

En concreto, para ser tenidos como aceptables por sus potenciales compradores, estos contratos tendrían que contener cláusulas especificando lo que se haría en caso de un conflicto o controversia entre el protector o agencia aseguradora y sus asegurados, así como también en el caso de conflicto entre diferentes protectores o agencias aseguradoras y sus respectivos clientes. Y en este sentido sólo existe una solución mutuamente aceptable: en estos casos las partes en conflicto se comprometen contractualmente a someterse a un tribunal de arbitramento dirigido por un tercero que sea independiente y que goce de la confianza mutua de ambas partes. Y en cuanto a esta tercera persona: ella, también, debe estar libremente financiada y en posición de competir con otros árbitros u organismos de arbitraje. Sus clientes, es decir, las compañías de seguros y el asegurado, esperan de ella, que llegue a un veredicto que sea reconocido como justo y equitativo para todas las partes. Únicamente aquellos árbitros capaces de formar tales juicios tendrán éxito en el mercado del arbitraje. Árbitros incapaces de esto y percibidos como sesgados o parciales desaparecerán del mercado.

Daily Bell: ¿Está negando, pues, que necesitamos el estado para defendernos?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: En efecto, así es. El estado no nos defiende, al contrario, el estado nos agrede, confisca nuestras propiedades y las utiliza para defenderse a sí mismo. La definición típica de estado es la siguiente: el estado es una agencia caracterizada por dos funciones exclusivas y lógicamente conectadas. En primer lugar, el estado es una agencia que ejerce el monopolio territorial de la toma las decisiones de última instancia. Es decir, el estado es el árbitro y juez de última instancia en cada caso de conflicto, incluidos los conflictos que afectan al estado mismo y a sus agentes. No hay apelación posible por encima, ni por fuera, del estado. En segundo lugar, el estado es una agencia que ejerce un monopolio territorial de tributación. Es decir, es una agencia que puede fijar unilateralmente el precio que sus súbditos tienen que pagar por el servicio del estado como juez de última instancia. Sobre la base de este marco institucional se pueden predecir con seguridad las consecuencias. En primer lugar, en lugar de prevenir y resolver conflictos, un monopolio que toma decisiones de última instancia causa y provoca conflicto con el fin de que se resuelva en su propio beneficio. Es decir, el estado no reconoce ni protege la legislación vigente, más bien distorsiona y pervierte la ley por medio de legislación. Contradicción número uno: el estado es un protector de la ley que incumple la ley. En segundo lugar, en lugar de defender y proteger a alguien o algo, un monopolio de tributación siempre se esforzará por llevar sus gastos al máximo en materia de protección y, al mismo tiempo por reducir al mínimo la producción efectiva de protección. Cuanto más dinero pueda gastar el estado y menos tenga que trabajar por ese dinero, mejor será su situación. Contradicción número dos: el estado es un expropiador protector de la propiedad.

Daily Bell: ¿Hay algunas leyes y regulaciones buenas?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Sí. Hay, unas pocas leyes, simples y buenas, que casi todo el mundo reconoce y acepta intuitivamente y que además se puede demostrar que son leyes "verdaderas" y "buenas":* Primera: Si no hubiera conflictos interpersonales y todos viviéramos en perfecta armonía no habría necesidad de ley o norma alguna. El propósito de las leyes o normas es ayudar a evitar conflictos que de otro modo serían inevitables. Sólo las leyes que alcanzan ese objetivo pueden ser llamadas leyes buenas. Una ley que genera conflictos en lugar de ayudar a evitarlos es contraria a la finalidad de las leyes, es decir, es una ley mala, disfuncional o perversa.

Segunda: Los conflictos son posibles sólo en la medida que los bienes sean escasos. Las personas tienen enfrentamientos debido a que quieren utilizar el mismo bien de maneras diferentes e incompatibles. O bien yo gano y hago lo que quiero o usted gana y hace lo que quiere. Ambos no podemos ser "ganadores". En el caso de bienes escasos, entonces, necesitamos reglas o leyes que nos ayuden a decidir entre argumentos antagónicos y conflictivos. Por el contrario, bienes que son "gratis", es decir, bienes que existen en superabundancia, que se vuelven inagotables o infinitamente reproducibles, no son, y no pueden ser, una fuente de conflicto. Cada vez que uso un bien no-escaso no se reduce para usted, ni en lo más mínimo, la disponibilidad de este bien. Puedo hacer con él lo que quiero y usted puede hacer con él lo que quiera, al mismo tiempo. No hay perdedores. Ambos somos ganadores, y por lo tanto, en la medida en que los bienes en cuestión no sean escasos, nunca habrá necesidad de leyes.

Tercera: Entonces todos los conflictos relacionados con bienes escasos sólo se pueden evitar si cada bien es de propiedad privada, es decir, exclusivamente bajo el control de un individuo (o grupo de individuos) específico, y no por varios individuos no especificados, y siempre está en claro cuál cosa es la propiedad, y a quién pertenece, y cuál no es. Y para evitar todos los posibles conflictos desde el principio de la humanidad, por así decirlo, solamente es necesario tener una norma que determine que la primera, la apropiación original de un recurso escaso, dado por la naturaleza, sin previo dueño, la convierte en propiedad privada. En suma, entonces, son esencialmente tres las "buenas leyes" que garantizan una interacción libre de conflicto o "de paz eterna:" a) el primero que se apropia de algo previamente sin dueño se convierte en su propietario exclusivo (en condición de primer propietario no podría haber entrado en conflicto con nadie porque las otras personas sólo aparecerán en escena más tarde), b) aquel que produce algo, utilizando tanto su cuerpo como los bienes apropiados originalmente, se convierte en dueño único y legítimo del producto de su trabajo, siempre que en ese proceso no dañe la integridad física de la propiedad de terceros, y c) que quien adquiera algo de un propietario anterior, o anteriores, por medio de intercambio voluntario, es decir, un intercambio considerado de beneficio mutuo, se convierte en el nuevo propietario de ese bien.

Daily Bell: ¿Cómo, entonces, puede uno definir la libertad? Como la ausencia de coerción estatal?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Una sociedad es libre, cuando cada persona es reconocida como dueña exclusiva de su propio (escaso) cuerpo físico; cuando los individuos son dueños exclusivos del fruto de su propio trabajo; cuando las personas son libres de convertirse en propietarios de recursos, previamente sin dueños definidos, convirtiéndolos en su propiedad privada; cuando las personas son libres de utilizar su cuerpo y sus bienes apropiados originalmente para producir lo que quieran producir (sin que en el proceso dañen la integridad física de la propiedad de terceros); y cuando cada uno es libre de hacer contratos mutuamente benéficos con otros individuos, incluyendo en ello sus respectivas propiedades. * Cualquier interferencia con estos contratos constituye un acto de agresión, y el grado de libertad de una sociedad puede medirse por la intensidad con que practica tales agresiones.

Daily Bell: ¿Cuál es su posición sobre los derechos de autor? ¿Cree usted que la propiedad intelectual no existe, como Kinsella ha propuesto?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Estoy de acuerdo con mi amigo Kinsella, la idea de los derechos de propiedad intelectual no sólo es equivocada y confusa sino, además, peligrosa. Y ya he comentado porqué es así. Las ideas - recetas, fórmulas, declaraciones, argumentos, algoritmos, teoremas, melodías, patrones, modelos, ritmos, imágenes, etc. - son sin duda bienes (en la medida en que son buenas y útiles, no que sean malas, las recetas, etc.), pero no son bienes escasos. Una vez pensadas y expresadas, son bienes libres, inagotables. Silbo una melodía o escribo un poema, usted oye la melodía o lee el poema y lo reproduce o lo copia. Al hacerlo, usted no me ha quitado nada. Puedo silbar y escribir como antes. De hecho, todo el mundo me puede copiar y aún así, nada han tomado de mí. (Si yo quisiera que nadie copie mis ideas sólo tendría que guardarlas para mí mismo y no expresarlas nunca. )

Ahora imagine que he obtenido un derecho de propiedad sobre mi melodía o sobre mi poesía, de tal manera que puedo prohibir a usted que la copie, o exigir, de usted mismo, una regalía si la copia. En primer lugar: ¿No implica esto, que yo, absurdamente, a mi vez, tenga que pagar regalías a la persona (o a sus herederos) que inventaron el “silbar” y la escritura, y más adelante a aquellos que compusieron el lenguaje y la reproducción de sonidos, y así sucesivamente?. Segundo: Al impedir que usted silbe mi melodía o recite mi poema o al obligarlo a pagar, en caso de que lo haga, me he transformado en realidad en propietario (parcial) de usted: propietario parcial de su cuerpo, de sus cuerdas vocales, de su papel, de su lápiz, etc., porque usted no utilizó nada, excepto sus propios recursos, cuando me copió. Si usted ya no puede copiarme, entonces esto significa que yo, el dueño de la propiedad intelectual, he expropiado a usted y a su propiedad “real”. Lo que demuestra que los derechos de propiedad intelectual y los derechos de propiedad real son incompatibles, y la promoción de la propiedad intelectual debe ser vista como uno de los más peligrosos ataques a la idea de la propiedad “real” (de bienes escasos).

Daily Bell: Hemos sugerido que si alguien quiere hacer valer derechos de autor hereditarios que lo haga entonces por su propia cuenta, asumiendo los gastos, e intentando a través de diversos medios hacer frente a los violadores de los derechos de autor con sus propios recursos. Esto sitúa la carga de la coerción, y de la vigilancia, en el bolsillo del individuo. ¿Es ésta una solución viable - permitir que el mercado mismo decida estas cuestiones?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Eso sería un gran avance en la dirección correcta. Mejor aún: más y más tribunales en más y más países, especialmente en países fuera de la órbita del cártel de los gobiernos occidentales, dominados por los EE UU, harían claro que ya no oyen casos de violación de derechos de autor, ni de patentes, y se refieren a tales quejas como a un truco de las grandes empresas occidentales - vinculadas a sus respectivos gobiernos, tales como las empresas farmacéuticas - para enriquecerse a costa de otras personas.

Daily Bell: ¿Qué piensa usted de Poder es Derecho de Ragnar Redbeard?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Uno puede dar dos interpretaciones muy diferentes a esta declaración. No veo ninguna dificultad con la primera. Es así: Yo sé la diferencia entre "poder" y "derecho" y, por tratarse de un hecho empírico, el poder es, de hecho, con frecuencia el derecho. La mayoría, si no todo el "derecho público", por ejemplo, es poder disfrazado de derecho. La segunda interpretación es la siguiente: No sé la diferencia entre "poder" y "derecho", porque no hay diferencia. Poder es derecho y derecho es poder. Esta interpretación se contradice a sí misma. Porque si quisiera defender este argumento como una declaración verdadera en una discusión con otra persona, de hecho, usted estaría reconociendo el derecho de su oponente a la propiedad de su propio cuerpo. Usted no usa la violencia contra él para traerlo al enfoque correcto. Usted permite que él llegue a la verdad por sí mismo. Es decir, admite, al menos implícitamente, que usted conoce la diferencia entre el bien y el mal. De lo contrario no habría ningún propósito en discutir. Lo mismo, incidentalmente es cierto, con la famosa frase de Hobbes de que el hombre es lobo para el hombre. Cuando usted acepta que esta declaración es verdadera, en realidad está probando que es falsa.

Daily Bell: Se ha sugerido que la única manera de reorganizar la sociedad es a través de un retorno a los clanes y tribus que caracterizaron las comunidades del homo-sapiens por decenas de miles de años? ¿Es posible que como parte de esta des-evolución, se pueda volver a enfatizar el clan o la justicia tribal?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: No creo que nosotros, en el mundo occidental, pueda volver a los clanes y a las tribus. El estado moderno y democrático ha destruido los clanes y las tribus y sus estructuras jerárquicas, porque estaba en el camino del empuje estatista por el poder absoluto. Con los clanes y las tribus ausentes, tenemos que tratar con el modelo de sociedad de derecho privado que he descrito. Pero allí donde todavía existen las estructuras jerárquicas del clan y de la tribu tradicionales, deberían ser apoyadas y los intentos de "modernizar" los "arcaicos" sistemas de justicia al estilo occidental deberían ser vistos con la mayor suspicacia posible.

Daily Bell: También ha escrito mucho sobre dinero, moneda y asuntos monetarios. El Patrón Oro es necesario para una sociedad libre?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: en una sociedad libre, el mercado produciría dinero, como todos los demás bienes y servicios. En un mundo perfectamente cierto y previsible no existiría esa cosa que llamamos dinero. Pero como vivimos en un mundo de contingencias impredecibles las gentes llegan a apreciar también los bienes de acuerdo a su facilidad de comercialización o vendibilidad, o sea, como medio de trueque. Dado que un bien que sea más fácil y ampliamente vendible es preferible como medio de intercambio o de trueque a un bien que sea menos fácil y ampliamente vendible, hay una tendencia inevitable en el mercado para que surja finalmente un único material o producto, que se distinga de todos los otros, justamente por ser el más fácil y ampliamente vendible entre todos. Este material o producto es llamado dinero. Siendo el más vendible de todos los bienes, proporciona a su dueño y portador la mejor protección humanamente posible contra la incertidumbre – puede ser utilizado para satisfacción instantánea de una amplia gama de posibles necesidades. La teoría económica no tiene nada que decir en cuanto a cuál producto o material irá a adquirir el status de dinero. Históricamente tal material ha sido el oro. Pero si la constitución física de nuestro mundo fuese diferente o llegara a ser diferente de lo que es ahora, algún otro producto o material se convertirían o podrían convertirse en dinero. El mercado decidirá. En todo caso, no hay necesidad que el gobierno venga a inmiscuirse en nada de esto. El mercado ha surtido y surtirá algún tipo de dinero-mercancía, y la producción de ese material, cualquiera que sea, está sujeta a las mismas fuerzas de la oferta y la demanda que determinan la producción de todos los demás bienes y servicios del mercado.

Daily Bell: ¿Y qué dice del paradigma de la banca libre? La banca fraccionaria privada debe ser tolerada o es un delito? ¿Quién va a llevar gente a la cárcel por la banca privada fraccionaria?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Suponga que el oro es dinero. En una sociedad libre, usted tiene la libre competencia en las minas de oro, tiene la libre competencia en la acuñación de oro, y tiene bancos compitiendo libremente. Los bancos ofrecen diversos servicios financieros: custodia de dinero, servicios de compensación, y la intermediación entre ahorradores y prestatarios inversionistas. Cada banco emite su propio tipo de "notas" o "certificados" que documentan las diversas operaciones y las resultantes relaciones contractuales entre el banco y el cliente. Tales “notas” o billetes son negociables libremente. Hasta aquí todo va bien. La polémica entre los banqueros libres es sólo el estatus de la banca de depósito de reserva fraccionaria y de los billetes bancarios. Digamos que A deposita 10 onzas de oro en un banco y recibe un billete (un sustituto del dinero) redimible por su valor a la presentación por el portador. Sobre la base de un depósito, entonces, el banco otorga un préstamo a C, por 9 onzas de oro y emite un billete en este sentido, una vez más redimible por su valor al portador.

Debería ser permitido esto? Creo que no. Porque ahora hay dos personas, A y C, que son propietarias exclusivas de la misma y única suma de dinero. Una imposibilidad lógica. O dicho de otro modo, sólo hay 10 onzas de oro, pero a A se le da un título por 10 onzas y C guarda uno por 9 onzas. Es decir, hay más títulos de propiedad que propiedad. Obviamente, esto constituye un fraude, y en todas las áreas, excepto en asuntos monetarios, los tribunales han considerado la práctica como fraude también y han castigado a quienes los cometen. Por otro lado, no habría problema alguno si el banco dijese a A que iría a pagarle intereses sobre sus depósitos, invirtiéndolos, por ejemplo, en un fondo mutuo del mercado monetario constituido por papeles financieros de alta liquidez y a corto plazo, y prometiendo hacer todos los esfuerzos posibles para restituir a A, una cantidad fija de dinero, al momento que éste exigiese de vuelta su inversión. Tales fondos de inversión bien podrían tornarse muy populares y mucha gente querría depositar su dinero en ellos en lugar de hacerlo en cuentas de depósito normales. Pero las acciones en fondos de inversión nunca podrán funcionar como dinero o medio de trueque. En esas condiciones tales acciones jamás podrían ser la mercancía, el material o producto, más fácil y ampliamente vendible de todos.

Daily Bell: ¿Cuál es su posición con respecto al paradigma actual de la banca central? ¿Es la banca central, como está constituida actualmente, el desastre principal de nuestro tiempo?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: La banca central es sin duda uno de los grandes causantes del desbarajuste de nuestra época. Los Bancos Centrales, y, en particular, el Banco de la Reserva Federal, la FED, fueron los responsables de la destrucción del patrón oro, el cual siempre fue obstáculo para las políticas inflacionarias, y de su sustitución, desde 1971, por un patrón monetario exclusivo de papel moneda (dinero fiduciario) y de curso legal forzoso. Desde entonces, los bancos centrales tienen la capacidad de crear dinero virtualmente de la nada. Una mayor cantidad de papel moneda no hace a una sociedad más rica, y es obvio, - se trata sólo de una mayor cantidad de papel impreso. De lo contrario, ¿porqué existen aún países pobres y gentes pobres en el mundo? Porque la creación de más dinero tiene una función primordial: enriquecer a su productor monopolístico (el banco central) y a todos los receptores iniciales de ese dinero (el gobierno y los grandes bancos y sus clientes principales, vinculados al gobierno) todo a costa del empobrecimiento de quienes reciben el nuevo dinero en el último momento, cuando todos los precios ya han aumentado.

Gracias al poder ilimitado de imprimir dinero del cual goza un banco emisor, los gobiernos pueden incurrir en déficit presupuestarios cada vez más altos y a acumular endeudamientos cada vez mayores para financiar guerras, frías o no, en el extranjero o en casa, y la participación en un flujo infinito de actividades inútiles, que de otro modo, sería imposible financiar. Gracias al banco central, varios "expertos monetarios" y "líderes de la macro-economía" pueden, al agregarlos a la nómina, convertirse en propagandistas del gobierno, con la función de "explicar", como alquimistas, cómo la piedra (papel-moneda), puede ser transformada en pan (riqueza). Gracias al banco central, las tasas de interés pueden ser artificialmente reducidas a cero, canalizando crédito para proyectos y mano de obra insolventes al mismo tiempo que escasean el crédito genuino para proyectos y personas solventes, y realmente dignas de crédito, provocando inversiones cada vez mayores en burbujas insostenibles, las cuales, al estallar, generan colapsos cada vez más espectaculares. Y gracias al banco central, enfrentamos la dramáticamente creciente amenaza de una inminente hiperinflación cuando los pollos llegan por fin a casa a pernoctar y al flautista debemos pagar.

Daily Bell: Hemos señalado a menudo que las siete colinas de Roma fueron inicialmente sociedades independientes al igual que la ciudades-estado italianas durante el Renacimiento y las 13 colonias de la República de los EE. UU. Parece que los grandes imperios comienzan como comunidades individuales donde la gente puede abandonar una comunidad si son oprimidos y emigran a una comunidad cercana a comenzar de nuevo. ¿Cuál es la fuerza motriz detrás de este proceso de centralización? ¿Cuáles son los bloques de construcción del Imperio?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Todos los estados tienen que comenzar en pequeño. Eso facilita que la gente huya, que escape. Sin embargo, los estados son por naturaleza agresivos, como ya he explicado. Pueden externalizar el costo de la agresión en los demás, es decir, en los desventurados contribuyentes. No les gusta ver huir a la gente productiva y tratan de capturarlos expandiendo su territorio. Mientras más gente productiva controle, mejor estará el estado. Este deseo de expansión, encuentra oposición en otros estados. Sólo puede haber un monopolio supremo de justicia y tributación en un territorio dado. Es decir, la competencia entre los diferentes estados es eliminatoria. O bien A gana y controla el territorio, o bien B. ¿Quién gana? Al menos en el largo plazo, el estado que irá a ganar - y a apoderarse del territorio de otro, o a establecer su hegemonía sobre él y obligarlo a rendir tributo – será aquel que pueda parasitar de la economía comparativamente más productiva. Es decir, todo lo demás constante, los estados cuyas economías son más liberales tenderán a conquistar los estados menos liberales (en el sentido clásico europeo de "liberal"), o sea, los estados más opresivos y más regulados económicamente.

Fijándonos sólo en la historia moderna, podemos de esa forma explicar primero la ascensión de la liberal Gran Bretaña a la categoría del Imperio más importante del mundo y, después, subsecuentemente, la de la liberal Unión Americana (los EE. UU.). Y podemos comprender una aparente paradoja: ¿por qué aquellos potencias imperiales internamente liberales como los EE. UU. tienden a ser más agresivos y beligerantes en su política exterior que aquellas potencias internamente opresivas, como la antigua Unión Soviética. El liberal imperio de los EE. UU. era el seguro ganador en sus guerras y las aventuras militares en el extranjero, mientras que la opresiva Unión Soviética temía que pudiera perder.

Pero la construcción del Imperio también lleva consigo las semillas de su propia destrucción. Cuanto más cerca llega el estado a su meta suprema – la dominación del mundo y la institución de un gobierno único mundial, menos motivos tienen para mantener su liberalismo interno y más razones tienen para hacer justamente aquello que todos los estados están propensos a hacer de todos modos, es decir, a adoptar una línea dura y aumentar su explotación sobre la gente productiva que aún queda. En consecuencia, sin tributarios adicionales disponibles y la productividad doméstica estancada o cayendo, las políticas internas imperiales de pan y circo ya no pueden mantenerse. La crisis económica golpea, y el colapso económico inminente comienza a estimular tendencias a la descentralización, a los movimientos separatistas y secesionistas, y finalmente conduce a la desintegración del Imperio. Ya vimos esto acontecer con Gran Bretaña, y estamos viendo ahora el mismo suceso con el Imperio de los EE. UU., aparentemente en su última etapa.

Hay también un aspecto importante en el lado monetario de este proceso. El Imperio dominante típicamente proporciona la moneda de reserva internacional, primero la Gran Bretaña con la Libra Esterlina y ahora los EE. UU. con el Dólar. Con el dólar usado como moneda de reserva por los bancos centrales extranjeros, los EE. UU. pueden incurrir en un "déficit sin lágrimas" permanente. Es decir, los EE. UU. no tienen que pagar por sus constantes excesos de importaciones en relación con las exportaciones, como sería normal entre socios "iguales", teniendo que exportar una cuantía creciente de bienes al exterior (las exportaciones pagan por las importaciones). Más bien: Los gobiernos extranjeros y sus bancos centrales en lugar de utilizar sus ingresos por exportaciones para comprar productos estadounidenses de consumo interno, usan sus reservas en dólares de papel para comprar bonos del gobierno de EE. UU. como ayuda a los estadounidenses para que sigan consumiendo más allá del alcance de sus medios. Un típico signo de vasallaje ante el Imperio dominante.

No sé lo suficiente sobre China para entender por qué están utilizando sus enormes reservas en dólares para comprar bonos del gobierno de los EE. UU. Después de todo, se supone que China no forma parte del Imperio Americano. Tal vez sus gobernantes han leído demasiados libros de texto de economía americanos y ahora creen en la alquimia, también. Pero si solamente la China se deshiciera de sus bonos del Tesoro de los EE. UU. y en cambio acumulara reservas de oro, ese sería el fin del imperio de los EE. UU. y del dólar como hoy los conocemos.

Daily Bell: ¿Es posible que una sombra de familias imposiblemente ricas localizadas en la ciudad de Londres sea parcialmente responsable de todo esto? ¿ Buscan estas familias y sus facilitadores un gobierno mundial de élites? ¿Es una conspiración? ¿Ve usted el mundo en estos términos: como una lucha entre los impulsos de centralización de las élites y los impulsos más democráticos del resto de la sociedad?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: No estoy seguro de si la conspiración sigue siendo la palabra adecuada, porque mientras tanto, gracias a gente como Carroll Quigley, por ejemplo, se sabe mucho acerca de lo que está pasando. En cualquier caso, no cabe duda de que hay familias tan increíblemente ricas, asentadas en Londres, Nueva York, Tel Aviv y en otros lugares, que ya han percibido el inmenso potencial para el enriquecimiento personal en el proceso de construcción del Estado- y del Imperio. Los presidentes de las grandes casas bancarias jugaron un papel clave en la fundación de la FED, porque percibieron que la banca central permitía a sus propios bancos inflar y expandir el crédito adicionalmente al dinero y crédito creados por el banco central, y que un prestamista "de última instancia" jugaba un papel decisivo al permitirles cosechar ganancias privadas, siempre y cuando las cosas marcharan bien y a socializar los costos cuando las cosas comenzasen a marchar mal.

Percibieron que el patrón oro clásico se presentaba como un obstáculo natural a la inflación y a la expansión del crédito, así que primero ayudaron a establecer un patrón oro falso (el estándar de intercambio del oro) y, a continuación, después de 1971, un régimen de papel moneda puro. Comprendieron que un sistema de libre fluctuación del papel-moneda nacional era todavía imperfecto, en cuanto a sus deseos inflacionistas se refiere, porque la supremacía del dólar podría verse amenazada por otras monedas en competencia, tales como un marco alemán fuerte, por ejemplo; y con el fin de para reducir y debilitar esta competencia apoyaron los esquemas de "integración monetaria" tales como la creación de un Banco Central Europeo (BCE) y del Euro.

Y percibieron que el sueño supremo, un poder ilimitado de falsificación y creación de dinero, se haría realidad, con sólo tener éxito en la creación de un banco central mundial, dominado por los EE. UU., que emitiera un papel-moneda mundial, como el Bancor (nombre propuesto por Keynes) o el Fénix; y así, ayudaron a establecer y a financiar una multitud de organizaciones tales como el Consejo de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral, el Grupo Bilderberg, etc., para promover este objetivo. Además, los líderes industriales reconocieron las tremendas oportunidades de beneficio creadas por los monopolios concedidos por el estado, por los subsidios del gobierno, y por los contratos exclusivos de margen fijo, liberándolos o protegiéndolos de la competencia, y por lo tanto, ellos también se aliaron, e "infiltraron", al estado.

No hay "accidentes" en la historia, y si hay acciones cuidadosamente planificadas que dan lugar a consecuencias inesperadas, imprevistas, y no premeditadas. Pero la historia no es sólo una secuencia de accidentes y sorpresas. La mayor parte de ella ha sido concebida y diseñada intencionalmente. No por la gente común, por supuesto, sino por las élites del poder en el control del aparato estatal. Si quisiéremos evitar que la historia siga su actual y previsible curso rumbo a un desastre económico sin precedentes, entonces, es realmente imperativo provocar la indignación pública exponiendo, sin descanso, los perversos motivos y maquinaciones de las élites del poder, no sólo de quienes trabajan en el aparato estatal, sino, especialmente, de los que estando por fuera, detrás de las escenas, tiran de las cuerdas.

Daily Bell: Ha sido nuestra tesis que, al igual que la imprenta de Gutenberg hizo estallar las estructuras sociales existentes en su época, así también lo está haciendo la Internet hoy en día. Creemos que la Internet puede marcar el comienzo de un nuevo Renacimiento después de la Edad Oscura del siglo 20. ¿De acuerdo? No está de acuerdo?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Es cierto que ambos inventos revolucionaron la sociedad y mejoraron enormemente nuestras vidas. Es difícil imaginar cómo sería regresar a la era pre-Internet, o la era pre-Gutenberg. Soy escéptico, sin embargo, en cuanto a la capacidad de las revoluciones tecnológicas, en sí y por sí mismas, de traer progreso moral y avance hacia una mayor libertad. Estoy más inclinado a pensar que la tecnología y los avances tecnológicos son "neutrales" en este sentido. La Internet puede ser utilizada para desenterrar y difundir la verdad tanto como para difundir mentiras y confusión. Se nos han dado posibilidades sin precedentes de eludir y socavar a nuestro enemigo el estado, pero también se han dado al estado posibilidades sin precedentes de espiarnos y arruinarnos. Somos más ricos hoy en día, con la Internet, de lo que éramos sin ella, digamos, en 1900, (y somos más ricos, no por el estado, sino a pesar de él). Pero tendría que negar enfáticamente que hoy somos más libres de lo que éramos en 1900. Todo lo contrario.

Daily Bell: ¿Algunas consideraciones finales? ¿Puede decirnos en que está trabajando ahora? Qué libros o sitios web le gustaría recomendar?


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Una vez me desvié de mi principio de no hablar acerca de mi trabajo hasta haberlo concluido. Me he arrepentido de esta desviación. Fue un error que no voy a repetir. En cuanto a los libros, recomiendo, sobre todo, la lectura de las obras principales de mis dos maestros, Ludwig von Mises y Murray Rothbard, no sólo una vez, sino repetidamente de vez en cuando. La obra de ambos sigue siendo incomparable y permanecerá insuperable por mucho tiempo. En cuanto a los sitios web, visito regularmente a mises.org y lewrockwell.com En cuanto a otros sitios: me han llamado un extremista, un reaccionario, un revisionista, un elitista, un supremacista, un racista, un homofóbico, un antisemita, un derechista, un teócrata, un ateo cínico, un fascista y, por supuesto, un mote obligado para todos los alemanes, un nazi. Por lo tanto, es de esperar que tenga una debilidad por sitios políticamente "incorrectos" que todo hombre "moderno", "decente", "civilizado", "tolerante" y "iluminado" se supone que debe ignorar y evitar.

Daily Bell: Gracias por concedernos su tiempo para responder nuestras preguntas. Ha sido un honor especial abordarlo con ellas en el contexto de su extraordinaria obra.


El Dr. Hans-Hermann Hoppe: Fue un placer.

Comentarios del Daily Bell:


¡Qué gran entrevista. Decimos esto sin modestia, porque con algunas excepciones (siendo las más notables la banca libre y la competencia por el dinero), el Dr. Hans-Hermann Hoppe, uno de los mejores pensadores y educadores libertarios en el mundo de hoy, en realidad pareció estar de acuerdo con algo de lo que se ha se ha propuesto en estas modestas páginas durante varios años. No tome nuestra palabra por ella. Vuelva a leer la entrevista si lo desea. Para tener a alguien del calibre mental del doctor Hoppe de apoyar y profundizar en las percepciones fundamentales, que hemos sostenido en algunas ocasiones, es increíblemente afirmativo, e incluso, (no nos importa admitirlo), intelectualmente satisfactorio.

En un tono menos frívolo, lo que viene a través de la entrevista es que el Dr. Hoppe es uno de los individuos particulares que, al haber vislumbrado la verdad no disponible para la mayoría de la gente, es incapaz, por temperamento, de temporizar sobre su validez. Uno ve esta característica reflejada en la obra y en las narrativas de Murray Rothbard y de Ludwig von Mises, por nombrar dos pensadores brillantes que vienen a la mente. La incapacidad de evitar conclusiones (o de no cohibirse de expresarlas) desarrollada a partir del sistema de creencias de uno mismo, es un signo revelador de coraje intelectual, e incluso, creemos, de grandeza.

De hecho, es raro tener el privilegio de llevar a cabo un diálogo con una inteligencia verdaderamente clara, alguien, de hecho, con un marco de referencia que resuena con coraje. Si usted lee la entrevista con detenimiento, puede ver (o escuchar) el enfoque disciplinado con que el doctor Hoppe se acerca a los temas sobre los que comenta. Cada posición se desarrolla de forma racional y cada conclusión se desenvuelve sin cesar de la evidencia esbozada.

No vamos a escribir mucho más porque al igual que una gran composición musical, esta entrevista, en nuestra opinión, se aprecia mejor por sí misma. Nuestro comentario, torpe probablemente, sólo resta de su musculatura y de su elegante austeridad. Por supuesto, usted puede no apreciar nuestros esfuerzos, querido lector, pero por favor, reconozca la cortés elegancia, la sabiduría y la valentía intelectual de uno de los pensadores profundos del mundo del mercado libre, el Dr. Hans-Hermann Hoppe.



TRADUCCIÓN DE RODRIGO BETANCUR

Thursday, April 07, 2011

El Futuro del Liberalismo - Exhortación a un Nuevo Radicalismo

por Hans-Hermann Hoppe *

El liberalismo clásico ha estado en decadencia durante más de un siglo. Desde la segunda mitad del siglo diecinueve los asuntos públicos han sido influenciados cada vez más por las ideas socialistas: comunismo, fascismo, nacionalsocialismo, y durante más tiempo por la democracia social (liberalismo y neo-conservatismo americanos).

En efecto, tan completa ha sido la victoria socialista que hoy algunos neoconservadores han proclamado el "Fin de la Historia" y la llegada del "Último Hombre", es decir, del último milenio de democracia social, global, supervisada por los estadounidenses.

Ante esta situación, los liberales pueden reaccionar de dos modos. Pueden sostener que el liberalismo es una doctrina cabal y que el público la rechaza a pesar de su veracidad. O - y esto es lo que yo haré - uno puede considerar el rechazo como indicación de que hay algún error en la propia doctrina.

El error central del liberalismo radica en su teoría del gobierno.

El liberalismo – tal como lo personifica Locke y según lo proclamado por Jefferson en la Declaración de Independencia – se centraba alrededor de las nociones de la propiedad sobre sí mismo, la apropiación original de los recursos dados por la naturaleza, la propiedad, y el contrato, como derechos humanos universales. Con lo tocante a príncipes y reyes, este énfasis en la universalidad de los derechos, colocó a los liberales en oposición radical a todo gobierno establecido. Para un liberal, todo hombre, fuera rey o campesino, estaba sujeto a la mismos principios universales de justicia, y un gobierno bien podría derivar su justificación de un contrato entre dueños de propiedad privada o también podría no ser justificable en absoluto. Pero, ¿podía ser justificable?

La respuesta liberal se inició con la indiscutible proposición de que, asesinos, ladrones, timadores, matones, embaucadores, etc., siempre existirían, y que la vida en sociedad sería imposible si no se les amenazara con el castigo físico. Para mantener el orden liberal, era necesario obligar mediante amenazas, o aplicación de violencia, a quien no respetara la vida y la propiedad de los demás. De esta premisa los liberales concluyeron que la tarea de mantenimiento del orden público era la función primordial del gobierno.

Si esta conclusión es correcta o no, depende de la definición de gobierno. Es correcta, si gobierno simplemente significa cualquier individuo o empresa que proporciona servicios de protección a una clientela, mediante el pago voluntario de honorarios. Pero esta no es la definición adoptada por los liberales. Para un liberal, el gobierno no es una empresa especializada. El gobierno tiene dos características únicas. Tiene el monopolio territorial obligatorio de jurisdicción (decisión de última instancia) y el derecho a impuestos. Aún si uno asume esta definición de gobierno, la conclusión liberal es claramente falsa.

De hecho, es inconcebible cómo dueños de propiedad privada pudieron aceptar un contrato que diera derechos a otro agente, para obligar a todos los habitantes dentro de un territorio dado a que acudieran a él, exclusivamente, buscando protección y justicia. Tal contrato monopólico implicaba que todo dueño de propiedad privada había renunciado, a su derecho a la decisión de última instancia en cuanto a su persona y propiedad, otorgándolo a una agencia diferente. En efecto, se había sometido a sí mismo a la esclavitud. Pero nadie en pleno uso de sus facultades, puede, ni probablemente desee, consentir en someter, permanentemente, a la indefensión, su persona y propiedad, ante las decisiones de alguien diferente. De manera similar, es inconcebible que alguien dotara a su protector monopólico con el derecho a recaudar impuestos. Nadie puede, o desea, aceptar un contrato que permita a su protector determinar unilateralmente, sin consentimiento del protegido, la suma que éste debe pagar por protección.

Los liberales han tratado de resolver esta contradicción interna con la improvisación de acuerdos "implícitos" o "conceptuales", contratos, o constituciones. Sin embargo todas estas tentativas sólo han añadido a la misma conclusión inevitable: que es imposible derivar una justificación del gobierno a partir de contratos explícitos.

La errónea aceptación de que “el gobierno” era congruente con los principios de propiedad sobre sí mismo, propiedad privada, y contrato, ha conducido al liberalismo a su propia destrucción.

Primero, y se desprende del error inicial, que la solución liberal al problema de la seguridad - un gobierno limitado constitucionalmente - es un ideal contradictorio.

Una vez que el principio de gobierno es admitido, cualquier noción de freno a su poder es ilusoria. Incluso si, como los liberales han propuesto, un gobierno limitara sus actividades a la protección de los derechos existentes de propiedad privada, la pregunta que surge sería: ¿cuánta seguridad debe producirse?. Motivado por el interés propio y la desutilidad de su trabajo, pero con el poder recaudar impuestos, invariablemente la respuesta que un agente del gobierno dará: maximizar los gastos y minimizar la producción. Mientras más dinero pueda gastar y menos tenga que trabajar, mejor estará.

Más aún, un monopolio judicial disminuirá la calidad de la protección. Si, con excepción del gobierno, ante nadie más se puede reclamar justicia, la justicia se corromperá en favor del gobierno, a pesar de la Constitución. Las constituciones y las Cortes Supremas son constituciones y agencias gubernamentales, y cualquier limitación que pudieran contener o encontrar es resuelta por agentes de la misma institución en consideración. Como es de esperar, se alterarán las definiciones de propiedad y protección y ampliado el alcance de la jurisdicción para ventaja del gobierno.

En segundo lugar, y se deriva del error en cuanto al status moral del gobierno, que la vieja preferencia liberal de un gobierno local, descentralizado y pequeño, es inconsistente.

Una vez se ha admitido que, a fin de forzar la cooperación pacífica entre dos individuos A y B, es justificado tener a un monopolio judicial X, se deduce una doble conclusión. Si más de un monopolio existe, X, Y y Z, entonces, como no puede haber paz alguna entre A y B sin X, tampoco puede haber allí paz alguna entre los monopolios X, Y, y Z mientras estos permanezcan en 'estado de anarquía.' De ahí que, para lograr el desideratum liberal de paz universal, sea necesaria la centralización política y finalmente el gobierno mundial único.

Finalmente, se sigue del error de aceptar al gobierno, que la antigua idea de la universalidad de los derechos humanos es confusa y que bajo el título de 'igualdad ante la ley' se la haya transformado en un vehículo del igualitarismo.

Una vez que el gobierno se presume justo y los príncipes hereditarios han sido excluidos como irreconciliables con la idea de los derechos humanos universales, surge la pregunta de cómo hacer compatible el gobierno con dicha idea de universalidad de los derechos humanos. La respuesta liberal fue abrir la entrada al gobierno a todos, en términos de igualdad, vía democracia. A todos - no sólo a la clase noble hereditaria - se les permitió ejercer todas las funciones del gobierno. Pero esta igualdad democrática es muy diferente de una ley universal, aplicable, por igual, a todos y cada uno, siempre y en todo lugar. De hecho, el viejo cisma desagradable de una ley más alta para los reyes, contra una ley subordinada para los sujetos ordinarios, se conserva bajo la democracia con la separación de la ley pública versus la privada y la supremacía de la primera sobre la segunda. En una democracia no existe privilegio personal alguno ni personas privilegiadas. Sin embargo, si existen los privilegios funcionales y las funciones privilegiadas. Mientras actúen en calidad de servidores públicos, los funcionarios oficiales son gobernados y protegidos por el derecho público y ocupan así una posición privilegiada respecto de personas que actúan meramente bajo las directrices de la ley privada. Los privilegios y la discriminación legal no desaparecerán. Al contrario. Más bien que ser exclusivos de los príncipes y la nobleza, los privilegios, el proteccionismo, y la discriminación lega,l estarán a disposición de todos.

Como era de esperarse, en condiciones democráticas la tendencia de todo monopolio, de aumentar precios y disminuir calidad, será solamente más pronunciada. A cambio de un príncipe que considera el país como su propiedad privada, es puesto un custodio temporal a cargo del país. Él no es dueño del país, pero mientras esté en el poder se le permite el uso del mismo, para ventaja suya y de sus protegidos. Goza de su uso corriente – el usufructo - pero no es propietario de su capital social. Esto no acabará la explotación. Al contrario, hará a la explotación menos calculadora y la llevará a cabo con poco o ningún respeto por el capital social, es decir, con miopía, sin visión de futuro. Adicionalmente, la corrupción de la justicia procederá ahora aún más rápidamente. En vez de proteger los derechos a la propiedad privada preexistentes, el gobierno democrático se convertirá en una maquinaria de redistribución de los derechos a la propiedad existentes en nombre de una 'seguridad social' ilusoria.

A la luz de lo anterior, se puede buscar una respuesta a la pregunta sobre el futuro del liberalismo.

Debido a su error en relación al status moral del gobierno, el liberalismo realmente contribuyó a la destrucción de todo aquello que se había propuesto conservar y proteger: la libertad y la propiedad. El liberalismo, entonces, en su forma presente, no tiene ningún futuro. O mejor dicho, su futuro es la democracia social.

Si el liberalismo ha de tener algún futuro, deberá reparar su error. Los liberales deben reconocer que ningún gobierno puede ser contractualmente justificable y que todo gobierno es destructivo de lo que quieren conservar. Es decir el liberalismo tendrá que ser transformado al anarquismo de la propiedad privada (o a una sociedad de derecho privado), tal como fue esbozado hace casi 150 años por Gustave de Molinari, y en nuestros días, elaborado por Murray Rothbard.

Esto tendría un doble efecto. Primero, conduciría a una purificación del movimiento liberal. Los socialdemócratas con ropaje liberal y muchos funcionarios del gobierno se disociarían de este nuevo movimiento. Por otra parte, la transformación conduciría a la radicalización del movimiento. Para aquellos viejos liberales que todavía se agarran a la noción clásica de derechos humanos universales y consideran la propiedad sobre sí mismos y la propiedad privada previas al gobierno, la transición será sólo un pequeño paso. El anarquismo de la propiedad privada es un liberalismo simplemente consecuente; o un liberalismo restaurado a su intención original. Pero aún este pequeño paso tendría implicaciones trascendentales.

Al darlo, los liberales denunciarían el gobierno democrático como ilegítimo y reclamarían su derecho a la autodefensa. Políticamente, volverían a los principios del liberalismo como credo revolucionario. Al negar la validez de los privilegios hereditarios, los liberales clásicos se colocaron en oposición fundamental a todos los gobiernos establecidos. El mayor triunfo del liberalismo - la Revolución americana - fue el resultado de una guerra de secesión. Y en la Declaración de Independencia, Jefferson había afirmado "que siempre que cualquier forma de gobierno se convierta en destructiva de la vida, la libertad, y la búsqueda de la felicidad, la gente tiene el derecho de cambiarlo o abolirlo". Los anarquistas de la propiedad privada sólo reafirmarían el derecho liberal clásico "de derrocar dicho gobierno, y proporcionar nuevos guardias para su seguridad futura".

Por supuesto, por sí mismo, el renovado radicalismo del movimiento liberal sería de poca consecuencia. En cambio, es la visión inspiradora de una alternativa al orden presente, que fluye de este nuevo radicalismo, cuando mucho, lo que romperá la máquina socialdemócrata. En vez de integración política supranacional, gobierno mundial, constituciones, tribunales, bancos, y dinero, los liberales anarquistas proponen la descomposición del estado-nación. Como sus antepasados clásicos, los nuevos liberales no buscan el gobierno para apoderarse de él. Lo ignoran y quieren que los deje en paz, y quieren también aislarse de su jurisdicción para organizar su propia protección. A diferencia de sus precursores que simplemente procuraron sustituir un gobierno más grande por uno más pequeño, los nuevos liberales persiguen la lógica de la secesión para ponerle fin. Proponen una secesión ilimitada, es decir, la proliferación sin restricción de territorios libres independientes, hasta que el rango de la jurisdicción del estado finalmente se marchite con el tiempo. ¡Con este fin - y en total contraste con los proyectos estatistas de 'Integración Europea' y de un 'Nuevo Orden Mundial' – los nuevos liberales promueven la visión de un mundo con decenas de miles de países, regiones, y cantones libres, de cientos de miles de ciudades libres - como las singularidades actuales de Mónaco, Andorra, San Marino, Liechtenstein, (el anterior) Hong Kong, y Singapur - y distritos aún más libres y vecindades económicamente integradas por el mercado libre (mientras más pequeño sea el territorio, mayor es la presión económica para optar por el libre comercio!) y por el estándar del oro como base monetaria internacional.

Siempre y cuando esta visión gane prominencia ante la opinión pública, el fin del "Final de la Historia" social-democrático habrá llegado y el renacimiento liberal habrá comenzado.

PÁGINA TRADUCIDA DEL INGLÉS AL ESPAÑOL POR RODRIGO BETANCUR Y MEJORADA POR DANIEL DUARTE

* Presentado en Inglés en la reunión de la Sociedad Mont Pelerin en Barcelona en 1997. Una versión más extensa, también en Inglés, fue publicada en Polis, Vol. 3,1, 1998. www.HansHoppe.com

Thursday, March 31, 2011

Entrevista sobre impuestos a Hans-Hermann Hoppe

10 de marzo de 2011

Hace unos meses, un periodista francés, el Sr. Nicolas Cori, se me acercó con la solicitud de una entrevista sobre el tema de los impuestos, para ser publicada en la revista francesa mensual "Philosophie Magazine", en el contexto del debate que actualmente tiene lugar sobre la "reforma fiscal", en Francia.


Estuve de acuerdo con la entrevista, que se llevó a cabo por correo electrónico en Inglés; el Sr. Cori produjo una traducción al francés, que mi amigo el Dr. Nikolay Gertchev revisó y corrigió, y entonces envié la traducción, autorizada, al Sr. Cori. Desde entonces, hace ya más de un mes, y a pesar de intentos repetidos, nada he oído del Sr. Cori. Sólo puedo especular sobre las razones de su silencio. Lo más probable es que no obtuvo el permiso de sus superiores para publicar la entrevista, y no ha tenido la cortesía, ni la valentía, de decírmelo.


De todas maneras, aquí está la entrevista original. La versión francesa autorizada está disponible en la páginas de traducciones de mi sitio web, aquí.

Hans-Hermann Hoppe

NC: ¿Son consistentes los impuestos con la libertad y los derechos de propiedad del individuo? ¿Habría un cierto nivel de impuestos en el que deja de ser consistente?


Hoppe: Los impuestos nunca, a ningún nivel de imposición, serán consistentes con la libertad ni con los derechos de propiedad del individuo. Los impuestos son robo. Los ladrones - el Estado y sus agentes y aliados – por supuesto, hacen un gran esfuerzo para ocultar este hecho, pero simplemente no hay forma de ocultarlo. Obviamente, los impuestos no son pagos normales ni voluntarios, por bienes y servicios, porque a usted no se le permite abstenerse de pagar si no está satisfecho con el producto. Usted no será castigado si deja de comprar coches de Renault o perfumes de Chanel, pero será arrojado a la cárcel si deja de pagar los costos de escuelas públicas o universidades estatales, o los gastos pomposos del señor Sarkozy. Tampoco es posible interpretar los impuestos como pagos de alquiler normal, como aquellos hechos por el inquilino al dueño de un bien. Debido a que el Estado francés no es el dueño arrendador de toda Francia ni el de todos los franceses. Para ser el dueño arrendador, el Estado francés tendría que ser capaz de probar dos cosas: en primer lugar, que el Estado, y nadie más, es dueño de cada centímetro de Francia, y segundo, que tiene un contrato de arrendamiento con todos y cada uno de los franceses, relativo al uso, y al precio de dicho uso, de las propiedades. Ningún Estado – ni el francés, ni el alemán, ni el estadounidense, ni cualquier otro estado - puede probar esto. No tienen los documentos necesarios para tal efecto, ni pueden presentar un contrato de alquiler. Por lo tanto, sólo hay una conclusión: los impuestos son el robo y la extorsión por los cuales un segmento de la población, la clase dominante, se enriquece a expensas de otra, la de los gobernados.

NC: ¿Es incorrecto no pagar impuestos?


Hoppe: No. Dado que los impuestos son un robo, es decir, una "mal" moral, no puede ser incorrecto el negarse a pagar a los ladrones o a mentirles sobre los activos, o los ingresos, en que se basan sus impuestos. Esto no quiere decir que sea prudente o conveniente no pagar impuestos - después de todo el estado es "más frío de todos los monstruos", como ha dicho Nietzsche, y puede arruinar su vida, o incluso destruirla, si usted no obedece sus órdenes. Pero no puede haber duda alguna de que es justo no pagar impuestos.

NC: ¿Cómo sabemos que un impuesto es justo? ¿Hay algún criterio? Es un impuesto progresivo mejor que un impuesto de tasa única?


Hoppe: Sabemos que ningún impuesto es justo, ya sea de tasa progresiva o de tasa plana y proporcional. ¿Cómo pueden el robo y la extorsión ser justos?. El "mejor" impuesto es siempre el más bajo de los impuestos - sin embargo, incluso el impuesto más bajo sigue siendo impuesto. El "mejor", por ser el más bajo, es un impuesto per cápita donde cada persona paga la misma cantidad absoluta de impuesto. Ya que incluso la persona más pobre debería ser capaz de pagar esta cantidad, tal impuesto tiene que ser bajo. Pero incluso un impuesto per cápita sigue siendo un robo, y no hay nada "justo" en él. Un impuesto per cápita no trata a todos por igual ni instala la "igualdad ante la ley." Porque algo sucede con los ingresos fiscales. Por ejemplo, los sueldos de todos los empleados y dependientes estatales (tales como pensionados y recipientes del bienestar social) se pagan con los ingresos fiscales. En consecuencia, los empleados y los dependientes del Estado no pagan impuestos de ninguna clase. Por el contrario, la totalidad de su ingreso neto (después del pago de su impuesto per cápita) sale del pago de impuestos hecho por otros y son por lo tanto, netamente, meros consumidores de impuestos que viven de los ingresos y de la riqueza robada a otros: los productores de impuestos. ¿Qué hay de justo en un grupo de personas que vive parasitariamente, y a expensas, de otro grupo de personas?.

NC: ¿Están todos los filósofos de acuerdo?


Hoppe: No, no lo están. Pero esto es, difícilmente, sorprendente. Casi todos los filósofos profesionales de hoy en día son consumidores de impuestos. No producen bienes o servicios para que los consumidores de filosofía compren en el mercado, bien sea de forma voluntaria, o no. De hecho, a juzgar por la demanda real de los consumidores, el trabajo de la mayoría de los filósofos contemporáneos debe ser considerado como insignificante, sin valor. Mejor dicho: casi todos los filósofos de hoy se pagan con fondos provenientes de los impuestos. Viven de dinero robado o confiscado a los demás. Si su sustento dependiera de los impuestos es probable que, por razones fundamentales, usted no se opondría a la institución fiscal. Por supuesto, este no es necesariamente el caso. Nuestra "conciencia" no está determinada por nuestra “existencia” (Sein), como decía Marx. Sin embargo, tal oposición no es muy probable. En efecto, como la mayoría de los "intelectuales", los filósofos suelen sufrir de un ego demasiado inflado. Creen que hacen un trabajo de gran importancia y se resienten con el hecho de que "la sociedad" no los compensa proporcionalmente. Por lo tanto, si los filósofos no ignoran simplemente el problema de los impuestos, si han estado a la vanguardia de tortuosos intentos por justificar los impuestos – tratando de enmascarar el robo como algo "bueno" - y, en particular, de justificar que sus propios salarios de filósofos se financien con impuestos.

NC: Deberían los filósofos considerar la eficiencia económica de los métodos impositivos, simultáneamente con los valores éticos de tales métodos?


Hoppe: Para describir una acción como "eficiente", es necesario definir primero un propósito, es decir, una meta o un fin. Algo puede ser juzgado como eficiente o ineficiente sólo a la luz de un objetivo que se asume dado. Es tarea de los economistas, y de la llamada "economía positiva", determinar qué medidas son eficaces (o ineficaces) en el logro de un fin determinado. Por ejemplo, si desea lograr un desempleo masivo, entonces la economía se dice que es eficaz para aumentar los salarios mínimos a, digamos, 100 euros por hora. Por otro lado, si su objetivo es reducir al mínimo el desempleo, entonces la economía le informa que todas las leyes de salario mínimo deben ser abolidas. Pero los economistas, qua economistas, no tienen nada que decir acerca de la licitud o conveniencia de los objetivos en cuestión. Esta es tarea del filósofo: determinar cuáles metas son justas y admisibles y cuales metas no lo son. (El economista entonces informa al filósofo cuales medios son eficientes o ineficientes, con el fin de alcanzar tales justificables objetivos.) Pero como ya he indicado: la profesión de la filosofía, simplemente no ha hecho su trabajo. Los filósofos, por supuesto, dan una serie de consejos sobre qué hacer o que no hacer, pero su consejo tiene poco o ningún peso intelectual. En casi todos los casos, es mera opinión: expresión de gustos personales, nada más. Si usted implora a los filósofos por una "teoría de la justicia" de la cual supuestamente emanen sus recomendaciones, no tienen tal teoría. Sólo pueden ofrecer una colección ad hoc de juicios de valor personales, que por lo general ni siquiera cumplen con el requisito de tener cierta coherencia interna.

Cualquier teoría de la justicia digna de acatamiento debe reconocer primero el hecho más fundamental de la vida humana: la escasez de bienes, es decir, la ausencia de superabundancia. Porque sólo debido a la escasez es posible que la gente pueda tener conflictos con los demás: yo quiero hacer tal cosa con un recurso escaso dado, y usted quiere hacer tal otra con el mismo recurso. Sin conflictos, no habría necesidad de reglas o normas, y el propósito de las normas es, entonces, evitar conflictos. En ausencia de una armonía pre-establecida entre todos los intereses, los conflictos sólo se pueden evitar, si todos los recursos escasos son de propiedad privada, es decir, de un propietario identificable, más bien que, ni con la exclusión de, otro. Y con el fin de evitar el conflicto desde el principio de la humanidad, por así decirlo, cualquier teoría de la justicia debe comenzar con una norma que regule y denomine como propiedad privada la primera apropiación original de un recurso escaso.

La mayoría de la filosofía (política) contemporánea parece no ser consciente de esto. De hecho, a menudo tengo la impresión de que ni siquiera el hecho de la escasez misma es reconocido o comprendido plenamente.

NC: ¿Cuál debería ser, entonces, el objetivo de una política de impuestos? La redistribución? La igualdad? La disminución de la pobreza?


Hoppe: Si los impuestos son robo, entonces, desde el punto de vista de la justicia, no debe haber, en absoluto, impuestos ni política fiscal. Toda discusión sobre el objetivo de políticas y reformas fiscales es una discusión entre ladrones o defensores del robo, a quienes nada importa la justicia. Su preocupación es solamente el robo. Hay debate y controversia entre ellos cuando se discute a quién deben gravar con impuestos y qué tanto, y qué se debe hacer con los ingresos fiscales, es decir, quién debe recibir, y cuanto, del botín robado.
Sin embargo, todos los ladrones y todos los beneficiarios del robo tienden a coincidir en una cosa: cuanto mayor sea la cantidad de botín y menor el coste de la recolección, las cosas son mejores para ellos. De hecho, esto es lo que todas las democracias occidentales practican hoy: elegir las tasas y el tipo de impuestos, de manera que el ingreso fiscal sea máximo. Todas las discusiones actuales sobre reforma fiscal, en Francia, en Alemania, en los EE.UU. y en otros lugares son discusiones acerca de si deben introducirse o suprimirse ciertas formas de impuestos, tales como el gravamen al patrimonio y/o a la herencia, si los ingresos se deben gravar progresiva o proporcionalmente, si las ganancias de capital deben gravarse como ingreso o no, si los impuestos indirectos como el IVA debe ser, o no, sustituidos por impuestos directos, etc., etc., y si las tasas de tales impuestos deben entonces subir o bajar - nunca son discusiones sobre justicia. No están motivados por una oposición, por principio, a los impuestos, sino por el deseo de hacer los impuestos más eficientes, es decir, maximizar los ingresos fiscales. Toda reforma fiscal que no es, como mínimo, "de ingreso neutro", es considerada un fracaso. Y solo las reformas que aumentan los ingresos fiscales se considera un "éxito".

Tengo que volver a preguntar: ¿Cómo puede alguien considerar esto "justo?." Por supuesto, desde el punto de vista de los consumidores de impuestos todo esto es "bueno.". Pero desde el punto de vista de los productores de impuestos, ciertamente no es "bueno", sino más que malo, "peor."

Una última observación sobre los efectos económicos de los impuestos: Todos los impuestos son una redistribución de riqueza y de ingresos. La riqueza y el ingreso es tomado a la fuerza de sus propietarios y productores y transferido a personas que no eran dueños de riqueza y a quienes no producen estos ingresos. Por tanto se desalienta la futura acumulación de riqueza y la producción de ingresos y estimulados la confiscación y el consumo, de la riqueza y el ingreso existentes. Como resultado, la sociedad será más pobre. Y en cuanto al efecto de la eternamente popular e igualitaria propuesta de gravar a los "ricos" para dar a los "pobres" en particular: es un régimen de no reduce ni alivia la pobreza, sino, muy al contrario, aumenta la pobreza. Reduce el incentivo de permanecer, o llegar a ser, rico y productivo, y aumenta el incentivo de permanecer, o llegar a ser, pobre y de ser improductivo.

NC: ¿Deberían las personas ricas recibir un trato diferente al de la gente pobre?


Hoppe: Cada persona, rica o pobre, debe recibir el mismo trato ante la ley. Hay gente rica, que es rica sin haber defraudado o robado a nadie. Son ricos, porque han trabajado duro, porque han ahorrado con diligencia, porque han sido productivos y porque han demostrado ingenio empresarial, a menudo por varias generaciones de familia. Estas personas no sólo deben ser dejados en paz, sino que deben ser elogiados como héroes. Y hay gente rica, sobre todo de la clase de los líderes políticos, en control del aparato estatal, y de las élites conectadas al estado, a la banca y a las grandes empresas, que son ricos, porque han estado directamente involucrados en, o indirectamente beneficiados de, la confiscación, el robo, el engaño y el fraude. Tales personas no deben dejarse tranquilas, sino que deben ser condenadas y despreciadas como gángsters. Lo mismo se aplica a las personas pobres. Hay personas pobres, que son gente honesta, y por lo tanto deben ser dejados en paz. Pueden no ser héroes, pero merecen nuestro respeto. Y hay gentes pobres que son ladrones, y que deben ser tratados como delincuentes, independientemente de su "pobreza".

Hans-Hermann Hoppe es un miembro sénior del Instituto Ludwig von Mises, fundador y presidente de la Sociedad Propiedad y Libertad y coeditor de la revista Austrian Economy Review. Recibió su doctorado y realizó sus estudios posdoctorales en la Universidad Goethe en Frankfurt, Alemania. Es autor de, entre otras obras, Teoría del Socialismo y el Capitalismo y Economía y Ética de la Propiedad Privada y La Democracia, el Dios que falló.

TRADUCCIÓN DE RODRIGO DÍAZ

Thursday, March 24, 2011

Tiene usted experiencia?

 En un proceso de selección de personal para la VOLKSWAGEN los candidatos debían responder a la pregunta: "¿Tiene usted experiencia?" La redacción a continuación transcrita fue efectuada por uno de los participantes. Él fue aceptado y su respuesta se ha convertido en leyenda.


RESPUESTA:

Le he hecho cosquillas a mi hermana para que dejara de llorar, me he quemado jugando con una vela, también he soplado una "bomba" de chicle hasta que ella estalle en mi rostro, he conversado frente al espejo y hasta he jugado a ser brujo.

He querido ser astronauta, violinista, mago, cazador y trapecista. Me he escondido detrás de una cortina, pero olvidándome los pies por fuera. Ya he realizado "inocentadas" por teléfono.

Me he mojado bajo la lluvia y he acabado encantado de ello.

Ya he robado un beso, he confundido sentimientos, he tomado el atajo equivocado y he continuado andando por lo desconocido.

Ya he raspado el fondo de una olla de arroz, me he lastimado afeitando la barba al apuro y he llorado escuchando música en un autobús.

He intentado olvidar a algunas personas pero descubrí que ellas son las más difíciles de olvidar.

He subido a escondidas al tejado para intentar alcanzar estrellas, también he subido a un árbol para robar una fruta y he caído de la escalera de nalgas.

He jurado amor eterno, he escrito en la pared de la escuela, he llorado sentado en el suelo del baño, he huido de casa "para siempre" y he vuelto en un momento.

He corrido para no dejar que una persona llore y he quedado solo, en medio de mil personas, sintiendo la ausencia de una sola persona.

He visto la puesta de sol color rosa y anaranjado, me he lanzado a una piscina sin el deseo de volver, he tomado whisky hasta sentir adormecidos mis labios y he observado a la ciudad desde el aire y aún así no he encontrado mi lugar en ella.

He sentido miedo a la oscuridad, he temblado de nervios y hasta casi he muerto de amor pero he resucitado para mirar la sonrisa de alguien especial.

Me he despertado en medio de la noche y con temor a levantarme. He apostado a correr desnudo por la calle, he gritado de felicidad, he robado rosas en un gran jardín.

Me he enamorado y he pensado que era para siempre, pero siempre era un "para siempre" a medias.

Me he recostado en el césped por la madrugada y he visto a la Luna tornarse en Sol, he llorado la partida de mis amigos y he descubierto que luego ellos regresan nuevos y que la vida no es sino un ir y volver sin sentido.

Han sido tantas cosas realizadas, momentos fotografiados por el lente de la emoción guardados en un baúl llamado oración.

Y ahora un formulario me interroga, me empuja contra la pared y me grita "¿Tiene Usted experiencia?"

Esa pregunta resuena en mi cerebro: experiencia...experiencia.

¿Será que ser un "sembrador de sonrisas" no es una buena experiencia? No, tal vez no sepan aún de sueños e ideales.

Ahora me gustaría preguntar una pequeña cosa a quien formula esa pregunta:

¿Experiencia? ¿Quién la tiene?

Si a cada momento todo se renueva y cambia, si cada día es un constante aprendizaje.

Sunday, March 06, 2011

Turistas españolas en La Habana

Artículo aparecido en el diario El País de España.

Llegamos a La Habana sin intención de pisar Varadero. Creiamos que ir equipados únicamente con una mochila de menos de 9 kilos nos iba a permitir conocer el otro lado de la Cuba turistica. Sin prejuicios políticos, sin planes predeterminados, y con alojamiento en casa de una amiga española que trabaja en la capital como cooperante en un organismo de Naciones Unidas. Pero Cuba es demasiado complicada para tratar de conocerla de paso, y el choque ha sido tan enorme que muchas cosas, desde nuestra percepción del turismo, hasta nuestros principios sociales y políticos han quedado tambaleantes.

Para llegar de la zona residencial de Vedado a la popular Habana Vieja hay dos rutas posibles: o paseas por el malecón, o te das un baño de realidad por Habana Centro.

Caminábamos sin rumbo hasta que se nos acercaron los primeros jineteros. Mareados por el calor y su discurso nos dejamos arrastrar por las calles más sórdidas de la ciudad. Podían habernos sacado hasta las uñas, pero tuvimos suerte y nuestro primer contacto con la picaresca caribeña solo nos costó 5 pesos convertibles - CUC (poco menos de 5 euros).

A cambio, y sin ser la intención de nuestros improvisados guías, tuvimos una primera impresión del día a día habanero que condicionó el resto de nuestras percepciones sobre la realidad de la Revolución mas institucionalizada de la historia.

Conocíamos los cinturones de pobreza que rodean México DF, y los ranchos de Caracas pero nunca habíamos visto favelas con escalinatas de mármol. Ninguno de nuestros conocidos que habían visitado Cuba antes que nosotros había hablado de otra cosa que no fuera la alegría cubana, la salsa, el ron, la fiesta, el Caribe. También es cierto que nadie había mencionado el sexo, así que deberíamos haber sospechado que nos ocultaban datos.

Caminamos en medio de un olor pestilente, observados por gente que bebía en las puertas de los "solares", mansiones ruinosas donde habita una familia por cada cuatro paredes - incluyendo lo que en un pasado fue un descansillo al mejor estilo colonial- y donde se comparten hornillos y retretes.

Nos dejamos arrastrar hasta el edificio donde se rodó Fresa y Chocolate, al que nuestros "guías" nos llevaron convencidos de que era eso lo que queríamos ver como buenos europeos con mochila. Mientras ellos se esforzaban en asociar las distintas estancias con los decorados de la película nosotros veíamos el interior de las casas y los cuartos, preguntándonos donde coño ha estado toda esa gente que dice que no hay miseria en Cuba.

Llegar a la Habana Vieja fue como llegar a un parque temático. Casas majestuosas, calles limpias, vigilancia policial que pretende limitar el trato entre cubanos y turistas. Porque los cubanos son las víctimas caribeñas del apartheid del siglo XXI...

Hoteles para turistas, autobuses para turistas, tiendas para turistas. Un mundo aparte al que los nacionales tienen prohibida la entrada. Y ni siquiera es cuestión de poder adquisitivo, con todo lo rechazable que es el clasismo. Es algo aún peor. Los cubanos a los que les preguntamos sobre lo que suponía para ellos esta separación justificaban los privilegios turísticos asumiendo que "el cubano es pendenciero", "hay gente que solo se dedica a molestar a los extranjeros, mejor que limiten el acceso"... ¿Es eso lo que se entiende por hospitalidad y buen trato en Europa? ¿Que todo un país trate con reverencia al visitante blanco?

Callejeábamos en busca de un taxi para volver a casa cuando nos topamos con La Bodeguita del Medio, rebosando de turistas plenamente satisfechos y creyendo confraternizar con cubanos que solo buscaban, y no les juzgo por ello, sus dólares o sus pasaportes. Y digo sinceramente lo de no juzgarles por buscar la oportunidad de mejorar en cada uno de los extranjeros que encuentren por la calle. Si yo fuese cubana, sería balsera o jinetera. Nunca había sentido tanta angustia por un país en tan poco tiempo.

Pero esa apatía, ese dejar escurrir la vida entre los dedos (¿no era aquí donde sí que sabían disfrutar?), esa mutilación de las aspiraciones personales. El pueblo cubano se levanta cada día pensando cómo va a llegar al siguiente, sin ningún proyecto a medio o largo plazo. Critican a Fidel, pero no le nombran, porque Fidel ya no es un hombre. Es un dios al que no se le conoce familia ni residencia. Y miran de reojo. Porque nadie se fía ya de nadie. Ese es el poder de la Revolución.

Volvemos a casa cansados y desmoralizados por lo que nos espera en los próximos días. Nadie va a quitarnos ya la impresión de que todas las historias de alegría y hermandad extranjero-cubana tienen un precio en dólares. Nos espera la casera del edificio con un café. Durante los próximos días hablaremos mucho en su cocina: ella contesta nuestras preguntas y nosotros le suponemos una novedad en su rutina diaria. Ella se llama Mari, y como todos los cubanos es ingeniera en alguna materia. Mari nos habla de sus viajes por Europa y por Rusia como empleada del gobierno cubano a principios de los 90. 1990 marca el inicio del sarcástico "Período Especial en Tiempos de Paz". Sarcástico, porque lo que realmente comienza en la década de los 90 es el camino en solitario de la Revolución Cubana, una vez que deja de ser colonia rusa y ya no puede seguir vendiendo azúcar a precio de petróleo.

Es la época que refleja Pedro Juan Gutiérrez en "Trilogía Sucia de la Habana" o en "El Rey de la Habana", mucho más crudo que Zoe en su "Nada Cotidiana". Son los años de esconder cerdos en las azoteas y tirar los desperdicios a la calle. De usar la bañera como criadero de pollos. Es el inicio del proceso de muerte por desnutrición al que se enfrenta lentamente una gran parte de la población habanera. Puede que las noticias no recojan el número de personas que mueren de hambre, pero tampoco recogen el número de abortos y se barajan cifras de hasta el 40% de los embarazos. No mueres de hambre, al menos no en pocos días ya que puedes tardar toda una vida, pero el concepto alimentación incluye más que el rancho de arroz con frijoles en que consiste el plato diario de una familia cubana.

En uno de esos viajes Mari se divorció de su marido para casarse con un argentino con residencia legal en España. Cuando ya está todo a punto, el corralito frustra los planes y ambos regresan a sus países encerrados en sus respectivas crisis personales.. Así que a día de hoy, la casera vive con el que legalmente es su ex-marido, también ingeniero, también en casa las 24 horas del día porque le cuesta más dinero ir a trabajar que quedarse en casa. Ella es pura rabia. Él es pura apatía. Les pregunto que creen que pasará cuando Fidel muera. Y ella contesta: "Nos mataremos". Le consuelo pensando que por lo menos no se ve que la población tenga armas, como vimos en Venezuela , y ella me mira seria y matiza: "Armas no, pero tenemos machetes".

Buscando un manual de historia cubana contado por cubanos en uno de los multiples puestos de libros de la zona vieja conocemos a Guadalberto. Provocamos su conversación para tener otra perspectiva. Hasta ahora solo hemos tenido contacto con un sector marginal y con personas de mediana edad. Puede que toda su crítica y desesperación estuviera teñida de búsqueda de piedad (o sea, dinero) o de cansancio vital. Guadalberto estudió Economía pero gana mas dinero como vendedor ambulante. Es lógico, si comparamos los 15 CUC del sueldo medio nacional con los 8 CUC que pide a los "yumas" por cada libro de segunda mano que vende. Nos dice que él no se va por su bebé. Nos dice que lee lo que los extranjeros le envían porque en Cuba los libros no se censuran de primeras, pero se retiran o se publican por partes. Nos dice que su libro preferido es 1984, de George Orwell, censurado.

Un solo ojo no puede verlo todo, Big Brother no es tan poderoso. Pero sí lo son las "little sisters". Y lo sentimos cuando llegamos a casa. La vecina de Mari pertenece al Comité de Defensa de la Revolución. Existe un CDR cada 20 cuadras y su función es la que Chávez quiere copiar con sus Círculos Bolivarianos. Puede que su primera intención ideal fuera el trabajo comunitario. Pero a dia de hoy son órganos de control de la vida vecinal. Esta vecina alquila habitaciones a los turistas, como casi todos los cubanos con una habitación libre en una casa digna. Por el hecho de poner una habitación a disposición de los turistas, (nunca de un cubano, ni de un extranjero con un cubano), tienes que pagar una cuota inicial que ronda los 100 euros (recordando que el sueldo base no supera lo 15 mensuales), a lo que hay que añadir una cuota mensual de alrededor de 150 euros, tengas o no ocupada la habitación..

Mari alquila un cuarto de forma ilegal: no paga por el ninguna cuota, ni está registrada, lo que permite a mi amiga pagar 200 euros en vez de los 700 que puede costarle a un extranjero alquilar una habitacion para residir en La Habana. Su vecina, la del CDR, tiene 3 habitaciones, de las cuales sólo una es legal. Ha visto que en casa de Mari entra y sale mucho extranjero, y da por hecho que no somos invitados, si no que está haciendo negocio con nosotros, por lo que le advierte: o le paga determinada cantidad, o la denuncia al partido. Una denuncia puede suponer que te requisen la casa en la que vives. Mari paga, y nosotros tenemos que irnos. No queremos dar complicaciones a otros conocidos, así que nos vamos a una habitación legal, que nos cuesta unos 30 euros por noche.

Es difícil salirse del circuito establecido a los extranjeros, por desconocimiento y por no querer meter a nadie en problemas, gastamos una cantidad de dinero considerable en comparación con otros viajes, no solo por Sudamérica, si no incluso por Europa. Si a nosotros nos parece cara la vida en La Habana, ¿Cómo lo hacen los cubanos? No es picardía, ni realismo mágico. Es miseria, mendicidad moral y abuso. Abuso hasta vomitar, porque el turismo deja millones de euros que no llegan a la gente de la calle, porque desperdician los recursos, porque sesgan el acceso a la información de tal manera que no dejan la mas mínima opción de elegir. Porque no te dejan irte y te asfixian lentamente si te quedas. Porque consiguieron venderse a la juventud del mundo como el paradigma de la lucha por la libertad y la igualdad. Porque la izquierda de mi pais no dice DICTADOR con todas las letras y la derecha lo critica mientras su fundador brinda con la familia Castro, con el dueño controlador de todas las empresas turísticas cubanas. Porque venden populismo y demagogia como solidaridad. Porque el bloqueo es responsable, pero Castro es culpable. Porque los campos están sin cultivar y matar una vaca está mas penado que matar una persona. Porque los datos oficiales niegan la incidencia del SIDA pero follar es lo único al alcance de la mano. Y los condones no están incluídos en la limitada cartilla de racionamiento...

Guadalberto nos preguntó si era la primera vez que estábamos en Cuba . La primera y la última, le respondimos. Claro, dedujo, ustedes prefieren regresar al Soma. No le desmentí, pero no es mi mundo material lo que echo de menos Es su imposibilidad de cambiar su vida lo que me provoca angustia.. Es mas fácil asumir la vergüenza de vivir en un Mundo Feliz en el que nadie es consciente de las oportunidades que tiene. Simplemente por poder elegir.

En resumen, la gloriosa Revolución ha sido un gran fracaso. Pero una cosa es segura, los Castro y su grupo de poderosos comandantes "meten miedo". Viven mejor que nosotros y son reyes comparados con ese depauperado y desmoralizado pueblo que conocimos en Cuba . No es justo y ya es hora que despertemos a la cruda realidad de este bello pero abusado pueblo.


"Huid de la tierra donde un solo hombre controla todos los poderes, porque es tierra de esclavos." Simon Bolivar.

"Cuando los habitantes de un pueblo emigran, no son ellos los que debian emigrar sino sus gobernantes." Jose Marti.

Thursday, March 03, 2011

¿Cuánto tiempo pasará antes que los cristianos sean perseguidos activamente en Inglaterra?

por Sean Gabb

Creo que sería útil, para comenzar este artículo, hacer una breve exposición de los hechos. Eunice y Owen Johns son una pareja de ancianos de Derby, que acogieron para crianza una serie de niños en la década de 1990, y quienes recientemente ofrecieron de nuevo sus servicios al Consejo de la ciudad de Derby. Su oferta fue rechazada debido a que, como cristianos fundamentalistas, podrían enseñar a los niños bajo su custodia que los actos homosexuales son pecaminosos. Los Johns demandaron al Consejo, argumentando que sus creencias no debían ser consideradas en su contra. El 28 de febrero de 2011 se dictó sentencia en el Tribunal Superior. Los jueces determinaron que, en cuanto a las leyes contra la discriminación se refiere, las minorías sexuales tienen prioridad sobre los creyentes religiosos. Como el señor y la señora Johns no pueden permanecer en silencio acerca de la ética sexual, son un peligro para el "bienestar" de los niños y el Consejo los hizo retirar de su casa.

Los jueces insistieron en que esto no representaba una "prohibición total" en la crianza temporal de niños por creyentes religiosos. No fue tema de libertad religiosa – no se estaba sentando un precedente para establecer una mayor discriminación por parte de las autoridades. Era simplemente cuestión de bienestar infantil. Usted puede leer todo esto en el sitio web de la BBC.

Creo que podemos dar por sentado que los jueces estaban quitando presión sobre la naturaleza del precedente que estaban creando. Ya existe un sesgo modesto pero bien establecido, de la clase dominante de este país contra el cristianismo. Esto no es aplicable, hasta donde puedo palpar, contra los judíos y los musulmanes. Sin embargo, el sesgo se aplica ciertamente a los cristianos fundamentalistas, especialmente cuando se trata de cuestiones sobre lo que creen y podrían decir, específicamente, sobre la homosexualidad. Ayer, los Johns fueron excluidos de acoger temporalmente niños para crianza, y quizás también de adoptarlos como hijos. Es sólo cuestión de tiempo antes de que sean excluidos de la enseñanza. Cabe la posibilidad de que finalmente sean clasificados - a causa de sus creencias - como padres no aptos y sus hijos obligados a vivir en otro hogar. Antes de que eso ocurra, por supuesto, habrá leyes contra la educación en el hogar, e investigaciones en la escuela sobre lo que, por ejemplo, los Johns han estado diciendo a sus hijos.

Esta es la observación más importante que planteo sobre el caso. Los temas en sí mismos no son del todo de mi gusto. No me gusta la idea de la crianza temporal de niños. Hay veces, acepto, que la gente es tan violenta o tan negligente que los niños deben ser trasladados para su propia protección. En estos pocos casos, sin embargo, prefiero que los niños permanezcan en asilos de huérfanos o sean ofrecidos en adopción. El sistema actual permite que un número inmenso de niños sean arrebatados por los trabajadores sociales - a menudo por causas triviales, e incluso tal vez por corrupción, - para ser colocados al cuidado temporal de extraños. No voy a negar que muchos padres hacen tan buen trabajo de crianza temporal como las circunstancias lo permiten. Probablemente, el señor y la señora Johns eran buenos padres de crianza temporal en la década de 1990, y lo habrían sido una vez más. Aun así, los que se ofrecen voluntariamente como padres de crianza temporal están dando apoyo a un sistema que se utiliza sobre todo para robar niños que no están en peligro razonable.

Además, me opongo a todas las leyes contra la discriminación. La gente tiene derecho a la vida, la libertad y la propiedad. Derivado de estos derechos están los derechos específicos a la libertad de expresión y asociación, y al debido proceso de la ley. Nadie tiene el derecho a no ser odiado o despreciado, o a no ser excluido. Las personas tienen derecho a odiar o despreciar a quienes quieran, y - siempre y cuando se abstengan de cualquier violación de los derechos mencionados anteriormente – tienen el derecho a poner sus creencias en acción. Si bien hay buenas razones para insistir en que las autoridades no deben discriminar, no siento ninguna simpatía, en general, por las personas que hacen uso de leyes contra la discriminación para salirse con la suya.

Continuen leyendo, en Inglés, este interesante punto de vista