Por Saúl Hernández Bolívar
Publicado en el periódico El Tiempo, el 27 de noviembre de 2007
Nada bueno podía salir de una mediación entre el Gobierno colombiano y las Farc, a cargo de personajes tan desprovistos de neutralidad como el presidente Chávez y la senadora Córdoba, antípodas y enemigos del presidente Uribe.Pero era inimaginable un desenlace tan absurdo, que implicara el congelamiento de las relaciones entre países y el resquebrajamiento de la química que había entre los mandatarios, mancillada por las injurias de un Chávez iracundo por un asunto que ni siquiera es de su competencia, que atañe solo a la soberanía de Colombia.
Chávez no tenía derecho a embejucarse. Era potestad del Gobierno colombiano terminar la mediación cuando lo considerara pertinente, máxime cuando había razones de sobra. En tres meses no se avanzó un centímetro en el tema humanitario por mucho que asegure ahora la señora Córdoba que algunos de los secuestrados iban a comer pavo con sus familias en Navidad y que, en enero, las Farc se iban a sentar a firmar la paz. Por otro lado, todo estuvo girando en torno de la idea de un despeje, esta vez en el Yarí, para Chávez conversar con un 'Marulanda' que muchos presumen muerto y que aunque viviera, esa reunión solo tendría por objeto deshacer la tenaza con que las Fuerzas Armadas de Colombia están triturando a los subversivos de las Farc. Finalmente, las cosas estaban tomando un tinte insospechado con esa llamada al general Montoya, que por mucho que doña Piedad jure que era casual, inocente y rutinaria, no lo era.
El chasco fue de tal magnitud que en los tres meses no se consiguieron pruebas de supervivencia sin las cuales hasta el mismo Fabrice Delloye -ex esposo de Íngrid- opinaba que no se podría proseguir la mediación. A pesar de que a los campamentos de la guerrilla llega cualquiera (desde periodistas hasta la misma señora Córdoba, o la madre de la guerrillera holandesa), es inverosímil que no haya sido posible sacar las pruebas por supuestos bombardeos y presión militar. Más con lo fácil que es subir videos, fotografías y documentos escaneados a Internet, o enviarlos por correo electrónico. Y deja muy mal sabor el intento último de la Córdoba por tratar de hacer ver el video trasnochado del capitán Solórzano como una muestra de buena voluntad de los guerrilleros.
Dada la afinidad política entre Chávez y los facinerosos y la admiración mutua que ambos se han expresado en incontables ocasiones, se presumía que era imposible el escenario de una negociación empantanada porque a casi nadie le cabía en la cabeza que las Farc dejaran a Chávez como novia vestida. Sin embargo, a estas horas no se sabe a ciencia cierta si el Presidente de Venezuela fue víctima de las Farc o si, simplemente, estaba en la tarea de oxigenarlas. De todas maneras, persiste la sensación de que los subversivos desecharon la oportunidad de interlocución con cinco gobiernos del más alto turmequé, como si no tuvieran el más mínimo interés en absolutamente nada.
En el fondo, lo más triste de todo es que ahora sí los secuestrados parecen una simple mercancía. Y no hay certeza alguna de su estado. La necesidad de aferrarnos a una esperanza nos ha llevado a los colombianos a inducir al Gobierno a caer en la trampa de hacer lo que sea para devolverles la libertad a los secuestrados políticos de las Farc, cosa que solo depende de la voluntad de los guerrilleros o de un golpe de gracia de las fuerzas del Estado.
Si a las Farc les interesara la libertad de estas personas, bastarían una delegación de la Cruz Roja y un par de días de 'tregua' para devolverles sus vidas, pero en los estertores de una agonía ya inevitable de esa guerrilla, la carta de los secuestrados parece ser su única alternativa y, como tal, se la van a jugar. Quiera Dios que los colombianos no caigamos en la trampa de hacer acuartelar las tropas para revivir la esperanza y menos que estas terminen ocupadas en asuntos fronterizos por obra de un vecino bocón.
"Lejos de producir civilización, la realidad de los impuestos es algo muy diferente. La tributación hace a la sociedad menos eficiente, menos estable, y más pobre, mientras que proporciona al estado la capacidad de librar guerras, encarcelar a millones de ciudadanos por pequeños delitos no violentos, y regular todos los aspectos de la vida de los contribuyentes."
Friday, November 30, 2007
Thursday, November 22, 2007
LA VIDA ES UNA ANTORCHA ESPLÉNDIDA
Palabras del Canciller Fernando Araujo Perdomo
Colegio Jorge Washington, Cartagena, Mayo 25 de 2007.
Quiero presentarles unas ideas, una visión de los elementos que considero que son esenciales para continuar en el proceso de construcción de un presente y de un futuro promisorio para Colombia, para ustedes, para nuestros hijos, para los colombianos, todos. Me voy a centrar en la construcción del hombre, del ser humano moderno, del nuevo hombre, voy a hablarles del desarrollo y compromiso personal.
El primer concepto que quiero presentarles está aquí, en el ambiente, la LIBERTAD.
Todos creemos ser libres, todos queremos sentirnos libres, pero muchas veces pensamos que la libertad es la posibilidad que tenemos de elegir entre diferentes alternativas, de escoger lo que queremos.
Muchas veces esta manifestación no es sino la expresión de un sentimiento egoísta, que básicamente lo que quiere expresar es que nadie se meta en mi vida y que me dejen hacer las cosas que yo quiero; y pensamos que de esta manera vamos a ser felices, pensamos que la felicidad es esa expresión de una libertad sin límites y creo que esto quizás los lleva por el camino equivocado.
Creemos que ser libres es no tener ataduras, es no estar sometidos a ninguna autoridad, cuando la verdadera libertad requiere de principios, requiere orden, requiere de respeto.
Además pensamos que la libertad depende de las condiciones exteriores, creemos que para poder ser libres necesitamos casi el mundo plegado a nuestros pies. ¡Cuando la verdadera libertad reside en nuestro interior! Tenemos la impresión normalmente de que lo que limita nuestra libertad son las circunstancias que nos rodean, las normas y obligaciones que nos impone la sociedad, las limitaciones físicas que tenemos, cuando tenemos problemas de salud, esas son las cosas que nos coartan la libertad. Muchas veces nos sentimos agobiados realmente por nuestras responsabilidades familiares, responsabilidad por ejemplo, en el caso de los muchachos(as) de estudiar, de tener que hacer algunas cosas, de entregar algún trabajo, de presentar un examen y creemos que eso realmente está limitando nuestra libertad, pero la verdad es que dentro de nosotros es donde reside realmente la libertad de cada uno.
También quiero decirles que somos más libres si reconocemos que los derechos son menos importantes que las obligaciones. Aquí tengo que hacer una reflexión adicional, ligar nuevamente la libertad con el amor, solamente cuando amamos somos libres porque el acto del amor, de verbo amar significa una entrega a los demás y allí es donde radica la verdadera libertad del ser humano, ¡si nuestro corazón es egoísta y queremos todo para nosotros, en lugar de ser libres, lo que hacemos es construir ataduras! ¡La verdadera libertad consiste en nuestra posibilidad de crecer, de esperar, de amar en cualquier circunstancia!. Esas circunstancias, inclusive, significan en muchos casos, aceptar lo que nosotros no hemos elegido, es decir, hay circunstancias que la vida nos impone y que sólo cuando las aceptamos somos libres.
Quien desea acceder a una verdadera libertad interior, debe entrenarse en la serena y gustosa aceptación de multitud de cosas que parecen ir en contra de nuestra libertad, aceptar nuestras limitaciones personales, nuestra fragilidad y nuestra impotencia en las situaciones que la vida nos impone.
La verdad es esta, las situaciones que nos hacen crecer de verdad, son precisamente aquellas que no dominamos. No seremos capaces de transformar eficazmente nuestras vidas si no comenzamos por acoger la vida en su integridad y en consecuencia, por aceptar cualquier acontecimiento exterior al que nos enfrentemos.
Pensamos que es muy difícil aceptar las cosas que nos causan dolor, pero desde mi experiencia personal les puedo dar fe, de que sólo cuando aceptamos la realidad de nuestra vida, comenzamos a ser felices. Cuando a mi me secuestraron tuve unos primeros días de mucha zozobra, de mucha angustia, pero solamente logré superar esa situación cuando acepté mi situación de secuestrado.
Un día me levanté de la hamaca en la que dormía y me hice esta reflexión, ¡estoy secuestrado, tengo que aceptar mi realidad y zafarme de mis recuerdos, de mis expectativas, de la vida que venía desarrollando, de mis deseos, de mis ansiedades, de mi deseo de estar con mis hijos, con mi esposa, con mis padres, de mis deseos de poder trabajar en las actividades que me gusten y aceptar que la realidad que estaba viviendo era diferente a lo que yo deseaba y cuando acepté esa realidad comencé a superar el inmenso dolor que me producía el secuestro y eso a pesar de estar secuestrado, ¡fue una expresión de libertad!
Por eso llegué a la conclusión de que todos podemos ser libres a pesar de las circunstancias que nos rodean. Yo he sido un atento estudiante de Stephen Covey, un autor muy reconocido norteamericano, autor entre otros de un libro muy famoso, que se llama Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.
Libro que ha sido para mí un norte en la vida, en este encontré el ejemplo de Víctor Frankl, un señor que estuvo preso en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, y que estuvo sometido a una serie de pruebas inhumanas, porque fue utilizado como conejillo de indias, para hacer experimentos en seres humanos y a pesar de encontrarse en esa situación y de estar siendo torturado, tomó la decisión de que bajo ninguna circunstancia iba a perder su capacidad interior de elegir una respuesta ante un estímulo que recibiera y así pudiera ser maltratado por sus captores él no perdería la calma, no perdería la fe, no perdería la esperanza.
Allí radica la verdadera libertad humana, hay un instante entre el momento en que yo recibo un estímulo y en el momento en que doy una respuesta. En ese instante que hay entre el estímulo y la respuesta radica mi libertad de ser humano, de escoger cómo respondo. La verdadera libertad está dentro de nosotros en nuestros corazones. Tengo la esperanza, tengo la experiencia, de que en cualquier circunstancia, si hacemos una planificación adecuada podemos superar las dificultades, pero creo, que lo más importante es aceptar la realidad que estamos viviendo plenamente.
Yo recuerdo también que estando secuestrado, en una oportunidad me llevaron un ejemplar del periódico ‘El Tiempo’, y en la parte superior de la columna donde aparecen las cartas de los lectores leí una frase que escribí en uno de mis cuadernos que decía: “¡El dolor cuando no se convierte en verdugo es un gran maestro!”
Me tomé esta frase como propia y aprendí que a través del dolor se puede crecer y en el sufrimiento que padecí, durante mis seis años de secuestro aprendí a crecer, aprendí a ser una mejor persona, aprendí a ser más humano, aprendí a entender el dolor de mis semejantes y eso me humanizó, porque hoy cuando veo una persona que está sufriendo, entiendo mucho mejor ese dolor.
Naturalmente NO estoy haciendo con esto una invitación a sufrir, porque todos tenemos en la vida la ilusión de ser felices, pero si reconocemos el dolor como un elemento que nos conduce a la felicidad, vamos a encontrar que ese es el camino adecuado, y el dolor nos libera.
La naturaleza se halla en total equilibrio, existe la ley de la causa y el efecto. Lo que se siembra se cosecha.
Los problemas de la vida surgen cuando sembramos una cosa y esperamos cosechar otra totalmente diferente, si sembramos mangos recogeremos mangos, no limones, si sembramos odio recogeremos odio, si sembramos amor recogeremos amor. Como dice el proverbio “siembra vientos y recogerás tempestades ”
También quiero hacer una reflexión sobre un concepto de Covey, que es la proactividad. Hoy en día se habla mucho de proactividad y la gente lo entiende como el acto de tomar la iniciativa. Pero para Covey y para mí, la proactividad realmente significa asumir la responsabilidad de nuestras propias vidas.
Tenemos la tendencia natural de responsabilizar a las demás personas de las cosas que nos suceden.
Cuando hacemos eso somos reactivos y pensamos que nuestra infelicidad es producto del ambiente o de los demás y por ese camino, pensamos que el mundo tiene que cambiar para que nosotros podamos ser felices, pero realmente la situación es la contraria, ser proactivo significa yo soy responsable de lo que me pasa, así esté secuestrado.
En mi secuestro soy responsable de mí.
No puedo cambiar la realidad de mi secuestro, ¡bueno sí la pude cambiar porque a los seis años me fugué!, pero tuve que esperar el tiempo para poderla cambiar, mientras esa oportunidad se me presentaba, me preparé para aprovecharla lo mejor que pude.
Me preparé para vivir cada día de mi secuestro de la mejor manera posible, asumí la responsabilidad de mis actos y me dije, si pierdo mi tiempo mientras esté secuestrado después no voy a poder echar el tiempo para atrás y esto no lo voy a recuperar, tengo que aprovechar cada instante de mi vida, sin importar las circunstancias en que me encuentre.
Entonces me propuse enriquecerme, y pensé, cómo puedo ser una mejor persona en estas circunstancias y me dije ¡bueno yo puedo aprender a ser generoso! Y me propuse practicar la generosidad; ustedes me preguntarán, “¿Pero Cómo puede ser uno generoso estando secuestrado?, si uno no tiene nada”, pues sí, a veces me regalaban un pan, y como yo había decidido ser generoso, lo partía por la mitad y le daba la otra mitad al guardia, y esto lo practicaba para todo.
Para el 24 de Diciembre último me regalaron cuatro manzanas y una bandejita de uvas, cada vez que me iba a comer una manzana la partía por la mitad y le daba la mitad al guardia y yo me comía el resto. Las uvas, ¡una para ti, una para mí!, como me cambiaban de guardia cada dos horas entonces las compartía con varios de mis captores y esa misma generosidad la practiqué durante los seis años de secuestro con cualquier detalle que tuviera.
También decidí ser paciente, esto quiere decir ser conciente del momento, vivir el presente, no vivo mañana ni vivo el ayer. Lo que pasó ayer ya no lo puedo cambiar, lo que pasará mañana tengo alguna forma de planearlo, pero finalmente es tan incierto. Si alguien lo puede decir soy yo que mientras trotaba el 4 de Diciembre de 2006, mientras escuchaba el radio sucedía el ataque al campamento donde me encontraba, el que me permitió fugarme. En Febrero de 2007 en recuperación de una operación, recibí la llamada del Presidente Uribe para ofrecerme la Cancillería. Es decir planear el futuro es realmente difícil, la vida da tantas vueltas que un realmente no sabe lo que va a pasar. Sólo viviendo el presente aprendemos a ser pacientes, la paciencia se refleja finalmente en tranquilidad espiritual, en serenidad.
También decidí ser fuerte. ¿Qué significa ser fuerte? Todos tenemos miedos y a mí, al igual que a todos, me daban miedo muchas cosas, eso es humano. Ser fuerte significa enfrentar el miedo, no dejarse vencer por el miedo.
Yo me acuerdo que mi hijo Manuel, cuando tenía seis años, que estaba en clases de karate, cada vez que había un combate me decía: “¡Papi tengo miedo!”, yo le decía “¡es natural que lo tengas, lo importante es superarlo!”
Resulta fácil pensar en ser valiente con respecto a circunstancias especiales y extraordinarias, como sobreponerse a un secuestro o escaparse a sus captores; pero les quiero hacer una reflexión, ¡hace falta mucha valentía para actuar íntegramente cada día, para ser sinceros cada día, para liberarnos de las excusas que nos impiden ser leales con nosotros mismos, para actuar con base en principios a pesar de que muchas veces estos no sean populares o comprensibles para los demás!
El mejor modo de lograr calidad de vida es escuchar a nuestra conciencia y seguir sus dictados sin permitir que ninguna voz suene más fuerte en nuestros oídos que la voz propia de la conciencia. Sean cuales sean las circunstancias de la vida, guiarnos por ellas.
Estando secuestrado aprendí también a no desfallecer, aprendí que por muy duras que sean las circunstancias, hay que seguir adelante, por eso desde que salí, desde que me fugué y fui rescatado por la Armada he tratado de llevarle un mensaje a los colombianos, que hay que hacer siempre un esfuerzo adicional frente a las dificultades de la vida, para salir adelante.
Cada uno de nosotros, de una u otra manera enfrenta retos, unos más definitivos, unos más duros, por eso los invito a desarrollar una actitud personal proactiva, constructiva, optimista y responsable para poder superar las dificultades. Estoy convencido de que la espiritualidad y los valores le dan sentido a nuestras vidas.
La observación de nuestras actitudes e intereses y el reconocimiento de nuestros gustos y pasiones nos ayudan a encontrar la paz y el sosiego que tanto buscamos, y por supuesto la felicidad que anhelamos. Quiero agregar que el verdadero secuestro, es el secuestro en el que las personas en lugar de cultivarse, de tratar de ser mejores cada día; nos dejamos llevar por las cosas mundanas y por los vicios, nos dejamos llevar por el rencor y el odio. Sólo el que vive a través del amor se libera plenamente.
Ustedes son jóvenes y les ha tocado vivir en un mundo de alta tecnología, son expertos en aparatos digitales y computadores, en video juegos. Les tocó además un mundo interconectado y globalizado con grandes ventajas y con problemas y consecuencias para todos como el calentamiento de la tierra o el problema mundial de las drogas ilícitas, que tanta tragedia, dolor y violencia ha generado en nuestro país.
Estos retos y realidades exigen actitudes proactivas y responsables, exigen tomar posición y actuar como sociedad civil organizada, para contribuir a la solución.
Algunas personas me dicen, que después de mi secuestro volví a nacer, eso no es cierto, después de mi secuestro yo me siento más fuerte y más vivo que nunca, le doy gracias a Dios, le doy gracias a la vida, porque durante los seis años de mi secuestro pude continuar en mi proceso de crecimiento.
Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones que me hice cuando estaba secuestrado, sólo como un testimonio. Unos apuntes que hice el primero de Enero del año 2003 en mi diario, dicen así:
“estamos en año nuevo, estoy lleno de nostalgias, tristezas y pesares, lleno de ausencia, pero doy gracias a Dios porque gozo del don principal: ¡la vida!, además ¡salud, amor esperanza, fe, fortaleza e ilusiones!.
Cuento con toda mi familia, con su amor, su apoyo, su entrega, su trabajo, su energía, los extraño con toda mi alma, los adoro con todo mi ser, confío en que Nuestro Señor nos permita reunirnos pronto, he escuchado muchos mensajes bellísimos y llenos de esperanza y fortaleza, hecho de menos a Moni y a Ferni a quienes no he escuchado desde finales de octubre, pero tengo la seguridad que pronto les escucharé.
Estoy a la expectativa de que en estos próximos días reciban el video que grabé el 18 de diciembre y la carta para Mónica, también a la espera de que algunas gestiones de facilitación comiencen a dar frutos y se encienda de verdad una luz de esperanza para todos los secuestrados, para este año me propongo mantener la línea de acción que he conservado durante mi secuestro: primero, vivir el presente día a día; segundo, cuidarme, mantenerme saludable; tercero, ser siempre positivo sin importar las dificultades, superando el miedo y el dolor, superar mis sentimientos de abandono, sentir plenamente el amor de toda mi familia, de todos mis amigos, conservar siempre la esperanza de mi liberación; cuarto, aprender todo lo que pueda y fortalecer mi espíritu”
El primero de Enero del año 2006, escribí lo siguiente: “Feliz año nuevo, me levanto con la ilusión de regresar este año a mi hogar, a mi libertad, a mi vida y mientras tanto repito mis propósitos para el año, similares a los que me he hecho cada año y en todos los momentos de mi cautiverio, ser siempre positivo, vivir día por día, aprender todo lo que pueda, acrecentar mi fe, practicar el amor, la bondad, la gratitud, la humildad, la paciencia, el valor, la fortaleza, la tranquilidad, aumentar mis esperanzas, mi serenidad, mi alegría y la sabiduría que me permita aceptar vivir el presente”
Citando nuevamente a Covey, debo decir, ¡lo que nos quiere o daña no es lo que nos sucede, sino nuestra respuesta a lo que nos sucede!, desde luego, las cosas pueden dañarnos físicamente o perjudicarnos económicamente y producirnos dolor por ello, pero nuestro carácter, nuestra identidad básica en modo alguno tiene que quedar herida, de hecho, nuestras experiencias más difíciles se convierten en los crisoles en donde se moldea nuestro carácter y se desarrollan las fuerzas internas, la libertad para abordar las circunstancias difíciles en el futuro y para inspirar a otros la misma conducta.
Insisto, no somos el producto de nuestro pasado, sino de nuestras elecciones.
Nuestra condición humana nos permite vivir conforme a nuestra imaginación y no a nuestra memoria. Como dijo Mahatma Gandhi, no me cabe ninguna duda de que cualquier hombre o mujer, es capaz de obtener lo que yo logré si hiciera los mismos esfuerzos y cultivara la misma esperanza y la misma fe.
Queridos amigos, queridos muchachos, para terminar hago mías las palabras de George Bernard Shaw: “¡Este es el verdadero goce de la vida!, ese ser utilizado con un propósito que uno reconoce como importante, ese ser una fuerza de la naturaleza y no un montecito febril y egoísta de malestares y molestias que se queja de que el mundo no se consagra a hacerlo feliz.
Soy de la opinión de que mi vida pertenece a toda la comunidad y que mientras viva, es mi privilegio hacer por esta todo lo que pueda. Cuando muera quiero estar completamente agotado, pues cuanto más duramente trabajo, más vivo.
Gozo de la vida, por la vida misma; para mí, la vida no es una pequeña vela, es una especie de antorcha espléndida que por el momento sostengo con fuerza y quiero que arda con el mayor brillo posible, antes de entregarla a las futuras generaciones”
Muchas Gracias
Colegio Jorge Washington, Cartagena, Mayo 25 de 2007.
Quiero presentarles unas ideas, una visión de los elementos que considero que son esenciales para continuar en el proceso de construcción de un presente y de un futuro promisorio para Colombia, para ustedes, para nuestros hijos, para los colombianos, todos. Me voy a centrar en la construcción del hombre, del ser humano moderno, del nuevo hombre, voy a hablarles del desarrollo y compromiso personal.
El primer concepto que quiero presentarles está aquí, en el ambiente, la LIBERTAD.
Todos creemos ser libres, todos queremos sentirnos libres, pero muchas veces pensamos que la libertad es la posibilidad que tenemos de elegir entre diferentes alternativas, de escoger lo que queremos.
Muchas veces esta manifestación no es sino la expresión de un sentimiento egoísta, que básicamente lo que quiere expresar es que nadie se meta en mi vida y que me dejen hacer las cosas que yo quiero; y pensamos que de esta manera vamos a ser felices, pensamos que la felicidad es esa expresión de una libertad sin límites y creo que esto quizás los lleva por el camino equivocado.
Creemos que ser libres es no tener ataduras, es no estar sometidos a ninguna autoridad, cuando la verdadera libertad requiere de principios, requiere orden, requiere de respeto.
Además pensamos que la libertad depende de las condiciones exteriores, creemos que para poder ser libres necesitamos casi el mundo plegado a nuestros pies. ¡Cuando la verdadera libertad reside en nuestro interior! Tenemos la impresión normalmente de que lo que limita nuestra libertad son las circunstancias que nos rodean, las normas y obligaciones que nos impone la sociedad, las limitaciones físicas que tenemos, cuando tenemos problemas de salud, esas son las cosas que nos coartan la libertad. Muchas veces nos sentimos agobiados realmente por nuestras responsabilidades familiares, responsabilidad por ejemplo, en el caso de los muchachos(as) de estudiar, de tener que hacer algunas cosas, de entregar algún trabajo, de presentar un examen y creemos que eso realmente está limitando nuestra libertad, pero la verdad es que dentro de nosotros es donde reside realmente la libertad de cada uno.
También quiero decirles que somos más libres si reconocemos que los derechos son menos importantes que las obligaciones. Aquí tengo que hacer una reflexión adicional, ligar nuevamente la libertad con el amor, solamente cuando amamos somos libres porque el acto del amor, de verbo amar significa una entrega a los demás y allí es donde radica la verdadera libertad del ser humano, ¡si nuestro corazón es egoísta y queremos todo para nosotros, en lugar de ser libres, lo que hacemos es construir ataduras! ¡La verdadera libertad consiste en nuestra posibilidad de crecer, de esperar, de amar en cualquier circunstancia!. Esas circunstancias, inclusive, significan en muchos casos, aceptar lo que nosotros no hemos elegido, es decir, hay circunstancias que la vida nos impone y que sólo cuando las aceptamos somos libres.
Quien desea acceder a una verdadera libertad interior, debe entrenarse en la serena y gustosa aceptación de multitud de cosas que parecen ir en contra de nuestra libertad, aceptar nuestras limitaciones personales, nuestra fragilidad y nuestra impotencia en las situaciones que la vida nos impone.
La verdad es esta, las situaciones que nos hacen crecer de verdad, son precisamente aquellas que no dominamos. No seremos capaces de transformar eficazmente nuestras vidas si no comenzamos por acoger la vida en su integridad y en consecuencia, por aceptar cualquier acontecimiento exterior al que nos enfrentemos.
Pensamos que es muy difícil aceptar las cosas que nos causan dolor, pero desde mi experiencia personal les puedo dar fe, de que sólo cuando aceptamos la realidad de nuestra vida, comenzamos a ser felices. Cuando a mi me secuestraron tuve unos primeros días de mucha zozobra, de mucha angustia, pero solamente logré superar esa situación cuando acepté mi situación de secuestrado.
Un día me levanté de la hamaca en la que dormía y me hice esta reflexión, ¡estoy secuestrado, tengo que aceptar mi realidad y zafarme de mis recuerdos, de mis expectativas, de la vida que venía desarrollando, de mis deseos, de mis ansiedades, de mi deseo de estar con mis hijos, con mi esposa, con mis padres, de mis deseos de poder trabajar en las actividades que me gusten y aceptar que la realidad que estaba viviendo era diferente a lo que yo deseaba y cuando acepté esa realidad comencé a superar el inmenso dolor que me producía el secuestro y eso a pesar de estar secuestrado, ¡fue una expresión de libertad!
Por eso llegué a la conclusión de que todos podemos ser libres a pesar de las circunstancias que nos rodean. Yo he sido un atento estudiante de Stephen Covey, un autor muy reconocido norteamericano, autor entre otros de un libro muy famoso, que se llama Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.
Libro que ha sido para mí un norte en la vida, en este encontré el ejemplo de Víctor Frankl, un señor que estuvo preso en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, y que estuvo sometido a una serie de pruebas inhumanas, porque fue utilizado como conejillo de indias, para hacer experimentos en seres humanos y a pesar de encontrarse en esa situación y de estar siendo torturado, tomó la decisión de que bajo ninguna circunstancia iba a perder su capacidad interior de elegir una respuesta ante un estímulo que recibiera y así pudiera ser maltratado por sus captores él no perdería la calma, no perdería la fe, no perdería la esperanza.
Allí radica la verdadera libertad humana, hay un instante entre el momento en que yo recibo un estímulo y en el momento en que doy una respuesta. En ese instante que hay entre el estímulo y la respuesta radica mi libertad de ser humano, de escoger cómo respondo. La verdadera libertad está dentro de nosotros en nuestros corazones. Tengo la esperanza, tengo la experiencia, de que en cualquier circunstancia, si hacemos una planificación adecuada podemos superar las dificultades, pero creo, que lo más importante es aceptar la realidad que estamos viviendo plenamente.
Yo recuerdo también que estando secuestrado, en una oportunidad me llevaron un ejemplar del periódico ‘El Tiempo’, y en la parte superior de la columna donde aparecen las cartas de los lectores leí una frase que escribí en uno de mis cuadernos que decía: “¡El dolor cuando no se convierte en verdugo es un gran maestro!”
Me tomé esta frase como propia y aprendí que a través del dolor se puede crecer y en el sufrimiento que padecí, durante mis seis años de secuestro aprendí a crecer, aprendí a ser una mejor persona, aprendí a ser más humano, aprendí a entender el dolor de mis semejantes y eso me humanizó, porque hoy cuando veo una persona que está sufriendo, entiendo mucho mejor ese dolor.
Naturalmente NO estoy haciendo con esto una invitación a sufrir, porque todos tenemos en la vida la ilusión de ser felices, pero si reconocemos el dolor como un elemento que nos conduce a la felicidad, vamos a encontrar que ese es el camino adecuado, y el dolor nos libera.
La naturaleza se halla en total equilibrio, existe la ley de la causa y el efecto. Lo que se siembra se cosecha.
Los problemas de la vida surgen cuando sembramos una cosa y esperamos cosechar otra totalmente diferente, si sembramos mangos recogeremos mangos, no limones, si sembramos odio recogeremos odio, si sembramos amor recogeremos amor. Como dice el proverbio “siembra vientos y recogerás tempestades ”
También quiero hacer una reflexión sobre un concepto de Covey, que es la proactividad. Hoy en día se habla mucho de proactividad y la gente lo entiende como el acto de tomar la iniciativa. Pero para Covey y para mí, la proactividad realmente significa asumir la responsabilidad de nuestras propias vidas.
Tenemos la tendencia natural de responsabilizar a las demás personas de las cosas que nos suceden.
Cuando hacemos eso somos reactivos y pensamos que nuestra infelicidad es producto del ambiente o de los demás y por ese camino, pensamos que el mundo tiene que cambiar para que nosotros podamos ser felices, pero realmente la situación es la contraria, ser proactivo significa yo soy responsable de lo que me pasa, así esté secuestrado.
En mi secuestro soy responsable de mí.
No puedo cambiar la realidad de mi secuestro, ¡bueno sí la pude cambiar porque a los seis años me fugué!, pero tuve que esperar el tiempo para poderla cambiar, mientras esa oportunidad se me presentaba, me preparé para aprovecharla lo mejor que pude.
Me preparé para vivir cada día de mi secuestro de la mejor manera posible, asumí la responsabilidad de mis actos y me dije, si pierdo mi tiempo mientras esté secuestrado después no voy a poder echar el tiempo para atrás y esto no lo voy a recuperar, tengo que aprovechar cada instante de mi vida, sin importar las circunstancias en que me encuentre.
Entonces me propuse enriquecerme, y pensé, cómo puedo ser una mejor persona en estas circunstancias y me dije ¡bueno yo puedo aprender a ser generoso! Y me propuse practicar la generosidad; ustedes me preguntarán, “¿Pero Cómo puede ser uno generoso estando secuestrado?, si uno no tiene nada”, pues sí, a veces me regalaban un pan, y como yo había decidido ser generoso, lo partía por la mitad y le daba la otra mitad al guardia, y esto lo practicaba para todo.
Para el 24 de Diciembre último me regalaron cuatro manzanas y una bandejita de uvas, cada vez que me iba a comer una manzana la partía por la mitad y le daba la mitad al guardia y yo me comía el resto. Las uvas, ¡una para ti, una para mí!, como me cambiaban de guardia cada dos horas entonces las compartía con varios de mis captores y esa misma generosidad la practiqué durante los seis años de secuestro con cualquier detalle que tuviera.
También decidí ser paciente, esto quiere decir ser conciente del momento, vivir el presente, no vivo mañana ni vivo el ayer. Lo que pasó ayer ya no lo puedo cambiar, lo que pasará mañana tengo alguna forma de planearlo, pero finalmente es tan incierto. Si alguien lo puede decir soy yo que mientras trotaba el 4 de Diciembre de 2006, mientras escuchaba el radio sucedía el ataque al campamento donde me encontraba, el que me permitió fugarme. En Febrero de 2007 en recuperación de una operación, recibí la llamada del Presidente Uribe para ofrecerme la Cancillería. Es decir planear el futuro es realmente difícil, la vida da tantas vueltas que un realmente no sabe lo que va a pasar. Sólo viviendo el presente aprendemos a ser pacientes, la paciencia se refleja finalmente en tranquilidad espiritual, en serenidad.
También decidí ser fuerte. ¿Qué significa ser fuerte? Todos tenemos miedos y a mí, al igual que a todos, me daban miedo muchas cosas, eso es humano. Ser fuerte significa enfrentar el miedo, no dejarse vencer por el miedo.
Yo me acuerdo que mi hijo Manuel, cuando tenía seis años, que estaba en clases de karate, cada vez que había un combate me decía: “¡Papi tengo miedo!”, yo le decía “¡es natural que lo tengas, lo importante es superarlo!”
Resulta fácil pensar en ser valiente con respecto a circunstancias especiales y extraordinarias, como sobreponerse a un secuestro o escaparse a sus captores; pero les quiero hacer una reflexión, ¡hace falta mucha valentía para actuar íntegramente cada día, para ser sinceros cada día, para liberarnos de las excusas que nos impiden ser leales con nosotros mismos, para actuar con base en principios a pesar de que muchas veces estos no sean populares o comprensibles para los demás!
El mejor modo de lograr calidad de vida es escuchar a nuestra conciencia y seguir sus dictados sin permitir que ninguna voz suene más fuerte en nuestros oídos que la voz propia de la conciencia. Sean cuales sean las circunstancias de la vida, guiarnos por ellas.
Estando secuestrado aprendí también a no desfallecer, aprendí que por muy duras que sean las circunstancias, hay que seguir adelante, por eso desde que salí, desde que me fugué y fui rescatado por la Armada he tratado de llevarle un mensaje a los colombianos, que hay que hacer siempre un esfuerzo adicional frente a las dificultades de la vida, para salir adelante.
Cada uno de nosotros, de una u otra manera enfrenta retos, unos más definitivos, unos más duros, por eso los invito a desarrollar una actitud personal proactiva, constructiva, optimista y responsable para poder superar las dificultades. Estoy convencido de que la espiritualidad y los valores le dan sentido a nuestras vidas.
La observación de nuestras actitudes e intereses y el reconocimiento de nuestros gustos y pasiones nos ayudan a encontrar la paz y el sosiego que tanto buscamos, y por supuesto la felicidad que anhelamos. Quiero agregar que el verdadero secuestro, es el secuestro en el que las personas en lugar de cultivarse, de tratar de ser mejores cada día; nos dejamos llevar por las cosas mundanas y por los vicios, nos dejamos llevar por el rencor y el odio. Sólo el que vive a través del amor se libera plenamente.
Ustedes son jóvenes y les ha tocado vivir en un mundo de alta tecnología, son expertos en aparatos digitales y computadores, en video juegos. Les tocó además un mundo interconectado y globalizado con grandes ventajas y con problemas y consecuencias para todos como el calentamiento de la tierra o el problema mundial de las drogas ilícitas, que tanta tragedia, dolor y violencia ha generado en nuestro país.
Estos retos y realidades exigen actitudes proactivas y responsables, exigen tomar posición y actuar como sociedad civil organizada, para contribuir a la solución.
Algunas personas me dicen, que después de mi secuestro volví a nacer, eso no es cierto, después de mi secuestro yo me siento más fuerte y más vivo que nunca, le doy gracias a Dios, le doy gracias a la vida, porque durante los seis años de mi secuestro pude continuar en mi proceso de crecimiento.
Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones que me hice cuando estaba secuestrado, sólo como un testimonio. Unos apuntes que hice el primero de Enero del año 2003 en mi diario, dicen así:
“estamos en año nuevo, estoy lleno de nostalgias, tristezas y pesares, lleno de ausencia, pero doy gracias a Dios porque gozo del don principal: ¡la vida!, además ¡salud, amor esperanza, fe, fortaleza e ilusiones!.
Cuento con toda mi familia, con su amor, su apoyo, su entrega, su trabajo, su energía, los extraño con toda mi alma, los adoro con todo mi ser, confío en que Nuestro Señor nos permita reunirnos pronto, he escuchado muchos mensajes bellísimos y llenos de esperanza y fortaleza, hecho de menos a Moni y a Ferni a quienes no he escuchado desde finales de octubre, pero tengo la seguridad que pronto les escucharé.
Estoy a la expectativa de que en estos próximos días reciban el video que grabé el 18 de diciembre y la carta para Mónica, también a la espera de que algunas gestiones de facilitación comiencen a dar frutos y se encienda de verdad una luz de esperanza para todos los secuestrados, para este año me propongo mantener la línea de acción que he conservado durante mi secuestro: primero, vivir el presente día a día; segundo, cuidarme, mantenerme saludable; tercero, ser siempre positivo sin importar las dificultades, superando el miedo y el dolor, superar mis sentimientos de abandono, sentir plenamente el amor de toda mi familia, de todos mis amigos, conservar siempre la esperanza de mi liberación; cuarto, aprender todo lo que pueda y fortalecer mi espíritu”
El primero de Enero del año 2006, escribí lo siguiente: “Feliz año nuevo, me levanto con la ilusión de regresar este año a mi hogar, a mi libertad, a mi vida y mientras tanto repito mis propósitos para el año, similares a los que me he hecho cada año y en todos los momentos de mi cautiverio, ser siempre positivo, vivir día por día, aprender todo lo que pueda, acrecentar mi fe, practicar el amor, la bondad, la gratitud, la humildad, la paciencia, el valor, la fortaleza, la tranquilidad, aumentar mis esperanzas, mi serenidad, mi alegría y la sabiduría que me permita aceptar vivir el presente”
Citando nuevamente a Covey, debo decir, ¡lo que nos quiere o daña no es lo que nos sucede, sino nuestra respuesta a lo que nos sucede!, desde luego, las cosas pueden dañarnos físicamente o perjudicarnos económicamente y producirnos dolor por ello, pero nuestro carácter, nuestra identidad básica en modo alguno tiene que quedar herida, de hecho, nuestras experiencias más difíciles se convierten en los crisoles en donde se moldea nuestro carácter y se desarrollan las fuerzas internas, la libertad para abordar las circunstancias difíciles en el futuro y para inspirar a otros la misma conducta.
Insisto, no somos el producto de nuestro pasado, sino de nuestras elecciones.
Nuestra condición humana nos permite vivir conforme a nuestra imaginación y no a nuestra memoria. Como dijo Mahatma Gandhi, no me cabe ninguna duda de que cualquier hombre o mujer, es capaz de obtener lo que yo logré si hiciera los mismos esfuerzos y cultivara la misma esperanza y la misma fe.
Queridos amigos, queridos muchachos, para terminar hago mías las palabras de George Bernard Shaw: “¡Este es el verdadero goce de la vida!, ese ser utilizado con un propósito que uno reconoce como importante, ese ser una fuerza de la naturaleza y no un montecito febril y egoísta de malestares y molestias que se queja de que el mundo no se consagra a hacerlo feliz.
Soy de la opinión de que mi vida pertenece a toda la comunidad y que mientras viva, es mi privilegio hacer por esta todo lo que pueda. Cuando muera quiero estar completamente agotado, pues cuanto más duramente trabajo, más vivo.
Gozo de la vida, por la vida misma; para mí, la vida no es una pequeña vela, es una especie de antorcha espléndida que por el momento sostengo con fuerza y quiero que arda con el mayor brillo posible, antes de entregarla a las futuras generaciones”
Muchas Gracias
Sunday, November 18, 2007
Friday, October 19, 2007
China's Next Big Export: Inflation
Thursday, Oct. 11, 2007
By AUSTIN RAMZY
TIME MAGAZINE
Wal-Mart shoppers, meet Xu Yaqing. She's a 62-year-old retiree who lives on a fixed income in Beijing. Xu and her husband get by on $263 a month, and lately, the couple's monthly pensions haven't been enough. The price of the peanut oil that Xu cooks with has doubled in the past few months, and soaring costs for other staples have forced them to cut back on milk and to substitute bean curd for meat. They're not starving. But they're scared. "Prices are going up so much and so quickly," Xu complains.
Xu's lamentations, and those of her fellow Chinese, may soon be reverberating around the world, and particularly loudly at big-box retailers like Wal-Mart in the West. That's because all those inexpensive exports gushing out of Chinese factories — the $15 sweaters, the $25 sneakers, the sub-$100 DVD players — may start getting pricier as the mainland struggles to bring its runaway economy under control. Not all economists agree it's inevitable, but some are warning that an era during which low-cost Chinese production helped to maintain unusually stable prices for manufactured goods around the world is coming to an end. This view isn't held just by a few lonely bears in the wilderness. In his new book and in recent newspaper interviews, former U.S. central-bank chairman Alan Greenspan has been emphasizing that prices for Chinese exports have started to rise, which will contribute to a revival of global inflation. Ben Simpfendorfer, China strategist for the Royal Bank of Scotland, puts it succinctly: "Where China was a deflationary influence over the last 10 years, it will be an inflationary influence over the next 10 years."
Although it may not be evident at the local Wal-Mart yet, these forces may already be in play. Demand from China, along with other fast-growing emerging economies, has driven up the price of oil and a wide range of other commodities for the past several years. But what's really worrying many economists is the sudden appearance of relatively high inflation within China and the ripples that might cause abroad. Despite five interest-rate increases this year by China's central bank, the country's consumer price index has been stubbornly on the rise. In August, inflation climbed to a 6.5% annual rate, the fastest clip in more than 10 years.
The government and some economists blamed the jump almost entirely on sharply higher prices for meat and poultry, which surged 49% since mid-2006. Beijing maintains that the rise in food costs, which make up more than one-third of China's consumer price index, was largely the result of more expensive livestock feed and a one-off event: an outbreak of a porcine disease that killed 70,000 pigs and prompted the mid-September release of 30,000 tons of pork (about a quarter of the amount of pork China consumes in a day) from a national reserve to help stabilize prices.
But other costs are rising as well — property prices are going up countrywide at an annual rate of about 10%, according to UBS economist Jonathan Anderson — and Beijing's actions speak louder than its soothing words. After the August inflation figures were released, the government took the unusual step of freezing all state-controlled prices, including those for gasoline, water and electricity. Aware of the potential that high rates of inflation have for fomenting social unrest, officials also warned businesses against gouging consumers; in August, authorities accused instant-noodle makers of illegally conspiring to raise prices. Meanwhile, to allay public anxiety about eroding paychecks, Beijing has been encouraging local governments to raise minimum wages, which cities including Beijing, Shanghai, Shenzhen, Guangzhou and Nanjing have done.
Moves like the latter one could wind up stoking the fires of global inflation. After all, it was China's cheap laborers who turned the country into the world's factory. By one estimate, China's manufacturing unit labor cost was just 4% of that of the U.S. in 2005. Now, as the mainland economy powers ahead — GDP growth jumped by 11.9% in the second quarter — real wages of urban workers have been soaring at double-digit rates, rising 18% in the first half of this year alone, according to the government. Add in higher raw-materials prices, and manufacturers are facing increases in production costs they may no longer be able to absorb. The costs will be passed along to consumers worldwide, a situation that will be made worse by a strengthening Chinese currency. "Internationally, the price of imports from China will come up," says Chen Xingdong, chief China economist for BNP Paribas Securities. "The increase will be inevitable." There's evidence it's already happening. In May, the price of Chinese products imported by the U.S. registered a 0.1% year-on-year increase, the first such gain since the U.S. Department of Labor began tracking Chinese import prices in 2005. Prices have climbed by at least 0.3% each month since then.
If the pattern continues, things could get complicated for central bankers around the world, and for U.S. central-bank chairman Ben Bernanke in particular. Beset by a slowing economy amid the subprime loan meltdown, Bernanke is trying to ease interest rates without triggering higher inflation. Additional inflationary pressure from one of America's largest trading partners will undermine his ability to reduce rates further to prevent the U.S. economy from stalling. He's not likely to get much help from Beijing, which has its own priorities and a limited set of tools to rein in consumer prices. Efforts to cool economic growth by reducing liquidity — China has raised the amount Chinese banks must set aside in reserves seven times this year to curtail the amount of money in circulation — have had little effect so far.
Part of the difficulty for China's central-bank chief, Zhou Xiaochuan, is that the country lacks reliable statistics on which to base economic projections and policies. "They're driving at night without good headlights," says Stephen Green, Shanghai-based economist with Standard Chartered. Another problem is that monetary and fiscal policies are intimately tied up with politics. For example, Chinese President Hu Jintao's centerpiece program of building a "harmonious society" by raising wages and improving state services such as health care for poorer workers plays well with the masses, but may undermine efforts to contain inflation. "As low-income earners enjoy higher incomes they tend to spend money," says Simpfendorfer, the Royal Bank of Scotland economist. "Ultimately that's an inflationary story." Political considerations can also prevent officials from taking aggressive, timely action, says Albert Keidel, a senior associate with the Carnegie Endowment for International Peace and a former Beijing-based senior economist for the World Bank. "It's better to nip inflation in the bud," Keidel says, "but [politicians'] concern is that if they take it seriously, it shows they haven't managed the economy well. It might open them to criticism from political opposition within the party."
For now, Chinese officials seem to recognize that high economic growth almost always leads to higher inflation rates — and that they can live with that as long as people don't revolt. At the end of September, China's central bank predicted consumer price rises would accelerate from an average 4.6% rate this year to 5% in 2008. Higher food costs continue to be a worry. As Chinese grow richer, they are eating more meat, which pushes up demand for grains such as soy and corn, says Jing Ulrich, head of China equities at JP Morgan in Hong Kong. Although Ulrich expects food prices to stabilize by year's end as the pork supply recovers, she says inflationary pressures resulting from rising meat consumption, the country's shrinking farmland and water shortages will persist.
But does this mean it's inevitable that inflation will join the long list of Chinese global exports? Economists disagree. Yiping Huang, chief Asia Pacific economist for Citibank, notes in a recent research report that, while wages are rising fast in China, labor productivity is increasing even faster, which tends to limit manufacturers' need to raise prices. Standard Chartered economist Gerard Lyons says that China's move into more valuable manufactured goods such as automobiles will in years to come have the same deflationary effects on world markets as the country's push into low-end manufacturing.
That's little consolation to ordinary Chinese. Xu and her husband still have concerns about how to put food on the table. "If clothes are more expensive, we could wear old clothes," Xu says, "but we have to eat no matter how expensive it is." She badly wants to see inflation abate. The rest of the world might soon share that sentiment.
— with reporting by Jodi Xu/Beijing
By AUSTIN RAMZY
TIME MAGAZINE
Wal-Mart shoppers, meet Xu Yaqing. She's a 62-year-old retiree who lives on a fixed income in Beijing. Xu and her husband get by on $263 a month, and lately, the couple's monthly pensions haven't been enough. The price of the peanut oil that Xu cooks with has doubled in the past few months, and soaring costs for other staples have forced them to cut back on milk and to substitute bean curd for meat. They're not starving. But they're scared. "Prices are going up so much and so quickly," Xu complains.
Xu's lamentations, and those of her fellow Chinese, may soon be reverberating around the world, and particularly loudly at big-box retailers like Wal-Mart in the West. That's because all those inexpensive exports gushing out of Chinese factories — the $15 sweaters, the $25 sneakers, the sub-$100 DVD players — may start getting pricier as the mainland struggles to bring its runaway economy under control. Not all economists agree it's inevitable, but some are warning that an era during which low-cost Chinese production helped to maintain unusually stable prices for manufactured goods around the world is coming to an end. This view isn't held just by a few lonely bears in the wilderness. In his new book and in recent newspaper interviews, former U.S. central-bank chairman Alan Greenspan has been emphasizing that prices for Chinese exports have started to rise, which will contribute to a revival of global inflation. Ben Simpfendorfer, China strategist for the Royal Bank of Scotland, puts it succinctly: "Where China was a deflationary influence over the last 10 years, it will be an inflationary influence over the next 10 years."
Although it may not be evident at the local Wal-Mart yet, these forces may already be in play. Demand from China, along with other fast-growing emerging economies, has driven up the price of oil and a wide range of other commodities for the past several years. But what's really worrying many economists is the sudden appearance of relatively high inflation within China and the ripples that might cause abroad. Despite five interest-rate increases this year by China's central bank, the country's consumer price index has been stubbornly on the rise. In August, inflation climbed to a 6.5% annual rate, the fastest clip in more than 10 years.
The government and some economists blamed the jump almost entirely on sharply higher prices for meat and poultry, which surged 49% since mid-2006. Beijing maintains that the rise in food costs, which make up more than one-third of China's consumer price index, was largely the result of more expensive livestock feed and a one-off event: an outbreak of a porcine disease that killed 70,000 pigs and prompted the mid-September release of 30,000 tons of pork (about a quarter of the amount of pork China consumes in a day) from a national reserve to help stabilize prices.
But other costs are rising as well — property prices are going up countrywide at an annual rate of about 10%, according to UBS economist Jonathan Anderson — and Beijing's actions speak louder than its soothing words. After the August inflation figures were released, the government took the unusual step of freezing all state-controlled prices, including those for gasoline, water and electricity. Aware of the potential that high rates of inflation have for fomenting social unrest, officials also warned businesses against gouging consumers; in August, authorities accused instant-noodle makers of illegally conspiring to raise prices. Meanwhile, to allay public anxiety about eroding paychecks, Beijing has been encouraging local governments to raise minimum wages, which cities including Beijing, Shanghai, Shenzhen, Guangzhou and Nanjing have done.
Moves like the latter one could wind up stoking the fires of global inflation. After all, it was China's cheap laborers who turned the country into the world's factory. By one estimate, China's manufacturing unit labor cost was just 4% of that of the U.S. in 2005. Now, as the mainland economy powers ahead — GDP growth jumped by 11.9% in the second quarter — real wages of urban workers have been soaring at double-digit rates, rising 18% in the first half of this year alone, according to the government. Add in higher raw-materials prices, and manufacturers are facing increases in production costs they may no longer be able to absorb. The costs will be passed along to consumers worldwide, a situation that will be made worse by a strengthening Chinese currency. "Internationally, the price of imports from China will come up," says Chen Xingdong, chief China economist for BNP Paribas Securities. "The increase will be inevitable." There's evidence it's already happening. In May, the price of Chinese products imported by the U.S. registered a 0.1% year-on-year increase, the first such gain since the U.S. Department of Labor began tracking Chinese import prices in 2005. Prices have climbed by at least 0.3% each month since then.
If the pattern continues, things could get complicated for central bankers around the world, and for U.S. central-bank chairman Ben Bernanke in particular. Beset by a slowing economy amid the subprime loan meltdown, Bernanke is trying to ease interest rates without triggering higher inflation. Additional inflationary pressure from one of America's largest trading partners will undermine his ability to reduce rates further to prevent the U.S. economy from stalling. He's not likely to get much help from Beijing, which has its own priorities and a limited set of tools to rein in consumer prices. Efforts to cool economic growth by reducing liquidity — China has raised the amount Chinese banks must set aside in reserves seven times this year to curtail the amount of money in circulation — have had little effect so far.
Part of the difficulty for China's central-bank chief, Zhou Xiaochuan, is that the country lacks reliable statistics on which to base economic projections and policies. "They're driving at night without good headlights," says Stephen Green, Shanghai-based economist with Standard Chartered. Another problem is that monetary and fiscal policies are intimately tied up with politics. For example, Chinese President Hu Jintao's centerpiece program of building a "harmonious society" by raising wages and improving state services such as health care for poorer workers plays well with the masses, but may undermine efforts to contain inflation. "As low-income earners enjoy higher incomes they tend to spend money," says Simpfendorfer, the Royal Bank of Scotland economist. "Ultimately that's an inflationary story." Political considerations can also prevent officials from taking aggressive, timely action, says Albert Keidel, a senior associate with the Carnegie Endowment for International Peace and a former Beijing-based senior economist for the World Bank. "It's better to nip inflation in the bud," Keidel says, "but [politicians'] concern is that if they take it seriously, it shows they haven't managed the economy well. It might open them to criticism from political opposition within the party."
For now, Chinese officials seem to recognize that high economic growth almost always leads to higher inflation rates — and that they can live with that as long as people don't revolt. At the end of September, China's central bank predicted consumer price rises would accelerate from an average 4.6% rate this year to 5% in 2008. Higher food costs continue to be a worry. As Chinese grow richer, they are eating more meat, which pushes up demand for grains such as soy and corn, says Jing Ulrich, head of China equities at JP Morgan in Hong Kong. Although Ulrich expects food prices to stabilize by year's end as the pork supply recovers, she says inflationary pressures resulting from rising meat consumption, the country's shrinking farmland and water shortages will persist.
But does this mean it's inevitable that inflation will join the long list of Chinese global exports? Economists disagree. Yiping Huang, chief Asia Pacific economist for Citibank, notes in a recent research report that, while wages are rising fast in China, labor productivity is increasing even faster, which tends to limit manufacturers' need to raise prices. Standard Chartered economist Gerard Lyons says that China's move into more valuable manufactured goods such as automobiles will in years to come have the same deflationary effects on world markets as the country's push into low-end manufacturing.
That's little consolation to ordinary Chinese. Xu and her husband still have concerns about how to put food on the table. "If clothes are more expensive, we could wear old clothes," Xu says, "but we have to eat no matter how expensive it is." She badly wants to see inflation abate. The rest of the world might soon share that sentiment.
— with reporting by Jodi Xu/Beijing
Wednesday, October 17, 2007
The Misesian Case against Keynes
by Hans-Hermann Hoppe
Labels:
Austrian School of Economics,
Educacion,
H-H Hoppe
Monday, October 15, 2007
TEORÍA POLÍTICA - Problemas de la Democracia
Por Hans Hermann Hoppe
Imaginemos un gobierno mundial, elegido democráticamente. ¿Cuál sería el probable resultado donde todos los habitantes del planeta votan? Seguramente ganaría una coalición de China y la India y el nuevo gobierno mundial, para ser reelecto, probablemente decidiría que hay demasiada riqueza concentrada en el occidente y mucha pobreza en el resto del mundo, por lo cual es necesario instrumentar una sistemática redistribución de la riqueza.
O imagínese que en su país la votación es ampliada para incluir a los mayores de 7 años; el resultado sería una legítima preocupación de que los niños tengan igual y adecuado acceso a refrescos, hamburguesas y videos gratuitos. El sufragio universal en cada país ha logrado lo que una democracia mundial alcanzaría: una permanente tendencia a la redistribución del ingreso y de la riqueza.
La implicación es que bajo la democracia la propiedad personal se vuelve alcanzable por los demás. La mayoría tratará de enriquecerse a costa de la minoría. Esto no implica que habrá una clase rica y otra pobre y que la redistribución será uniforme, de los ricos a los pobres. Frecuentemente son los poderosos quienes logran ser subsidiados por los pobres. Por ejemplo, la educación universitaria "gratuita" no suele beneficiar a la clase trabajadora que no va a la universidad, sino a la clase media y alta que sí. Y pronto se redefine quién es "rico" y merece ser saqueado y quién es pobre y merece recibir el producto del saqueo.
Si vemos a la democracia como una maquinaria popular de redistribución y le añadimos el principio económico de que alguno siempre recibirá más de cualquier cosa que sea subsidiada, obtenemos la clave para comprender la era actual.
La redistribución reduce el incentivo del dueño o productor y aumenta el incentivo de quien no es el dueño ni productor de la cosa. El resultado de subsidiar a individuos porque son pobres es más pobreza. Si se subsidia al desempleado habrá más desempleo. Financiar a las madres solteras producirá más niños sin padre conocido y más divorcios. Prohibir el trabajo de los menores transfiere el ingreso de las familias a parejas sin hijos y se reduce la natalidad.
Subsidiar a los irresponsables, neuróticos, alcohólicos, drogadictos, enfermos de SIDA y a quienes tienen problemas físicos y mentales a través de seguros obligatorios de salud aumentará todos esos problemas. Al hacer que los demás paguen por la prisión de los delincuentes –en lugar de obligar a estos a reembolsar a sus víctimas y a pagar por su propia prisión– se incrementan los delitos. Al obligar a los dueños de tierras a subsidiar a las especies en peligro de extinción a través de legislación ambiental, los animales se benefician y la gente sale perjudicada.
Y lo más importante, al obligar a los dueños de propiedades y a los productores a subsidiar a los políticos, sus partidos y a la burocracia, habrá menos creación de riqueza, menos productividad y más parásitos.
Los empresarios y sus empleados no generan ingresos a menos que produzcan bienes y servicios que se venden en el mercado. Las compras de tales bienes y servicios son voluntarias y así los consumidores demuestran que los prefieren al dinero que cuestan. Nadie "compra" los bienes y servicios del gobierno. Son producidos, cuestan dinero, pero no se venden ni se compran en el mercado. Como nadie los compra, nadie puede demostrar si se justifica su costo. La implicación práctica de subsidiar a los políticos y funcionarios es que se trata de un subsidio a la producción en sí, sin consideración alguna del bienestar de los consumidores de tales servicios, sólo el bienestar de los "productores", es decir, de los políticos y funcionarios. Entonces, la expansión del sector público aumenta la flojera, la incompetencia, el mal trato y el desperdicio, lo mismo que la arrogancia, la demagogia y las mentiras oficiales.
Debemos tener claro que la falta de democracia no fue lo que provocó la bancarrota del socialismo soviético. El problema no fue el método de selección de los gobernantes sino que las decisiones económicas estaban en manos de los políticos y funcionarios del régimen.
Bajo cualquier forma de gobierno, incluyendo la democracia, la clase dirigente (los políticos y funcionarios) es siempre una pequeña minoría. Y aunque cientos de parásitos pueden vivir de miles de cuerpos, miles de parásitos no pueden vivir de cientos de cuerpos.
© AIPE
Hans Hermann Hoppe es profesor de economía de la Universidad de Nevada, académico del Ludwig von Mises Institute y autor de "Monarquía, democracia y orden natural
Imaginemos un gobierno mundial, elegido democráticamente. ¿Cuál sería el probable resultado donde todos los habitantes del planeta votan? Seguramente ganaría una coalición de China y la India y el nuevo gobierno mundial, para ser reelecto, probablemente decidiría que hay demasiada riqueza concentrada en el occidente y mucha pobreza en el resto del mundo, por lo cual es necesario instrumentar una sistemática redistribución de la riqueza.
O imagínese que en su país la votación es ampliada para incluir a los mayores de 7 años; el resultado sería una legítima preocupación de que los niños tengan igual y adecuado acceso a refrescos, hamburguesas y videos gratuitos. El sufragio universal en cada país ha logrado lo que una democracia mundial alcanzaría: una permanente tendencia a la redistribución del ingreso y de la riqueza.
La implicación es que bajo la democracia la propiedad personal se vuelve alcanzable por los demás. La mayoría tratará de enriquecerse a costa de la minoría. Esto no implica que habrá una clase rica y otra pobre y que la redistribución será uniforme, de los ricos a los pobres. Frecuentemente son los poderosos quienes logran ser subsidiados por los pobres. Por ejemplo, la educación universitaria "gratuita" no suele beneficiar a la clase trabajadora que no va a la universidad, sino a la clase media y alta que sí. Y pronto se redefine quién es "rico" y merece ser saqueado y quién es pobre y merece recibir el producto del saqueo.
Si vemos a la democracia como una maquinaria popular de redistribución y le añadimos el principio económico de que alguno siempre recibirá más de cualquier cosa que sea subsidiada, obtenemos la clave para comprender la era actual.
La redistribución reduce el incentivo del dueño o productor y aumenta el incentivo de quien no es el dueño ni productor de la cosa. El resultado de subsidiar a individuos porque son pobres es más pobreza. Si se subsidia al desempleado habrá más desempleo. Financiar a las madres solteras producirá más niños sin padre conocido y más divorcios. Prohibir el trabajo de los menores transfiere el ingreso de las familias a parejas sin hijos y se reduce la natalidad.
Subsidiar a los irresponsables, neuróticos, alcohólicos, drogadictos, enfermos de SIDA y a quienes tienen problemas físicos y mentales a través de seguros obligatorios de salud aumentará todos esos problemas. Al hacer que los demás paguen por la prisión de los delincuentes –en lugar de obligar a estos a reembolsar a sus víctimas y a pagar por su propia prisión– se incrementan los delitos. Al obligar a los dueños de tierras a subsidiar a las especies en peligro de extinción a través de legislación ambiental, los animales se benefician y la gente sale perjudicada.
Y lo más importante, al obligar a los dueños de propiedades y a los productores a subsidiar a los políticos, sus partidos y a la burocracia, habrá menos creación de riqueza, menos productividad y más parásitos.
Los empresarios y sus empleados no generan ingresos a menos que produzcan bienes y servicios que se venden en el mercado. Las compras de tales bienes y servicios son voluntarias y así los consumidores demuestran que los prefieren al dinero que cuestan. Nadie "compra" los bienes y servicios del gobierno. Son producidos, cuestan dinero, pero no se venden ni se compran en el mercado. Como nadie los compra, nadie puede demostrar si se justifica su costo. La implicación práctica de subsidiar a los políticos y funcionarios es que se trata de un subsidio a la producción en sí, sin consideración alguna del bienestar de los consumidores de tales servicios, sólo el bienestar de los "productores", es decir, de los políticos y funcionarios. Entonces, la expansión del sector público aumenta la flojera, la incompetencia, el mal trato y el desperdicio, lo mismo que la arrogancia, la demagogia y las mentiras oficiales.
Debemos tener claro que la falta de democracia no fue lo que provocó la bancarrota del socialismo soviético. El problema no fue el método de selección de los gobernantes sino que las decisiones económicas estaban en manos de los políticos y funcionarios del régimen.
Bajo cualquier forma de gobierno, incluyendo la democracia, la clase dirigente (los políticos y funcionarios) es siempre una pequeña minoría. Y aunque cientos de parásitos pueden vivir de miles de cuerpos, miles de parásitos no pueden vivir de cientos de cuerpos.
© AIPE
Hans Hermann Hoppe es profesor de economía de la Universidad de Nevada, académico del Ludwig von Mises Institute y autor de "Monarquía, democracia y orden natural
Qué sabemos acerca de los bancos? - Parte I
Qué sabemos acerca de los bancos? - Parte I
Octubre de 2007
Artículo original en Inglés por Sergei D. Lozovoi-Koscheev – ver su Blog Reconomics
Aquellos de nosotros que estudiamos Economía conocemos la capacidad que tienen los bancos de crear dinero. Este concepto es introducido en cada curso de estudios universitarios de Economía y es más comúnmente conocido como el 'multiplicador bancario'. La idea es bastante simple y no es mi intención recitar ahora la lógica entera; tampoco es el objetivo de esta nota el proclamar una verdad por todos conocida. Estoy más preocupado por el hecho de que la idea del ‘multiplicador bancario’ sea percibida como una verdad por todos conocida. Reinventemos de nuevo la rueda para ver como trabaja.
He aquí algunas bases:
Perfilaré la teoría sólo para componer la escena, y también como introducción a aquellos de ustedes que no han estudiado economía. 'El multiplicador bancario' se fundamenta en unos fenómenos bastante simples de contabilidad, y funciona como sigue (guión simplificado, lea la advertencia a los críticos al final del documento):
- Usted lleva un dólar a un banco y hace un depósito en una cuenta corriente.
- El banco le da, en estos tiempos modernos, una tarjeta débito.
- El banco entonces trata el dólar como a masa monetaria.
- Conforme a la asunción general de que el dinero debería trabajar, el banco presta este dólar a otra persona.
- Esta otra persona abre una cuenta corriente en el mismo banco y deposita el dólar que ha tomado prestado.
- El banco le da una tarjeta débito.
- El banco trata el dólar como a masa monetaria (otra vez).
- Conforme a la suposición general que el dinero debe siempre trabajar, el banco presta este dólar a otro cliente en dinero en efectivo.
- La tercera persona se aleja feliz con el dólar.
- El segundo, el tercer cliente y usted vienen todos a, digamos, la misma tienda.
- Todos gastan el dinero suyo: usted paga por la tarjeta de débito, el segundo paga por la tarjeta débito, el tercero paga con dinero en efectivo.
– Tome nota por favor, en la tienda se han gastado tres (3) dólares.
- Por favor recuerde, que esto ha comenzado con sólo un dólar y el hecho real es que sólo ha existido un dólar, precisamente el que usted trajo al banco.
- Dos dólares han sido creados de la nada, por el banco, haciendo entradas dobles en los libros de la contabilidad.
Ahora usted debería ser capaz de imaginar cuánto de este dinero salido de la nada puede crear un banco moderno. Esta capacidad es, o estos procesos son los, llamados el 'multiplicador bancario'.
¿Y entonces qué?
Tres de ustedes acaban de gastar tres dólares, mientras que sólo existe un dólar en la realidad. La consecuencia es muy simple, cuando la tienda envía las facturas de usted y del segundo cliente al banco (recuerde que usted ha pagado con la tarjeta de débito), el banco no estará en capacidad de pagarlas (porque el dólar que tenía fue dado a una tercera persona, en dinero efectivo, como préstamo).
En la práctica, sin embargo, el banco normalmente paga sus facturas. Y esto es así porque, y sólo cuando, alguien más ha traído algún dinero en efectivo al banco en cantidad suficiente para pagar las facturas. Digamos que después que el tercer cliente consigue su préstamo, una cuarta persona entra y abre una cuenta corriente en la cual deposita dos dólares. El problema se ha solucionado entonces, el banco usa estos dos dólares para pagar las dos facturas de una dólar recibidas de la tienda.
Si el cuarto cliente decide gastar sus dos dólares (o retirar su dinero en efectivo), el banco irá, de la misma manera, a usar el dinero en efectivo del quinto cliente para arreglar el problema, etcétera ad infinitum.
¿No es algo maravilloso?
Seguro que si. ¿Sin embargo, no les parece que el banco trata de esconder algo? La mayor parte de aquellos que estudiaron Economía piensan que no es así porque, como he dicho, la mayoría de los cursos de economía presentan este fenómeno como un atributo normal del sistema bancario y esto no es un secreto. Sin embargo, en realidad este es un proceso de ocultamiento y también es interesante saber que siempre ha sido éste el mecanismo de ocultamiento.
¿Ocultamiento de qué?
Ocultamiento del robo. Cuando usted deposita un dólar en una cuenta corriente realmente retiene el derecho constante e irrevocable de gastar (usando su tarjeta de débito en la tienda) este dólar o retirarlo como dinero en efectivo. La verdad de este arreglo es que su banco debe tener este dólar siempre a disposición y a garantizar el derecho suyo sobre la propiedad de dicho dólar. El banco sólo está autorizado a entregar el dólar que tiene guardado a su nombre mediante instrucciones suyas de hacerlo así. En este sentido la cuenta corriente siempre ha existido comenzando en Grecia Antigua y pasando por el Imperio Romano (donde fue más adecuadamente llamada 'contrato de custodia') y más adelante apareció en todas partes de Europa hasta el siglo 15 aproximadamente.
Al entregar el dólar sin su permiso el banco cometió el delito de robo y en Italia y España, por ejemplo, los banqueros eran degollados por tal delito.
El hecho de haber castigo para tal acto significa que hubo tentativas de cometerlo. De hecho, como antes dijimos, era muy fácil entregar el dinero de alguien como un préstamo (y ganar interés) sin que se notara; mientras el banco disfrutara de nuevas afluencias en efectivo y de los flujos de caja previstos. El truco principal para esconder esta actividad de extra-préstamos era asegurarse que se devolviera suficiente dinero o que se hiciesen nuevos depósitos en las fechas en que el dueño de la cuenta retiraba normalmente el dinero, o que las facturas a su nombre fueran recibidas en el banco para su pago. No todos los banqueros han sido igualmente acertados en la predicción de estos modelos.
Aunque el castigo de ser descubiertos era severo, valía la pena correr el riesgo - las posibilidades de ganar interés adicional eran extraordinarias.
¿Parecería entonces que los banqueros no podían hacer préstamos en absoluto, pero usted habla de ''extra-préstamo”?
Lamento la confusión. Por supuesto los banqueros podían prestar. Podían prestar el dinero cuyo título de propiedad había sido temporalmente transferido al banco. Este era conocido como 'contrato de préstamo' en el cual las partes se ponían de acuerdo (en términos contemporáneos) en que el cliente prestaba 1 dólar al banco durante un período definido del tiempo, digamos un año, y recibía de vuelta, al final de ese año, un dólar más el interés. Conforme a este contrato, normalmente, el cliente no tenía derecho de exigir el reembolso anticipadamente, sin embargo se podían convenir términos específicos. El cliente no tenía el derecho de retirar el dinero entregado en préstamo, en cualquier momento durante el término del préstamo, porque se constituía jurídicamente un 'contrato de custodia' en el que no se estipulaba pago alguno de interés.
La idea completa era tener los fondos en total posesión del banco, durante el período especificado, con un objetivo simple - permitir al banco prestar este dinero a alguien más durante un período generalmente más corto que, o igual a, el término acordado para el préstamo inicial. De esta manera el banco ganaba la diferencia en las tasas de interés cobradas en las dos transacciones.
Hasta aquí debe quedar claro porqué el utilizar el dinero consignado en cuentas de custodia es un extra-préstamo.
Bien, esta es toda la historia, y si ahora vivimos en el siglo 21; ¿porqué lo anterior, de una forma o de la otra, debería ser relevante en nuestra situación?
Bueno, si usted recuerda como comenzamos el guión, recordará que hubo tres dólares gastados en la tienda mientras que sólo ha existido uno en la realidad. Aunque este hecho pueda ser ocultado con éxito por los bancos de modo que pareciera no haber ningún problema, si hay una verdadera consecuencia para la economía que no puede ser ocultada por el banco y que constituye realmente un problema.
Vamos a adoptar un guión simplificado (ver advertencia a los críticos al final del documento) para entender la idea:
- El segundo y el tercer clientes y usted acaban de gastar tres dólares en la tienda.
- El dueño de la tienda reconoce esto como un aumento de la demanda ya que en el período anterior sólo existió usted, como cliente, para gastar un dólar.
- El dueño de la tienda se pone en contacto con el proveedor del artículo (vamos a tener sólo un artículo para simplificar) y le pide entregar más unidades.
- El proveedor contesta que por su capacidad de producción no tiene unidades extras para ser entregadas inmediatamente, pero que instalará una nueva cadena de producción y al comienzo del próximo período suministrará más unidades.
- El proveedor presta dinero del banco, compra materiales, instala la nueva cadena de producción y emplea más personal.
- Al empezar el nuevo período suministra un mayor número de unidades.
- Usted llega a la tienda y como es su costumbre, compra la misma cantidad de artículos que normalmente compraba.
- El segundo y tercer clientes no compran el artículo porque no tienen el dólar extra para gastar, y prefieren reembolsar los préstamos que han tomado en el período previo (un dólar cada uno).
- El dueño de la tienda cae en cuenta que ha sobrestimado la demanda y vuelve a los niveles de pedido previos.
- El proveedor tiene ahora capacidad ociosa - la cadena de producción que ha instalado tiene que detenerla porque no hay más mercado para las unidades extras producidas.
- Los trabajadores extras son despedidos
- Probablemente el préstamo tomado del banco no puede ser reembolsado y el proveedor quiebra.
Ahora imagine la magnitud del efecto de este proceso básico en lo que concierne realmente a la compleja economía mundial. Esto causa un 'Boom '-'Bust' al desarrollo económico. La actividad económica aumenta rápida y considerablemente debido al gasto de dinero salido de la ‘nada’. Esto es llamado 'boom' (tres dólares gastados en la tienda, cantidad más alta de pedidos, el proveedor invierte en la nueva cadena de producción y emplea más gente). Cuando se descubre que el nivel inicial de gasto no es sostenible (en nuestro caso dos clientes han decidido re-embolsar los préstamos, en vez de ir a la tienda), el nivel de actividad económica se encoge casi tan rápidamente como aumenta durante el ‘boom’ (la tienda suspende las órdenes de compra, el proveedor detiene la cadena de producción y despide a los trabajadores). Esto es llamado el 'bust'.
Otras consecuencias reales son la reducción del poder adquisitivo del dinero en relación directa a la cantidad circulante y el consiguiente aumento de los precios. Así funciona esto:
- Justamente cuando el dueño de la tienda llama al proveedor, éste dice que sólo es capaz de aumentar las entregas después de próximo período.
- El dueño de la tienda cae en cuenta que la reserva de artículos es limitada dada la demanda esperada.
- Decide doblar el precio porque piensa que la demanda aumentada de todas maneras lo dejará rápidamente sin reservas, mientras que cada vez más compradores vendrán a comprar hasta el final del próximo período (aunque si no hay unidades disponibles, los compradores interesados encontrarán probablemente sustitutos y será difícil vender en los períodos siguientes el número extra de unidades suministradas).
- Con su dólar, en el próximo período usted sólo podrá comprar la mitad de los artículos.
El poder adquisitivo de su dólar ha disminuido. Por favor note, que el poder adquisitivo de cualquier ahorro en dólares ha disminuido también. Así que parte de su riqueza ha sido destruida.
¿Entonces usted habla de 'inflación'?
La inflación siempre ha sido definida como un aumento de la cantidad de dinero en circulación. El aumento de precios es una consecuencia de este aumento como hemos demostrado anteriormente. Así que sí, estoy hablando de inflación – todo este mecanismo del ‘multiplicador bancario’ es en efecto 'inflación'.
¿Cómo es que en los libros de texto con frecuencia definen la inflación como un ‘aumento general de los precios’?
Esta substitución de causa por efecto fue inventada por los monetaristas. Los monetaristas creen que el sistema bancario debe regularse a fin de controlar el flujo monetario que genera (de tal modo que el aumento de la oferta monetaria esté de acuerdo con el aumento de la producción real). Como lo hemos descrito anteriormente, el proceso realmente incluye la inflación (podemos llamarlo generación monetaria inflacionista). Los monetaristas, y para guardar la definición tradicional de inflación, deberían proclamar literalmente que 'estamos de pie para mantener la inflación en la economía'. Sólo que la poca popularidad de la inflación no les ha permitido el uso de esta frase.
La confusión que crearon condujo a economistas menos sofisticados a pensar realmente en 'luchar' contra la inflación, que en la práctica significaba 'luchar' contra el aumento de precios imponiendo controles gubernamentales.
¿Entonces, cuál es la conclusión?
La conclusión es completamente simple - el sistema bancario contemporáneo es la única fuente de la inflación en la economía; la construcción del sistema bancario es la razón de la aparición del fenómeno económico 'boom - bust' que nos lleva a recesiones económicas de vez en cuando.
Advertencia a los críticos:
Despreocúpense, esta no es una publicación científica. Los guiones son simplificados, pero razonables; a propósito hemos evitado el uso de terminologías complicadas hasta donde sea posible, para mantener simples las cosas. Si usted siente un deseo ineludible de rechazar mis argumentos, por favor lea primero esta publicación científica (que fue el material de referencia para el autor) y sea usted más que bienvenido. Seriamente, estaría muy contento de tener una discusión más sofisticada con cualquier persona interesada. Los comentarios no sofisticados son también bienvenidos. Las preguntas serán muy apreciadas porque el autor no podía incluir todos los aspectos del problema en un artículo (algunas preguntas pueden ser contestadas en las partes sub-siguientes de este ensayo y por lo tanto el autor rechazará amablemente darles respuesta ahora).
Esta es una traducción del Inglés al Español del articulo What do we know about banks? Part I originalmente escrita por Sergei D. Lozovoi-Koscheev y publicada en su Blog Reconomics
This is a translation from English to Spanish of the original article What do we know about banks? Part I by Sergei D. Lozovoi-Koscheev and published on his blog Reconomics.
Copyright 2007 by Sergei D. Lozovoi-Koscheev. Reproduced by permission.
TRADUCCIÓN DE RODRIGO DIAZ DE VIVAR
Octubre de 2007
Artículo original en Inglés por Sergei D. Lozovoi-Koscheev – ver su Blog Reconomics
Aquellos de nosotros que estudiamos Economía conocemos la capacidad que tienen los bancos de crear dinero. Este concepto es introducido en cada curso de estudios universitarios de Economía y es más comúnmente conocido como el 'multiplicador bancario'. La idea es bastante simple y no es mi intención recitar ahora la lógica entera; tampoco es el objetivo de esta nota el proclamar una verdad por todos conocida. Estoy más preocupado por el hecho de que la idea del ‘multiplicador bancario’ sea percibida como una verdad por todos conocida. Reinventemos de nuevo la rueda para ver como trabaja.
He aquí algunas bases:
Perfilaré la teoría sólo para componer la escena, y también como introducción a aquellos de ustedes que no han estudiado economía. 'El multiplicador bancario' se fundamenta en unos fenómenos bastante simples de contabilidad, y funciona como sigue (guión simplificado, lea la advertencia a los críticos al final del documento):
- Usted lleva un dólar a un banco y hace un depósito en una cuenta corriente.
- El banco le da, en estos tiempos modernos, una tarjeta débito.
- El banco entonces trata el dólar como a masa monetaria.
- Conforme a la asunción general de que el dinero debería trabajar, el banco presta este dólar a otra persona.
- Esta otra persona abre una cuenta corriente en el mismo banco y deposita el dólar que ha tomado prestado.
- El banco le da una tarjeta débito.
- El banco trata el dólar como a masa monetaria (otra vez).
- Conforme a la suposición general que el dinero debe siempre trabajar, el banco presta este dólar a otro cliente en dinero en efectivo.
- La tercera persona se aleja feliz con el dólar.
- El segundo, el tercer cliente y usted vienen todos a, digamos, la misma tienda.
- Todos gastan el dinero suyo: usted paga por la tarjeta de débito, el segundo paga por la tarjeta débito, el tercero paga con dinero en efectivo.
– Tome nota por favor, en la tienda se han gastado tres (3) dólares.
- Por favor recuerde, que esto ha comenzado con sólo un dólar y el hecho real es que sólo ha existido un dólar, precisamente el que usted trajo al banco.
- Dos dólares han sido creados de la nada, por el banco, haciendo entradas dobles en los libros de la contabilidad.
Ahora usted debería ser capaz de imaginar cuánto de este dinero salido de la nada puede crear un banco moderno. Esta capacidad es, o estos procesos son los, llamados el 'multiplicador bancario'.
¿Y entonces qué?
Tres de ustedes acaban de gastar tres dólares, mientras que sólo existe un dólar en la realidad. La consecuencia es muy simple, cuando la tienda envía las facturas de usted y del segundo cliente al banco (recuerde que usted ha pagado con la tarjeta de débito), el banco no estará en capacidad de pagarlas (porque el dólar que tenía fue dado a una tercera persona, en dinero efectivo, como préstamo).
En la práctica, sin embargo, el banco normalmente paga sus facturas. Y esto es así porque, y sólo cuando, alguien más ha traído algún dinero en efectivo al banco en cantidad suficiente para pagar las facturas. Digamos que después que el tercer cliente consigue su préstamo, una cuarta persona entra y abre una cuenta corriente en la cual deposita dos dólares. El problema se ha solucionado entonces, el banco usa estos dos dólares para pagar las dos facturas de una dólar recibidas de la tienda.
Si el cuarto cliente decide gastar sus dos dólares (o retirar su dinero en efectivo), el banco irá, de la misma manera, a usar el dinero en efectivo del quinto cliente para arreglar el problema, etcétera ad infinitum.
¿No es algo maravilloso?
Seguro que si. ¿Sin embargo, no les parece que el banco trata de esconder algo? La mayor parte de aquellos que estudiaron Economía piensan que no es así porque, como he dicho, la mayoría de los cursos de economía presentan este fenómeno como un atributo normal del sistema bancario y esto no es un secreto. Sin embargo, en realidad este es un proceso de ocultamiento y también es interesante saber que siempre ha sido éste el mecanismo de ocultamiento.
¿Ocultamiento de qué?
Ocultamiento del robo. Cuando usted deposita un dólar en una cuenta corriente realmente retiene el derecho constante e irrevocable de gastar (usando su tarjeta de débito en la tienda) este dólar o retirarlo como dinero en efectivo. La verdad de este arreglo es que su banco debe tener este dólar siempre a disposición y a garantizar el derecho suyo sobre la propiedad de dicho dólar. El banco sólo está autorizado a entregar el dólar que tiene guardado a su nombre mediante instrucciones suyas de hacerlo así. En este sentido la cuenta corriente siempre ha existido comenzando en Grecia Antigua y pasando por el Imperio Romano (donde fue más adecuadamente llamada 'contrato de custodia') y más adelante apareció en todas partes de Europa hasta el siglo 15 aproximadamente.
Al entregar el dólar sin su permiso el banco cometió el delito de robo y en Italia y España, por ejemplo, los banqueros eran degollados por tal delito.
El hecho de haber castigo para tal acto significa que hubo tentativas de cometerlo. De hecho, como antes dijimos, era muy fácil entregar el dinero de alguien como un préstamo (y ganar interés) sin que se notara; mientras el banco disfrutara de nuevas afluencias en efectivo y de los flujos de caja previstos. El truco principal para esconder esta actividad de extra-préstamos era asegurarse que se devolviera suficiente dinero o que se hiciesen nuevos depósitos en las fechas en que el dueño de la cuenta retiraba normalmente el dinero, o que las facturas a su nombre fueran recibidas en el banco para su pago. No todos los banqueros han sido igualmente acertados en la predicción de estos modelos.
Aunque el castigo de ser descubiertos era severo, valía la pena correr el riesgo - las posibilidades de ganar interés adicional eran extraordinarias.
¿Parecería entonces que los banqueros no podían hacer préstamos en absoluto, pero usted habla de ''extra-préstamo”?
Lamento la confusión. Por supuesto los banqueros podían prestar. Podían prestar el dinero cuyo título de propiedad había sido temporalmente transferido al banco. Este era conocido como 'contrato de préstamo' en el cual las partes se ponían de acuerdo (en términos contemporáneos) en que el cliente prestaba 1 dólar al banco durante un período definido del tiempo, digamos un año, y recibía de vuelta, al final de ese año, un dólar más el interés. Conforme a este contrato, normalmente, el cliente no tenía derecho de exigir el reembolso anticipadamente, sin embargo se podían convenir términos específicos. El cliente no tenía el derecho de retirar el dinero entregado en préstamo, en cualquier momento durante el término del préstamo, porque se constituía jurídicamente un 'contrato de custodia' en el que no se estipulaba pago alguno de interés.
La idea completa era tener los fondos en total posesión del banco, durante el período especificado, con un objetivo simple - permitir al banco prestar este dinero a alguien más durante un período generalmente más corto que, o igual a, el término acordado para el préstamo inicial. De esta manera el banco ganaba la diferencia en las tasas de interés cobradas en las dos transacciones.
Hasta aquí debe quedar claro porqué el utilizar el dinero consignado en cuentas de custodia es un extra-préstamo.
Bien, esta es toda la historia, y si ahora vivimos en el siglo 21; ¿porqué lo anterior, de una forma o de la otra, debería ser relevante en nuestra situación?
Bueno, si usted recuerda como comenzamos el guión, recordará que hubo tres dólares gastados en la tienda mientras que sólo ha existido uno en la realidad. Aunque este hecho pueda ser ocultado con éxito por los bancos de modo que pareciera no haber ningún problema, si hay una verdadera consecuencia para la economía que no puede ser ocultada por el banco y que constituye realmente un problema.
Vamos a adoptar un guión simplificado (ver advertencia a los críticos al final del documento) para entender la idea:
- El segundo y el tercer clientes y usted acaban de gastar tres dólares en la tienda.
- El dueño de la tienda reconoce esto como un aumento de la demanda ya que en el período anterior sólo existió usted, como cliente, para gastar un dólar.
- El dueño de la tienda se pone en contacto con el proveedor del artículo (vamos a tener sólo un artículo para simplificar) y le pide entregar más unidades.
- El proveedor contesta que por su capacidad de producción no tiene unidades extras para ser entregadas inmediatamente, pero que instalará una nueva cadena de producción y al comienzo del próximo período suministrará más unidades.
- El proveedor presta dinero del banco, compra materiales, instala la nueva cadena de producción y emplea más personal.
- Al empezar el nuevo período suministra un mayor número de unidades.
- Usted llega a la tienda y como es su costumbre, compra la misma cantidad de artículos que normalmente compraba.
- El segundo y tercer clientes no compran el artículo porque no tienen el dólar extra para gastar, y prefieren reembolsar los préstamos que han tomado en el período previo (un dólar cada uno).
- El dueño de la tienda cae en cuenta que ha sobrestimado la demanda y vuelve a los niveles de pedido previos.
- El proveedor tiene ahora capacidad ociosa - la cadena de producción que ha instalado tiene que detenerla porque no hay más mercado para las unidades extras producidas.
- Los trabajadores extras son despedidos
- Probablemente el préstamo tomado del banco no puede ser reembolsado y el proveedor quiebra.
Ahora imagine la magnitud del efecto de este proceso básico en lo que concierne realmente a la compleja economía mundial. Esto causa un 'Boom '-'Bust' al desarrollo económico. La actividad económica aumenta rápida y considerablemente debido al gasto de dinero salido de la ‘nada’. Esto es llamado 'boom' (tres dólares gastados en la tienda, cantidad más alta de pedidos, el proveedor invierte en la nueva cadena de producción y emplea más gente). Cuando se descubre que el nivel inicial de gasto no es sostenible (en nuestro caso dos clientes han decidido re-embolsar los préstamos, en vez de ir a la tienda), el nivel de actividad económica se encoge casi tan rápidamente como aumenta durante el ‘boom’ (la tienda suspende las órdenes de compra, el proveedor detiene la cadena de producción y despide a los trabajadores). Esto es llamado el 'bust'.
Otras consecuencias reales son la reducción del poder adquisitivo del dinero en relación directa a la cantidad circulante y el consiguiente aumento de los precios. Así funciona esto:
- Justamente cuando el dueño de la tienda llama al proveedor, éste dice que sólo es capaz de aumentar las entregas después de próximo período.
- El dueño de la tienda cae en cuenta que la reserva de artículos es limitada dada la demanda esperada.
- Decide doblar el precio porque piensa que la demanda aumentada de todas maneras lo dejará rápidamente sin reservas, mientras que cada vez más compradores vendrán a comprar hasta el final del próximo período (aunque si no hay unidades disponibles, los compradores interesados encontrarán probablemente sustitutos y será difícil vender en los períodos siguientes el número extra de unidades suministradas).
- Con su dólar, en el próximo período usted sólo podrá comprar la mitad de los artículos.
El poder adquisitivo de su dólar ha disminuido. Por favor note, que el poder adquisitivo de cualquier ahorro en dólares ha disminuido también. Así que parte de su riqueza ha sido destruida.
¿Entonces usted habla de 'inflación'?
La inflación siempre ha sido definida como un aumento de la cantidad de dinero en circulación. El aumento de precios es una consecuencia de este aumento como hemos demostrado anteriormente. Así que sí, estoy hablando de inflación – todo este mecanismo del ‘multiplicador bancario’ es en efecto 'inflación'.
¿Cómo es que en los libros de texto con frecuencia definen la inflación como un ‘aumento general de los precios’?
Esta substitución de causa por efecto fue inventada por los monetaristas. Los monetaristas creen que el sistema bancario debe regularse a fin de controlar el flujo monetario que genera (de tal modo que el aumento de la oferta monetaria esté de acuerdo con el aumento de la producción real). Como lo hemos descrito anteriormente, el proceso realmente incluye la inflación (podemos llamarlo generación monetaria inflacionista). Los monetaristas, y para guardar la definición tradicional de inflación, deberían proclamar literalmente que 'estamos de pie para mantener la inflación en la economía'. Sólo que la poca popularidad de la inflación no les ha permitido el uso de esta frase.
La confusión que crearon condujo a economistas menos sofisticados a pensar realmente en 'luchar' contra la inflación, que en la práctica significaba 'luchar' contra el aumento de precios imponiendo controles gubernamentales.
¿Entonces, cuál es la conclusión?
La conclusión es completamente simple - el sistema bancario contemporáneo es la única fuente de la inflación en la economía; la construcción del sistema bancario es la razón de la aparición del fenómeno económico 'boom - bust' que nos lleva a recesiones económicas de vez en cuando.
Advertencia a los críticos:
Despreocúpense, esta no es una publicación científica. Los guiones son simplificados, pero razonables; a propósito hemos evitado el uso de terminologías complicadas hasta donde sea posible, para mantener simples las cosas. Si usted siente un deseo ineludible de rechazar mis argumentos, por favor lea primero esta publicación científica (que fue el material de referencia para el autor) y sea usted más que bienvenido. Seriamente, estaría muy contento de tener una discusión más sofisticada con cualquier persona interesada. Los comentarios no sofisticados son también bienvenidos. Las preguntas serán muy apreciadas porque el autor no podía incluir todos los aspectos del problema en un artículo (algunas preguntas pueden ser contestadas en las partes sub-siguientes de este ensayo y por lo tanto el autor rechazará amablemente darles respuesta ahora).
Esta es una traducción del Inglés al Español del articulo What do we know about banks? Part I originalmente escrita por Sergei D. Lozovoi-Koscheev y publicada en su Blog Reconomics
This is a translation from English to Spanish of the original article What do we know about banks? Part I by Sergei D. Lozovoi-Koscheev and published on his blog Reconomics.
Copyright 2007 by Sergei D. Lozovoi-Koscheev. Reproduced by permission.
TRADUCCIÓN DE RODRIGO DIAZ DE VIVAR
Tuesday, October 02, 2007
¿CUÁNDO COMENZÓ LA CREATIVIDAD EN EL HOMBRE PREHISTÓRICO?
La pieza de ocre hallada en la gruta de Blomos, sur de Africa, posee 77.000 años! y muestra triángulos y líneas horizontales, lo que ya, en tan lejana época, evidencia creatividad artística y expresión simbólica.
En los últimos años se encontraron en Africa y Oriente Medio utensilios y piezas con elaboración artística. Estos hallazgos respaldan la idea de que la conducta moderna y el pensamiento simbólico son muy anteriores a la época de los primitivos europeos.
Los científicos coinciden en lo que respecta a los principales momentos de la evolución humana. Los primeros ancestros del hombres aparecieron entre 5 y 7 millones de años atrás, probablemente cuando algunas criaturas simiescas de Africa empezaron a caminar en dos patas.
Hace unos dos millones y medio de años, ya usaban rudimentarios herramientas de piedra. Menos de dos millones de años atrás, algunos se trasladaron de Africa a Asia y Europa. La mayor parte de los científicos consideran, si bien con menos certeza, que la gente que tiene nuestro aspecto-el Homo sapiens de anatomía moderna- evolucionó hace por lo menos 130.000 años a partir de ancestros que habían permanecido en Africa, cuyo cerebro habría alcanzado el tamaño del actual. También ellos abandonaron Africa y, finalmente, reemplazaron a las especies humanas no modernas, entres las que se destacan los Neanrderthal de Europa y parte de Asia, y el Homo erectus-que corresponde a los fósiles del Hombre de Java y el Hombre de Pekín-en el Lejano Oriente.
La coincidencia, sin embargo, deja de ser tal respecto de cuándo, dónde y cómo estos hombres de anatomía moderna empezaron a dar muestras de un pensamiento creativo y simbólico, vale decir, cuando pasaron a tener una conducta humana en lugar de ser mera anatomía.
"Es un tema polémico, y todos tenemos distintas posiciones", declara el doctor John E. Yellen, arqueólogo de la Fundación Nacional de Ciencias.
Durante buena parte del siglo pasado, los arqueólogos pensaron que el comportamiento moderno había comenzado en épocas relativamente recientes, 40.000 años atrás, y sólo después de que el Homo Sapiens se instalara en Europa. Sustentaba su teoría de una "explosión creativa" en pruebas como las magníficas pinturas rupestres de Lascaux y Chauvet (imagen de pintura prehistórica de Chauvet, izquierda).
Algunos investigadores disidentes, sin embargo, sospechaban que esta teoría era producto de una época en la que el eurocentrismo gobernaba su disciplina. Los arqueólogos, sostenía los rebeldes, simplemente no buscaban rastros anteriores de creatividad en los lugares adecuados.
Varios descubrimientos recientes que tuvieron lugar en Africa y Oriente Medio brindan las primeras pruebas que respaldan la idea de que la evolución de la conducta moderna comenzó antes, fue más gradual y no se concentró en Europa. Otros científicos, sin embargo, permanecen impasibles y solo admiten la existencia de algunas primeras muestras aisladas en Africa. Y un investigador propone una nueva hipótesis de cambio genético para explicar un surgimiento más reciente y abrupto de la creatividad.
"Europa es una pequeña península que cuenta con una arqueología extensa y espectacular", señala Clive Gamble, director del Centro de Arqueología de los Orígenes Humanos de la Universidad de Southampton, Inglaterra. "Pero la tesis de que Europa tiene el total de las manifestaciones empieza a perder fuerza."
La incertidumbre y la confusión que rodean los orígenes de la conducta cultural moderna derivan de lo que parece ser una gran brecha temporal entre el momento en que la especie tuvo una apariencia moderna y el momento en que desarrolló una conducta moderna. Tal vez el primer Homo sapiens moderno tenía una capacidad creativa moderna, pero estuvo latente hasta que la necesitó para sobrevivir.
"Es probable que los primeros Homo sapiens tuvieran la capacidad cognitiva necesaria para crear el Sputnik", señala Sally McBrearty, de la Universidad de Connecticut.
Mary C.Stiner, arquéologa de la Universidad de Arizona, indica que dichos puntos de vista podrían reducirse a una sola pregunta: "¿Hubo algún cambio cerebral decisivo o de las condiciones de vida?".
El principal exponente de la teoría tradicional de que la creatividad humana apareció repentinamente y sobre todo en Europa es Richar G. Klein, un arqueólogo de Stanford. Explica sus puntos de vista en un nuevo libro, The dawn of Creativity ("El nacimiento de la creatividad"), que escribió en colaboración con Blake Edgar y que John Wiley publicará el mes próximo.
"Ese nacimiento fue el acontecimiento prehistórico más significativo que descubrieron los arqueólogos", escriben los autores. "Antes de eso, los cambios anatómicos y de comportamiento humano avanzaban con gran lentitud y de forma más o menos pareja. Después, la forma humana permaneció estable, mientras que los cambios de conducta se aceleraron. En el lapso de menos de 40.000 años, verdaderas revoluciones culturales llevaron a la humanidad de la condición de mamífero grande y relativamente raro a algo más parecido a una fuerza geológica".
Según esta teoría, el momento decisivo de la creatividad humana tuvo lugar hace 40.000 años, cuando el Homo sapiens moderno llegó a Europa y creó las primeras muestras inequívocas de un pensamiento abstracto y simbólico. Empezaron a fabricar herramientas más avanzadas, a enterrar a los muertos con ritos fúnebres y a expresar un nuevo tipo de conciencia de sí mismos mediante cuentas y colgantes con los que se adornaban y elaboradas estatuillas de formas femeninas. Con el paso del tiempo, pintaron en las paredes de las grutas aspectos de su vida e idiosincracia y nos legaron espléndidas imágenes de ciervos y caballos.
Klein propone una hipótesis neurológica para explicar este abrupto florecimiento de la creatividad. Hace unos 50.000 años, dice, una mutación genética reorganizó el cerebro y permitió un avance significativo del discurso. El origen del discurso humano es otro de los misterios de la evolución. En su opinión, el aumento de las comunicaciones que tuvo lugar en ese momento, habría permitido a la gente "concebir circunstancias sociales y naturales complejas" y también "la capacidad moderna de crear y manipular cultura".
Si bien esa transformación, en la que el cambio genético derivó en un cambio de conducta, tuvo lugar en Africa, señala Klein, permitió a los humanos colonizar lugares nuevos y más complejos".
Al llegar a Europa, este nuevo hombre moderno llamado Cro-Magnon, habría superado a los Neanderthal que vivían en la región y provocado su extinción hace unos 30.000 años, tras lo cual dejo su sello cultural propio en la zona.
El propio eurocentrismo habría sembrado las semillas de su derrota. Tal como destaca Yellen, el aumento de la investigación sobre los orígenes de la conducta moderna se debió al interés por explicar las causas y la naturaleza de la superior del Cro-Magnon ante el Neanderthal. En los últimos treinta años, los científicos determinaron que el Cro- Magnon era originario de Africa y que el Neandenthal habría realizado toda su evolución, exclusivamente en Europa. En consecuencia, los arqueólogos empezaron a investigar en Africa en busca de lo que consideran atributos de una antigua conducta moderna, como una tecnología de piedra más compleja, la introducción de herramientas de huesos, comercio, una dieta más variada, adorno personales y motivos abstractos tallados en las herramientas.
En un minucioso trabajo que llevaron a cabo hace dos años McBrearty, de la Universidad de Connecticut, y Alison S. Brooks de la Universidad George Washington señalaron que las muchas manifestaciones indicativas de una conducta moderna en Africa "no se produjeron repentinamente y simultáneamente, como dice la teoría de la revolución humana, sino en lugares y momentos muy distintos".
"Esto sugiere", señalan las científicas, que hubo "una evolución gradual de la conducta moderna en Africa, que luego se exportó a otros regiones del Viejo Mundo".
Al explorar una gruta del extremo sur de Africa, por ejemplo, Christopher Henshilwood, del Museo Sudafricano de Ciudad del Cabo, halló pruebas de que los seres humanos de anatomía moderna convertían huesos de animales en punzones y armas pulidas hace más de 70.000 años (imagen abajo).
"¿Por qué el pulido?" pregunta Henshilwood. "No es necesario poner tanto esmero en la punta de un arma. Esto nos sugiere que se trata de una expresión de pensamiento simbólico, como si se hubieran propuesto hacer un objeto hermoso".
Henshilwood dio a conocer el mes pasado detalles de un hallazgo de 77.000 años de antiguedad aún más sorprendente. El mismo tuvo lugar en la gruta de Blombos. Se trata de dos pequeñas piezas de ocre, una piedra roja de oxido de hierro, que presenta inscrustaciones de triángulos, cruzados y líneas horizontales.
En excavaciones realizadas con anterioridad en la región de Katanda, en Congo, se hallaron puntas de arpones de huesos que datan de hace 80.000 0 90.000 años. Brooks y su esposo, Yellen, descubrieron que estos hombres antiguos "poseían una considerable pericia técnica e incorporaban elementos simbólicos o estilísticos a sus proyectiles".
La antiguedad de los descubrimientos de Blombos alguna vez estuvo en tela de juicio, pero actualmente cuenta con la aceptación de la mayor parte de los arqueólogos. Algunos, sin embargo, difieren en lo que respecta a su interpretación. Si los objetos tienen en verdad esa antiguedad y representan un cambio tan importante de la cultura humana, ¿por qué no están más generalizados? Variaciones sobre este tema aparecen en otros intentos de explicar los hallazgos aislados que sugieren la presencia de una conducta cultural moderna fuera de Europa y anterior al florecimiento del Cro-Magnon.
Para Stiner y su esposo, Steven L. Kuhn, arqueólogos de la Universidad de Arizona, la investigación que realizaron en Turquía y Líbano demostró que los hombres de hace aproximadamente 43.000 años fabricaban y usaban collares de cuentas y adornos con diseños que se reiteraban una y otra vez. Algunos de esos adornos consistían en conchillas de variedad raras de especies marinas de un blanco luminoso o de colores vivos.
Se estima que eran objetos de comunicación social que transmitían a los extraños información sobre parentesco, jerarquía y otros aspectos de la identidad.
En las excavaciones hechas en la gruta de Ucagizli, en Turquía, y en Ksar Akil, en Líbano, corredores de la migración hacia Eurasia, los dos arqueólogos descubrieron además restos de huesos de animales, lo que indica un marcado cambio de la dieta. Esa gente ya comía menos ciervos y otros animales grandes. También parecía cazar menos animales fáciles de atrapar y de ciclo productico lento, como crustáceos y tortugas, y más animales ágiles como aves y liebres. Sus condiciones de vida habían cambiado, indican Stiner y Kuhn, y una de las causas puede haber sido que el crecimiento de la población exigía otro aprovechamiento de los recursos.
Gamble, profesor invitado de la Universidad de Boston, no atribuye este cambio de conducta a una presión demográfica específica, sino a una creciente competencia social. La respuesta fue el desarrollo de nuevas estrategias de sobrevivencia.
En la misma línea se encuentra Randall White, arqueólogo que se especializa en la creatividad del Cro-Magnon. Señala que el descubrimiento de antiguos adornos personales en Africa y Oriente Medio indica que la capacidad creativa estaba latente mucho antes de que los hombres modernos llegaran a Europa. (*)
(*) Fuente: "¿Cuándo los hombres empezaron a ser modernos?", por John Noble Wilford, traducción Cecilia Beltramo, publicado en Diario Clarín, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 13 de marzo de 2002.
En los últimos años se encontraron en Africa y Oriente Medio utensilios y piezas con elaboración artística. Estos hallazgos respaldan la idea de que la conducta moderna y el pensamiento simbólico son muy anteriores a la época de los primitivos europeos.
Los científicos coinciden en lo que respecta a los principales momentos de la evolución humana. Los primeros ancestros del hombres aparecieron entre 5 y 7 millones de años atrás, probablemente cuando algunas criaturas simiescas de Africa empezaron a caminar en dos patas.
Hace unos dos millones y medio de años, ya usaban rudimentarios herramientas de piedra. Menos de dos millones de años atrás, algunos se trasladaron de Africa a Asia y Europa. La mayor parte de los científicos consideran, si bien con menos certeza, que la gente que tiene nuestro aspecto-el Homo sapiens de anatomía moderna- evolucionó hace por lo menos 130.000 años a partir de ancestros que habían permanecido en Africa, cuyo cerebro habría alcanzado el tamaño del actual. También ellos abandonaron Africa y, finalmente, reemplazaron a las especies humanas no modernas, entres las que se destacan los Neanrderthal de Europa y parte de Asia, y el Homo erectus-que corresponde a los fósiles del Hombre de Java y el Hombre de Pekín-en el Lejano Oriente.
La coincidencia, sin embargo, deja de ser tal respecto de cuándo, dónde y cómo estos hombres de anatomía moderna empezaron a dar muestras de un pensamiento creativo y simbólico, vale decir, cuando pasaron a tener una conducta humana en lugar de ser mera anatomía.
"Es un tema polémico, y todos tenemos distintas posiciones", declara el doctor John E. Yellen, arqueólogo de la Fundación Nacional de Ciencias.
Durante buena parte del siglo pasado, los arqueólogos pensaron que el comportamiento moderno había comenzado en épocas relativamente recientes, 40.000 años atrás, y sólo después de que el Homo Sapiens se instalara en Europa. Sustentaba su teoría de una "explosión creativa" en pruebas como las magníficas pinturas rupestres de Lascaux y Chauvet (imagen de pintura prehistórica de Chauvet, izquierda).
Algunos investigadores disidentes, sin embargo, sospechaban que esta teoría era producto de una época en la que el eurocentrismo gobernaba su disciplina. Los arqueólogos, sostenía los rebeldes, simplemente no buscaban rastros anteriores de creatividad en los lugares adecuados.
Varios descubrimientos recientes que tuvieron lugar en Africa y Oriente Medio brindan las primeras pruebas que respaldan la idea de que la evolución de la conducta moderna comenzó antes, fue más gradual y no se concentró en Europa. Otros científicos, sin embargo, permanecen impasibles y solo admiten la existencia de algunas primeras muestras aisladas en Africa. Y un investigador propone una nueva hipótesis de cambio genético para explicar un surgimiento más reciente y abrupto de la creatividad.
"Europa es una pequeña península que cuenta con una arqueología extensa y espectacular", señala Clive Gamble, director del Centro de Arqueología de los Orígenes Humanos de la Universidad de Southampton, Inglaterra. "Pero la tesis de que Europa tiene el total de las manifestaciones empieza a perder fuerza."
La incertidumbre y la confusión que rodean los orígenes de la conducta cultural moderna derivan de lo que parece ser una gran brecha temporal entre el momento en que la especie tuvo una apariencia moderna y el momento en que desarrolló una conducta moderna. Tal vez el primer Homo sapiens moderno tenía una capacidad creativa moderna, pero estuvo latente hasta que la necesitó para sobrevivir.
"Es probable que los primeros Homo sapiens tuvieran la capacidad cognitiva necesaria para crear el Sputnik", señala Sally McBrearty, de la Universidad de Connecticut.
Mary C.Stiner, arquéologa de la Universidad de Arizona, indica que dichos puntos de vista podrían reducirse a una sola pregunta: "¿Hubo algún cambio cerebral decisivo o de las condiciones de vida?".
El principal exponente de la teoría tradicional de que la creatividad humana apareció repentinamente y sobre todo en Europa es Richar G. Klein, un arqueólogo de Stanford. Explica sus puntos de vista en un nuevo libro, The dawn of Creativity ("El nacimiento de la creatividad"), que escribió en colaboración con Blake Edgar y que John Wiley publicará el mes próximo.
"Ese nacimiento fue el acontecimiento prehistórico más significativo que descubrieron los arqueólogos", escriben los autores. "Antes de eso, los cambios anatómicos y de comportamiento humano avanzaban con gran lentitud y de forma más o menos pareja. Después, la forma humana permaneció estable, mientras que los cambios de conducta se aceleraron. En el lapso de menos de 40.000 años, verdaderas revoluciones culturales llevaron a la humanidad de la condición de mamífero grande y relativamente raro a algo más parecido a una fuerza geológica".
Según esta teoría, el momento decisivo de la creatividad humana tuvo lugar hace 40.000 años, cuando el Homo sapiens moderno llegó a Europa y creó las primeras muestras inequívocas de un pensamiento abstracto y simbólico. Empezaron a fabricar herramientas más avanzadas, a enterrar a los muertos con ritos fúnebres y a expresar un nuevo tipo de conciencia de sí mismos mediante cuentas y colgantes con los que se adornaban y elaboradas estatuillas de formas femeninas. Con el paso del tiempo, pintaron en las paredes de las grutas aspectos de su vida e idiosincracia y nos legaron espléndidas imágenes de ciervos y caballos.
Klein propone una hipótesis neurológica para explicar este abrupto florecimiento de la creatividad. Hace unos 50.000 años, dice, una mutación genética reorganizó el cerebro y permitió un avance significativo del discurso. El origen del discurso humano es otro de los misterios de la evolución. En su opinión, el aumento de las comunicaciones que tuvo lugar en ese momento, habría permitido a la gente "concebir circunstancias sociales y naturales complejas" y también "la capacidad moderna de crear y manipular cultura".
Si bien esa transformación, en la que el cambio genético derivó en un cambio de conducta, tuvo lugar en Africa, señala Klein, permitió a los humanos colonizar lugares nuevos y más complejos".
Al llegar a Europa, este nuevo hombre moderno llamado Cro-Magnon, habría superado a los Neanderthal que vivían en la región y provocado su extinción hace unos 30.000 años, tras lo cual dejo su sello cultural propio en la zona.
El propio eurocentrismo habría sembrado las semillas de su derrota. Tal como destaca Yellen, el aumento de la investigación sobre los orígenes de la conducta moderna se debió al interés por explicar las causas y la naturaleza de la superior del Cro-Magnon ante el Neanderthal. En los últimos treinta años, los científicos determinaron que el Cro- Magnon era originario de Africa y que el Neandenthal habría realizado toda su evolución, exclusivamente en Europa. En consecuencia, los arqueólogos empezaron a investigar en Africa en busca de lo que consideran atributos de una antigua conducta moderna, como una tecnología de piedra más compleja, la introducción de herramientas de huesos, comercio, una dieta más variada, adorno personales y motivos abstractos tallados en las herramientas.
En un minucioso trabajo que llevaron a cabo hace dos años McBrearty, de la Universidad de Connecticut, y Alison S. Brooks de la Universidad George Washington señalaron que las muchas manifestaciones indicativas de una conducta moderna en Africa "no se produjeron repentinamente y simultáneamente, como dice la teoría de la revolución humana, sino en lugares y momentos muy distintos".
"Esto sugiere", señalan las científicas, que hubo "una evolución gradual de la conducta moderna en Africa, que luego se exportó a otros regiones del Viejo Mundo".
Al explorar una gruta del extremo sur de Africa, por ejemplo, Christopher Henshilwood, del Museo Sudafricano de Ciudad del Cabo, halló pruebas de que los seres humanos de anatomía moderna convertían huesos de animales en punzones y armas pulidas hace más de 70.000 años (imagen abajo).
"¿Por qué el pulido?" pregunta Henshilwood. "No es necesario poner tanto esmero en la punta de un arma. Esto nos sugiere que se trata de una expresión de pensamiento simbólico, como si se hubieran propuesto hacer un objeto hermoso".
Henshilwood dio a conocer el mes pasado detalles de un hallazgo de 77.000 años de antiguedad aún más sorprendente. El mismo tuvo lugar en la gruta de Blombos. Se trata de dos pequeñas piezas de ocre, una piedra roja de oxido de hierro, que presenta inscrustaciones de triángulos, cruzados y líneas horizontales.
En excavaciones realizadas con anterioridad en la región de Katanda, en Congo, se hallaron puntas de arpones de huesos que datan de hace 80.000 0 90.000 años. Brooks y su esposo, Yellen, descubrieron que estos hombres antiguos "poseían una considerable pericia técnica e incorporaban elementos simbólicos o estilísticos a sus proyectiles".
La antiguedad de los descubrimientos de Blombos alguna vez estuvo en tela de juicio, pero actualmente cuenta con la aceptación de la mayor parte de los arqueólogos. Algunos, sin embargo, difieren en lo que respecta a su interpretación. Si los objetos tienen en verdad esa antiguedad y representan un cambio tan importante de la cultura humana, ¿por qué no están más generalizados? Variaciones sobre este tema aparecen en otros intentos de explicar los hallazgos aislados que sugieren la presencia de una conducta cultural moderna fuera de Europa y anterior al florecimiento del Cro-Magnon.
Para Stiner y su esposo, Steven L. Kuhn, arqueólogos de la Universidad de Arizona, la investigación que realizaron en Turquía y Líbano demostró que los hombres de hace aproximadamente 43.000 años fabricaban y usaban collares de cuentas y adornos con diseños que se reiteraban una y otra vez. Algunos de esos adornos consistían en conchillas de variedad raras de especies marinas de un blanco luminoso o de colores vivos.
Se estima que eran objetos de comunicación social que transmitían a los extraños información sobre parentesco, jerarquía y otros aspectos de la identidad.
En las excavaciones hechas en la gruta de Ucagizli, en Turquía, y en Ksar Akil, en Líbano, corredores de la migración hacia Eurasia, los dos arqueólogos descubrieron además restos de huesos de animales, lo que indica un marcado cambio de la dieta. Esa gente ya comía menos ciervos y otros animales grandes. También parecía cazar menos animales fáciles de atrapar y de ciclo productico lento, como crustáceos y tortugas, y más animales ágiles como aves y liebres. Sus condiciones de vida habían cambiado, indican Stiner y Kuhn, y una de las causas puede haber sido que el crecimiento de la población exigía otro aprovechamiento de los recursos.
Gamble, profesor invitado de la Universidad de Boston, no atribuye este cambio de conducta a una presión demográfica específica, sino a una creciente competencia social. La respuesta fue el desarrollo de nuevas estrategias de sobrevivencia.
En la misma línea se encuentra Randall White, arqueólogo que se especializa en la creatividad del Cro-Magnon. Señala que el descubrimiento de antiguos adornos personales en Africa y Oriente Medio indica que la capacidad creativa estaba latente mucho antes de que los hombres modernos llegaran a Europa. (*)
(*) Fuente: "¿Cuándo los hombres empezaron a ser modernos?", por John Noble Wilford, traducción Cecilia Beltramo, publicado en Diario Clarín, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 13 de marzo de 2002.
Wednesday, September 26, 2007
Too Many or Too Few People?
By Dan McLaughlin
A news story I read recently is truly a keeper. A regional government in Russia has officially given couples time off from work to procreate. Not only that, they get a valuable prize if the baby is born on June 12. Dave Barry should have a field day with this one. It is a keeper, however, not only for its entertainment value, but also because it highlights the state of the world in less than hyperbolic terms.
Russia has been sustaining a real decline in population. It is offering families significant payments to have babies, calling the population reduction the country's most acute problem. Most developed countries have low replacement rates. The United States population is still growing, but an estimated three fourths of that growth is from immigration or births to immigrants.
Bjørn Lomborg, in his book, The Skeptical Environmentalist, points out that population growth, as a percentage, peaked around 1960, while the absolute population growth peaked around 1990.
Population growth has been much slower in developed countries than developing countries. In 1950, Europe accounted for 22 percent of world population. As of 2001, it was 13 percent. According to the UN World Population Database, it is expected to be 7 percent in 2050.
The greatest growth, by far, is in the developing countries. They started growing significantly about 1950 and that period of rapid growth is projected to proceed until about 2050. It would appear that people in developing countries suddenly learned how to make babies in 1950. The fact is, however, that the number of births per woman in developing countries is declining and is currently half of what is was in 1950. There is a very good reason for the increased rate of growth while birth rates halved, though you won't hear much about it on the news. As one UN consultant is quoted as saying, "It's not that people suddenly started breeding like rabbits; it's just that they stopped dropping like flies."
Healthier people live longer. People who are not starving are healthier. People who have private property and even a minimum level of wealth are able to buy food, medical care, housing and everything else that makes for a healthy life. People are living longer in developing countries because, in general, they are gaining and keeping wealth. That is not to say they are well off or that all share the gains.
The problem in most poor societies is oppressive, corrupt government that doesn't protect the rights of the people. Without secure property rights, there will not and cannot be any significant development. When governments steal from the people or do not protect them from thugs that do, there is little hope for progress, no matter how many billions of dollars of foreign aid are sent there.
People in developing countries tend to have large families for the same reason that settlers in the United States did. They needed lots of hands just to survive. Children work because their families would starve if they didn't. Without proper tools, equipment, buildings and business organizations, all of their time is spent on subsistence. Without protection of their assets, there is little incentive to save or to buy labor-saving devices. They will likely be stolen. Developed countries developed because rights were protected. Families in developed countries have fewer children because they can make it without them. As developing countries develop further, families there will have fewer children also, because they won't need them.
Lomborg points out that population is projected to reach almost 9 billion by the year 2050 and is expected ultimately to plateau at slightly less than 11 billion by the year 2200 — two hundred years from now.
Environmentalists and others like to point to charts such as the following, as if to instill the fear of people in our hearts. Be very afraid.
But in fact the chart actually reveals something that should bring us great joy, not dread. The population rise from the period of the Renaissance to the present actually represents the rise of capitalism and capital development. It is both the cause and the sustaining source.
What it shows is the stunning capacity of freedom to provide for the whole world. If you took the population of today and plugged it into a pre-capitalist age, there would be mass death, to be sure. Supporting this level of population growth requires free economies. There is really no other choice for us.
And what about the future? Where will the food come from to feed all of these people? It will come from development. We now have more food per person than we used to, even though world population has doubled since 1961. Developing populations increased per capita calorie intake by 38 percent. The problem of food is a problem of development. As societies advance through trade, so will the food supply.
The future is not knowable. There will be many historic events that we can't foresee, events that will have a significant impact on the human population and on the world we live in. We do know, however, that free people are better able to adapt and prosper than unfree people, in whatever situation the future holds.
Dan McLaughlin is a former corporate financial officer and is currently a columnist for The Post Journal. Visit his homepage. See his archive. Send him mail. Comment on the blog.
A news story I read recently is truly a keeper. A regional government in Russia has officially given couples time off from work to procreate. Not only that, they get a valuable prize if the baby is born on June 12. Dave Barry should have a field day with this one. It is a keeper, however, not only for its entertainment value, but also because it highlights the state of the world in less than hyperbolic terms.
Russia has been sustaining a real decline in population. It is offering families significant payments to have babies, calling the population reduction the country's most acute problem. Most developed countries have low replacement rates. The United States population is still growing, but an estimated three fourths of that growth is from immigration or births to immigrants.
Bjørn Lomborg, in his book, The Skeptical Environmentalist, points out that population growth, as a percentage, peaked around 1960, while the absolute population growth peaked around 1990.
Population growth has been much slower in developed countries than developing countries. In 1950, Europe accounted for 22 percent of world population. As of 2001, it was 13 percent. According to the UN World Population Database, it is expected to be 7 percent in 2050.
The greatest growth, by far, is in the developing countries. They started growing significantly about 1950 and that period of rapid growth is projected to proceed until about 2050. It would appear that people in developing countries suddenly learned how to make babies in 1950. The fact is, however, that the number of births per woman in developing countries is declining and is currently half of what is was in 1950. There is a very good reason for the increased rate of growth while birth rates halved, though you won't hear much about it on the news. As one UN consultant is quoted as saying, "It's not that people suddenly started breeding like rabbits; it's just that they stopped dropping like flies."
Healthier people live longer. People who are not starving are healthier. People who have private property and even a minimum level of wealth are able to buy food, medical care, housing and everything else that makes for a healthy life. People are living longer in developing countries because, in general, they are gaining and keeping wealth. That is not to say they are well off or that all share the gains.
The problem in most poor societies is oppressive, corrupt government that doesn't protect the rights of the people. Without secure property rights, there will not and cannot be any significant development. When governments steal from the people or do not protect them from thugs that do, there is little hope for progress, no matter how many billions of dollars of foreign aid are sent there.
People in developing countries tend to have large families for the same reason that settlers in the United States did. They needed lots of hands just to survive. Children work because their families would starve if they didn't. Without proper tools, equipment, buildings and business organizations, all of their time is spent on subsistence. Without protection of their assets, there is little incentive to save or to buy labor-saving devices. They will likely be stolen. Developed countries developed because rights were protected. Families in developed countries have fewer children because they can make it without them. As developing countries develop further, families there will have fewer children also, because they won't need them.
Lomborg points out that population is projected to reach almost 9 billion by the year 2050 and is expected ultimately to plateau at slightly less than 11 billion by the year 2200 — two hundred years from now.
Environmentalists and others like to point to charts such as the following, as if to instill the fear of people in our hearts. Be very afraid.
But in fact the chart actually reveals something that should bring us great joy, not dread. The population rise from the period of the Renaissance to the present actually represents the rise of capitalism and capital development. It is both the cause and the sustaining source.
What it shows is the stunning capacity of freedom to provide for the whole world. If you took the population of today and plugged it into a pre-capitalist age, there would be mass death, to be sure. Supporting this level of population growth requires free economies. There is really no other choice for us.
And what about the future? Where will the food come from to feed all of these people? It will come from development. We now have more food per person than we used to, even though world population has doubled since 1961. Developing populations increased per capita calorie intake by 38 percent. The problem of food is a problem of development. As societies advance through trade, so will the food supply.
The future is not knowable. There will be many historic events that we can't foresee, events that will have a significant impact on the human population and on the world we live in. We do know, however, that free people are better able to adapt and prosper than unfree people, in whatever situation the future holds.
Dan McLaughlin is a former corporate financial officer and is currently a columnist for The Post Journal. Visit his homepage. See his archive. Send him mail. Comment on the blog.
Tuesday, September 18, 2007
La Conexión Liberal-Marxista
Hans-Hermann Hoppe
Dante Bayona envía la traducción de una conferencia realizada por el Profesor Hans-Hermann Hoppe en el Mises Institute
Resumen.
La teoría Liberal-Austriaca y la teoría Marxista coinciden en varias ideas. Ambas son muy críticas del Estado, al que reconocen como agente opresor. Ambas teorías reconocen el imperialismo, y ambas llegan a conclusiones anarquistas. ¿Qué tienen de común ambas teorías? Si la teoría Marxista de Explotación es reemplazada por la teoría Liberal de Propiedad y unos axiomas de Acción Humana, el resultado es una sola teoría.
Primero presentaremos una serie de tesis que son el fundamento de la teoría marxista de la historia. Veremos que son en esencia correctas, pero que han sido derivadas de una premisa incorrecta. Luego mostraremos que la teoría libertarian puede dar una explicación correcta de tales tesis.
Lamentablemente, el marxismo ha descreditado estas tesis al hacerlas partir de un punto errado: la teoría de la explotación.
La teoría marxista de explotación.
Según Marx, los sistemas pre-capitalistas como el esclavismo y el feudalismo estaban caracterizados por la explotación. Cierto. En ambos sistemas los intereses del explotado y el explotador son antagonistas. El esclavo no puede ganar en un intercambio que no es libre, y por tanto el beneficio del explotador es la pérdida del explotado [un juego de suma cero]. Lo mismo se puede decir del señor feudal que extrae rentas de las tierras que el campesino legítimamente se apropió con su trabajo. Las ganancias del 'lord' son las pérdidas del campesino.
Y es claro que ambos sistemas impedían el desarrollo de mejores formas productivas. El esclavo y el siervo no eran tan productivos como hubieran podido serlo en ausencia de tales sistemas. Si al esclavo le hubieran 'pagado' según su productividad, entonces hubiera trabajado con más ganas.
Pero Marx sigue creyendo que las condiciones no han cambiado en el capitalismo. En el capítulo 24 del Capital —"Sobre la Apropiación Originaria"— Marx da un recuento histórico de cómo el capitalismo emergió a partir de conquistas, robos y asesinatos. De la misma forma, en el capítulo 25, "Sobre la Teoría Moderna del Colonialismo", la invasión del tercer mundo es fuertemente enfatizada. Todo eso es correcto, nadie puede negar la conquista imperialista. Pero no tiene nada que ver una invasión violenta con intercambio voluntario [Capitalismo].
En este punto Marx entra en un juego lógico. A través de recuentos históricos y apelando a la indignación de los lectores frente a la forma en que unas riquezas capitalistas fueron creadas, Marx mueve la discusión en su favor con un tema que no era su tesis básica. Marx no explica el origen de la propiedad 'limpia', es decir, la propiedad que fue adquirida por apropiación originaria cuando un hombre cultivó una tierra antes no poseída por nadie. Marx simplemente describe el robo de propiedad, pero no el origen. No habla de la propiedad que no fue robada a nadie. Según Marx, el hombre que adquirió propiedad limpiamente —porque antes no había sido poseída por nadie— sigue siendo un explotador sin importar que ahora las transacciones sean voluntarias entre hombres libres.
Esto me hace recordar la famosa afirmación de Proudhon de que la propiedad es robo. Eso es una contradicción porque todo robo presupone propiedad.
¿Cuáles son las 'pruebas' que Marx presenta para demostrar que el capitalista sigue siendo un explotador? [Y Marx consideraba esto su mayor aporte al análisis económico].
Su prueba de esto es que el salario es menor que el precio de venta del producto. Por ejemplo, si el obrero crea valor trabajando por 5 días, sólo recibe el valor de tres días de trabajo. El resto del valor creado -la plusvalía- es apropiado por el capitalista, luego —según Marx— se prueba que hay explotación. Esa explicación es incorrecta.
¿Qué está mal en ese análisis?
La respuesta es clara cuando uno se pregunta: ¿por qué el obrero acepta tal oferta?
Para esta sección necesitamos los conceptos básicos de Acción Humana desarrollados por los austriacos:
La acción humana y las categorías de acción.
Hay una característica que todos tenemos en común, y esa es la característica que nos hace hombres.
El hombre es el ser que puede comparar su situación actual con una situación futura más deseada, y que dado esto, el hombre es capaz de distinguir entre los medios disponibles que tiene que le permitirían alcanzar tales fines. El hombre no puede dejar de 'imaginar' mejores situaciones, el hombre no puede dejar de actuar.
Esta proposición de Acción Humana no puede ser demostrada falsa, porque el mismo intento de querer demostrarla falsa implica el uso de tales facultades. Si un filósofo quiere probar que el hombre no actúa, sólo por el simple hecho de querer demostrar eso, el filósofo está demostrando que él, como hombre, actúa por sus propios motivos [de alcanzar una situación mejor, de demostrar que él está en lo correcto].
Según los austriacos, siguiendo a Mises, ése es el fundamento de las ciencias sociales. Las leyes de economía pueden derivarse lógicamente de ese axioma. La Economía es una ciencia cómo la lógica, que parte de verdades axiomáticas.
Y los mismos axiomas de Acción Humana nos permiten hacer el análisis Lucha de Clases.
Basados en ese axioma de Acción con motivos, podemos derivar otras conclusiones.
Como ya hemos mencionado, el hombre no puede dejar de actuar. Y a esto se suman motivos biológicos. El hombre no puede dejar de alimentarse por varios días. El hombre, desde el momento que bajó del árbol, nunca ha dejado de imaginar mejores situaciones para él.
El 'interés'.
El interés es una categoría de acción humana.
Cuando el hombre actúa, el hombre no sólo demuestra que busca una situación mejor, además demuestra que prefiere más a menos. El hombre siempre quiere más de eso que considera bienes; no puede pedir lo opuesto. Pero, muy importante, también debe considerar cuándo alcanzará esa situación más deseada. Imaginemos un hombre que vive sólo de recolector de frutas y bebiendo agua de un río que queda lejos de su casa. Tal hombre se da cuenta que puede desviar el río para que llegue cerca de su casa. Y el hombre decide iniciar sus tareas de ingeniería para desviar el río. El hombre tiene dos alternativas:
Entonces, dado que el hombre no puede dejar de consumir, sólo estará dispuesto a renunciar a parte de ese consumo presente cuando pueda recibir algo más en el futuro.
Nadie que tiene la comida contada dejaría de comer un pan hoy para recibir un pan dentro de un mes. Y así aparece la categoría de interés. Es una característica propia de la acción humana. El hombre no puede dejar de pedir interés, el hombre no puede de dejar de pensar en el futuro, no puede de imaginar situaciones beneficiosas para él.
El ejemplo que hemos planteado anteriormente es un ejemplo del tipo 'Robinson Crusoe', es decir, es un ejemplo de un hombre solo, sin sociedad. Y por tanto al no existir otro ser humano cerca, nuestro Robinson Crusoe no puede estar explotando a nadie. De la misma forma hemos demostrado que 'el interés' es una característica natural del hombre, incluso sin sociedad.
La tasa de interés es positiva para todos los hombres.
Si el hombre no quisiera producir para el futuro y quisiera consumir todo hoy, entonces la tasa de interés sería muy alta porque nadie estaría dispuesto a renunciar a su consumo presente.
En sociedades con mucho ahorro, las tasas de interés tienden a ser más bajas que en sociedades primitivas donde la gente a penas tiene para consumir en el presente.
La diferencia en el precio de venta de un producto y el costo de los factores para producirlo siempre será —y tiene que ser— positiva dada la preferencia de consumo en el tiempo.
Si el empresario no estuviera seguro de que puede recibir algo más en el futuro, simplemente no produciría nada.
De la misma forma, el obrero sabe que puede recibir más bienes en el futuro, pero lo que le interesan son los bienes en el presente.
El hombre tiene necesariamente que decidir cuánto consume hoy, y cuánto en el futuro —el hombre no puede dejar de actuar.
¿Por qué el obrero decide intercambiar?
El obrero, como el resto de hombres, decide intercambiar porque a través del intercambio mejora su situación.
Si tengo sed, y el vendedor de la esquina me ofrece una Coca-Cola por medio dólar, al comprar la Coca-Cola demuestro que saciar mi sed vale más para mí que el medio dólar. Mientras que para el vendedor mi medio dólar vale más que la Coca-Cola, que obviamente le costó menos de medio dólar. Al final ambas partes han ganado porque ambas partes han obtenido más por algo que valoraban menos. Si no hubiera beneficio para ambas partes el intercambio voluntario sería imposible. A partir de este ejemplo podemos observar también que 'el valor' se crea en la cabeza de los individuos.
¿Y por qué el obrero acepta intercambiar su salario —una cantidad menor de bienes- por una cantidad mayor de bienes— el fruto completo de su trabajo?
Por el tiempo que tardarán en llegar los bienes futuros.
Si el obrero quiere recibir el fruto completo de su trabajo, entonces necesita esperar más tiempo ya que al no aceptar el empleo, el obrero puede dedicarse a producir para él mismo. Y al final no recibiría tres días de paga salarial, sino que recibiría los cinco días de valor que le corresponde. Pero tiene que esperar más.
El obrero acepta porque el salario que recibe representa bienes de consumo presente, mientras que su trabajo representa bienes de consumo futuro.
¿Por qué el capitalista decide entrar en negociaciones con el obrero?
¿Por qué el capitalista está dispuesto a adelantar pagos salariales por un producto que estará listo mucho después?
Obviamente el capitalista, no pagaría $100 hoy para recibir los mismos $100 luego de un año. En ese caso sería mejor no entrar en negociaciones con nadie y tener absoluto control sobre los $100. El capitalista espera recibir más dinero en el futuro.
¿Por qué el capitalista no contrata más obreros si por cada obrero puede obtener más plata en el futuro? Porque el capitalista tiene que consumir hoy [el capitalista también está sujeto al interés]. El capitalista también es un consumidor y no puede dejar de serlo. Su inversión está restringida por su consumo. Su inversión está restringida por la cantidad de consumo que él considera necesario mientras dure el proceso productivo. Ese consumo presente es más valorado que todo el futuro valor de la producción.
Lo que está mal en la teoría de Marx es que el no comprende el axioma de "preferencia intertemporal" como una categoría básica de acción humana.
Que el obrero no reciba el valor completo de su trabajo no tiene nada que ver con explotación sino que es un reflejo de su preferencia intertemporal, la idea de que es imposible para el hombre recibir la misma cantidad de un bien hoy y dentro de 3 años a menos que esté descontada por un valor.
Es imposible para el hombre intercambiar bienes presentes y bienes futuros al mismo valor, sino que tiene que descontarlos.
Contrario a lo que ocurre en esclavitud donde el esclavista se beneficia a expensas del esclavo, la relación entre el capitalista y el empleado es mutuamente beneficiosa. El empleado entra al cuerdo porque, dada su preferencia de tiempo, él prefiere un monto menor de bienes hoy frente a un monto mayor de bienes en el futuro. Y el capitalista entra en el acuerdo porque, dada su preferencia intertemporal, él tiene una preferencia intertemporal en reversa y valora un mayor monto de bienes en el futuro más que una menor cantidad de bienes en el futuro. Los intereses no son antagonistas sino armoniosos. Si el capitalista no tuviese preferencia intertemporal, el empleado estaría peor, porque tendría que esperar más de lo que está dispuesto a esperar para recibir el fruto de su trabajo. Y si el empleado no tuviese preferencia intertemporal, el capitalista estaría peor porque tendría que recurrir a procesos más largos e ineficientes de producción. Pero con el intercambio ambas partes ganan.
El sistema capitalista no puede considerarse un impedimento para el desarrollo de las fuerzas productivas, como Marx afirma, porque si al empleado no se le permitiera vender su trabajo libremente, y al capitalista no se le permitiera comprar el trabajo, la producción sería menor porque la producción tendría que ser llevada a cabo con menores niveles de acumulación de capital.
De la misma forma, si el capitalista no tuviese control exclusivo sobre propiedad, y esta fuese propiedad colectiva, el empresario no esperaría que la producción al final del periodo sea mayor, sino que podría ser menor. Esto haría que la tasa de interés sea muy alta, porque nadie quiere ahorrar, y que la sociedad produzca con menores niveles de capital, y eso llevaría al empobrecimiento.
Ahora pasaremos a describir la correcta teoría Autro-Misesian-Rothbardian de 'explotación', y veremos cómo las tesis marxistas toman forma y sentido cuando parten de esta teoría.
Luego veremos las afinidades intelectuales entre la teoría marxista y la austriaca, partiendo de la convención común de que existe tal cosa como explotación y clase dominante.
El punto de partida de la teoría austriaca de explotación es clara y simple, como debe ser.
Y ya la hemos mencionado implícitamente en nuestro previo análisis marxista de clases.
Explotación caracterizaba la relación entre esclavo y esclavista, y entre el siervo y el señor feudal. Pero explotación no hay en un capitalismo 'limpio'.
La diferencia básica aquí es el reconocimiento del principio de apropiación originaria:
El campesino en el sistema feudal es explotado porque no tiene control exclusivo sobre la tierra de la que él se apropio legítimamente. De la misma forma el esclavo es explotado porque no tiene control exclusivo sobre su cuerpo. Las ganancias del esclavista son las pérdidas del esclavo —un juego de suma cero. Pero si al contrario, cada uno tiene control sobre su propio cuerpo, si cada uno es un trabajador libre, y todos actúan respetando el principio de apropiación originaria, respetando las reglas de propiedad, entonces no puede haber explotación. Es lógicamente absurdo que una persona que se apropió de bienes antes no poseídos por nadie y que emplea tales bienes en la producción de más bienes está explotando a alguien. Crusoe no explota a nadie. Nada ha sido tomado de alguien en ese proceso y al contrario, más bienes han sido creados.
Y sería igualmente ilógico argumentar que en un acuerdo voluntario entre propietarios hay explotación.
Explotación sólo existe con cualquier desviación del principio de apropiación originaria.
Hay explotación cuando una persona reclama —y logra— control sobre recursos de los que no es dueño originario, que no ha producido o que no ha intercambiado voluntariamente con el anterior dueño del recurso.
Explotación es la expropiación de los bienes de los dueños originarios por unos que llegan después que no son dueños originarios, que no son los productores o que no tienen un contrato con ellos.
Explotación es la expropiación de bienes de gente que se apropió de ellos legítimamente a través de su fuerza de trabajo por gente que simplemente 'reclama' propiedad basados en palabras.
Explotación en este sentido es de hecho una parte integral de la historia humana.
Uno puede adquirir propiedad intercambiando voluntariamente, o robando. Ambos métodos son conocidos por toda la humanidad. Siempre han existido ladrones. Y de la misma forma que los empresarios pueden hacer compañías grandes para el intercambio voluntario de bienes, los explotadores ladrones también pueden crear compañías inmensas para explotar al resto: los gobiernos y los Estados.
La clase dominante es parte de esa compañía explotadora. Esa clase explotadora se adueña de un territorio y empieza a explotar a los que viven en ella.
La historia humana es de hecho la historia del conflicto entre los explotados y los explotadores. La historia es, correctamente entendida, la historia de las victorias y derrotas de los explotadores en sus ansias de maximizar su explotación, y las victorias y derrotas de los explotados en sus intentos de invertir esas tendencias. Es en esta interpretación de la historia que los austriacos y los marxistas están de acuerdo. Y hay un notable parecido intelectual entre las investigaciones históricas austriacas y marxistas. Para ambas escuelas la historia debe ser entendida en términos de libertad y explotación, parasitismo y empobrecimiento, propiedad privada y su destrucción. De otra forma la historia como ciencia es falsa. La historia no puede ser estudiada de forma 'neutral' sino que se necesitan juicios de valor.
Mientras las empresas productoras aparecen y desaparecen porque la sociedad así lo pide, la clase dominante nunca aparece porque la gente pide alguien que los domine, y tampoco desaparecen a pesar de que la gente les pide que desaparezcan.
Nadie puede decir que los dueños originarios y los contratistas piden ser explotados. Ellos deben ser forzados a aceptarlo.
La clase dominante adquiere su ingreso mediante transacciones no voluntarias y por eso no puede desaparecer con boicots que los consumidores puedan organizar, como sí desaparecerían las empresas productoras de bienes. Lo único que puede hacerla desaparecer es la masiva opinión pública, o en términos marxistas "la conciencia de clase".
Un explotador crea víctimas, y las víctimas son enemigos en potencia.
Es posible que los explotadores logren dominar por fuerza a los explotados cuando numéricamente son similares. Pero se necesita más que fuerza física cuando hay que dominar poblaciones que son miles de veces más grandes que la clase dominante. Se necesitan 'ideas'. Se necesita que los explotados acepten la explotación como legítima. Los explotados pueden ponerse del lado de los explotadores o ser pasivos frente a los abusos. Y de esta forma la mayoría deja de resistir la explotación. Mientras esa situación se mantenga, entonces habrá explotación.
Sólo cuando los explotados tomen conciencia de su situación y se unan con los otros miembros de la misma clase explotada a través de un movimiento ideológico, la situación será revertida.
Sólo cuando la mayoría de los explotados sean integrados y entren en oposición contra la clase explotadora ladrona, la explotación terminará.
El crecimiento capitalista anti-feudalista en Europa y Norte-América fue el resultado de una expansión ideológica del individualismo en la clase explotada. En esto, marxistas y austrians están de acuerdo.
Pero el incremento en explotación de los últimos 100 años —y en esto marxistas y austrians desacuerdan— fue debido a una pérdida de conciencia de clase. Y en este sentido, los marxistas deben ser culpados por esta pérdida de conciencia de clase por haber redireccionado equivocadamente a los explotados de la explicación correcta de la explotación.
La Clase Dominante y la Constitución.
La clase dominante protege su posición de clase explotadora con la creación de una Constitución que protege su funcionamiento. Por un lado, formalizando el funcionamiento de la clase explotadora sobre la clase explotada —"el presidente manda sobre todos los ciudadanos", la constitución crea cierto tipo de estabilidad legal. Las leyes privadas más comunes que todos respetan son incorporadas en esas constituciones para que la opinión pública acepte la Constitución. Por otro lado, la constitución libra a la clase dominante de seguir el principio de apropiación originaria y le da status legal para adquirir propiedad de forma no-voluntaria. Y finalmente terminan superponiendo la ley pública sobre la ley privada.
No es, como Marx afirma, que el reconocimiento de la propiedad privada en las constituciones crea una justicia diferente para la clase dominante. Sino que la justicia 'especial' para la clase dominante es creada cuando se crea una ley pública que destruye las reglas de la propiedad privada.
El Estado no es explotador porque protege la propiedad privada, sino porque el Estado está exento [queda libre] de cumplir la reglas de la propiedad privada. Pero Marx interpreta correctamente al Estado como explotador. A diferencia de la Escuela Política de Public Choice [J. Buchanan] que cree que el Estado es como una firma cualquiera que produce bienes. Marx reconoce claramente las tendencias redistributivas del Estado.
La clase dominante siempre está interesada en que los explotados no tengan conciencia de clase. Y las políticas redistributivas son los instrumentos que usan la clase dominante para dividir a los explotados. Los ciudadanos pelean unos contra otros, en vez de luchar contra el Estado.
La clase explotadora redistribuye también el poder a través de la democracia, dándole a todo el mundo el derecho de 'participar' o votar por los empleados públicos, y de esa forma debilita la resistencia de los explotados. El Estado les promete ser partícipes del botín.
El Estado es también, como Marx reconoce, el centro ideológico de propaganda y mistificación. El Estado nos enseña que explotación es libertad, que los impuestos son 'contribuciones voluntarias', que constituciones no-firmadas son acuerdos 'implícitos', que nadie es gobernado sino que 'todos nos gobernamos a nosotros mismos', que sin el Estado nadie tendría seguridad y los pobres morirían, etc. todo eso es parte de la super-estructura ideológica creada para legitimizar a la clase dominante.
Y finalmente, los marxistas también están en lo correcto cuando notan la clara asociación entre el Estado y ciertas élites empresariales, especialmente la élite bancaria, pero su explicación es errada. No es que los burgueses apoyan al Estado para que les proteja sus derechos de propiedad, sino que las empresas quieren ser parte del gobierno para participar de la ley pública que les garantice un monopolio. La clase dominante está interesada en los bancos por su poder financiero. Como clase dominante, el Estado siempre está interesado en poder para falsificar dinero —crear dinero de la nada, crear dinero sin valor. Y ofreciendo a los bancos ser partícipes de las ganancias por falsificación de dinero —permitiéndoles emitir dinero sobre el falso dinero creado por el Estado con un sistema de reserva fraccionaria— el Estado logra tener dominio sobre el monopolio del dinero.
Conflictos entre diferentes clases dominantes, entre diferentes Estados, tiene una tendencia hacia la concentración, guerra e imperialismo. Sin embargo la errada teoría de explotación marxista encuentra la explicación en el lugar equivocado. Marx ve esa tendencia como natural en el sistema capitalista.
Pero como explica Rothbard, la idea de que el capitalismo lleva al monopolio no es correcta. Todo y así, imaginemos que esa idea es correcta, imaginemos que un grupo de hombres ricos se hacen dueños de todas las empresas. Todas las empresas en manos de los ricos. Eso implicaría la posesión de todos los recursos, integración vertical y horizontal completa. Si eso ocurriera, ese monopolio sufriría la misma falla del comunismo [el único caso histórico de monopolio y monopsonio]: imposibilidad de cálculo económico. La empresa sufriría inmensas pérdidas y tendría que desmembrarse. "Un gran monopolio" es inestable.
La explicación correcta del la concentración de explotadores es que la explotación estatal requiere un monopolio territorial y la competencia entre explotadores ladrones es eliminativa —un juego de suma cero. Los poderes del Estado se concentran cada vez más. En el caso norteamericano, por ejemplo, el Estado Federal destruyó la soberanía de los Estados individuales en la guerra civil. Y con la creación de los bancos centrales, los Estados lograron intervenir todo el sistema productivo de las naciones.
Por su naturaleza explotadora, los Estados tienen intereses contrarios entre ellos. Y dado que pueden hacer que los ciudadanos paguen por las guerras, los Estados siempre tendrán tendencias hacia la agresión entre ellos. El Marxismo, a diferencia del resto de escuelas, apunta correctamente el punto: hay una tendencia hacia el imperialismo en la historia. Y las Estados más imperialistas son de hecho las naciones más desarrolladas. Sólo los Estados que controlan muchos recursos pueden entrar en guerra. Y por esa misma razón los Estados destruyen la riqueza de los pueblos. Sólo la sociedad civil produce riqueza.
Pero la explicación marxista es errada, es el Estado quien es por naturaleza agresor, no el capitalismo.
Mientras más libre sea la economía, más rico el Estado, y más puede darse el lujo de entrar en guerras. Eso explica porqué los países más ricos, antes Inglaterra y hoy USA, son los más imperialistas. No es porqué la expansión de los mercados requiera explotación, sino porque la clase explotadora quiere extender su robo a otras naciones.
El Estado a través del Banco Central busca un imperialismo monetario, un banco central mundial, para crear dinero falso sobre otras monedas, y de esa forma expropiar recursos de otras naciones. Hoy el dólar como moneda mundial facilita al gobierno norteamericano crear inflación a nivel mundial, y por tanto expropiar riqueza a nivel mundial.
El incremento en la concentración de poder de la clase explotadora, su concentración económica monopólica lleva hacia el estancamiento de la producción e impide el desarrollo de las fuerzas productivas, y por tanto crea las condiciones objetivas para su auto-destrucción y el establecimiento de una sociedad sin clases —sin clase dominante— que será capaz de crear prosperidad económica como nunca antes.
Pero a diferencia de lo que Marx afirma, esto no es resultado de "leyes históricas" —no existen tales leyes—, no es tampoco que exista una tendencia decreciente en las tasas de ganancias con un incremento en la composición orgánica de capital, sino que los monopolios estatales empobrecen a todos. Y con eso el Estado crea su propio fin.
La 'propiedad social' colectiva de los medios productivos es imposible sin la existencia de un Estado que dirija, si asumimos de forma realista que todos los hombres no pensaran lo mismo sobre cómo asignar los recursos productivos, tendrá que aparecer un gobierno.
La abolición de la explotación es el establecimiento de una sociedad donde se respete la propiedad privada, y donde no exista ley pública, esto es: una sociedad Anarco-Capitalista.
Dante Bayona envía la traducción de una conferencia realizada por el Profesor Hans-Hermann Hoppe en el Mises Institute
Resumen.
La teoría Liberal-Austriaca y la teoría Marxista coinciden en varias ideas. Ambas son muy críticas del Estado, al que reconocen como agente opresor. Ambas teorías reconocen el imperialismo, y ambas llegan a conclusiones anarquistas. ¿Qué tienen de común ambas teorías? Si la teoría Marxista de Explotación es reemplazada por la teoría Liberal de Propiedad y unos axiomas de Acción Humana, el resultado es una sola teoría.
Lucha de Clases: Análisis Marxista y Análisis Austriaco
Primero presentaremos una serie de tesis que son el fundamento de la teoría marxista de la historia. Veremos que son en esencia correctas, pero que han sido derivadas de una premisa incorrecta. Luego mostraremos que la teoría libertarian puede dar una explicación correcta de tales tesis.
- La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases entre una minoría de opresores y una mayoría de explotados. La forma básica de explotación es económica. La clase opresora expropia parte de la producción de los explotados y la usa para sus propios fines.
- La clase opresora está unificada en su interés común de mantener su posición explotadora y de maximizar su explotación. Nunca ceden a sus intereses voluntariamente sino por conflicto con la clase explotada. La resistencia y lucha de los explotados depende de su toma de conciencia como clase explotada.
- Las diferencias de clase se manifiestan a través de la asignación de derechos de propiedad [relaciones específicas de producción, en terminología marxista]. Para proteger esas relaciones de producción, los explotadores crean y están a la cabeza del Estado que es un aparato de coerción. El Estado ayuda a mantener las relaciones de clase y asiste en la creación de una superestructura ideológica que mantenga a los explotados dormitados de su conciencia de clase.
- Internamente, la competencia dentro del Estado tiende a la concentración de poder en cada vez menos manos. Externamente esa concentración lleva a imperialismo, guerras entre Estados y la expansión del territorio explotado.
- Con su tendencia a la concentración de poder a nivel mundial, la explotación se volverá incompatible con la evolución y mejoramiento de las fuerzas productivas. Las crisis económicas serán cada vez más comunes y crearán las condiciones para la aparición de una conciencia de clase entre los explotados. La situación será propicia para la aparición de una sociedad sin clases, sin Estado, sin explotación del hombre por el hombre y por tanto una situación de prosperidad nunca antes vista.
Lamentablemente, el marxismo ha descreditado estas tesis al hacerlas partir de un punto errado: la teoría de la explotación.
La teoría marxista de explotación.
Según Marx, los sistemas pre-capitalistas como el esclavismo y el feudalismo estaban caracterizados por la explotación. Cierto. En ambos sistemas los intereses del explotado y el explotador son antagonistas. El esclavo no puede ganar en un intercambio que no es libre, y por tanto el beneficio del explotador es la pérdida del explotado [un juego de suma cero]. Lo mismo se puede decir del señor feudal que extrae rentas de las tierras que el campesino legítimamente se apropió con su trabajo. Las ganancias del 'lord' son las pérdidas del campesino.
Y es claro que ambos sistemas impedían el desarrollo de mejores formas productivas. El esclavo y el siervo no eran tan productivos como hubieran podido serlo en ausencia de tales sistemas. Si al esclavo le hubieran 'pagado' según su productividad, entonces hubiera trabajado con más ganas.
Pero Marx sigue creyendo que las condiciones no han cambiado en el capitalismo. En el capítulo 24 del Capital —"Sobre la Apropiación Originaria"— Marx da un recuento histórico de cómo el capitalismo emergió a partir de conquistas, robos y asesinatos. De la misma forma, en el capítulo 25, "Sobre la Teoría Moderna del Colonialismo", la invasión del tercer mundo es fuertemente enfatizada. Todo eso es correcto, nadie puede negar la conquista imperialista. Pero no tiene nada que ver una invasión violenta con intercambio voluntario [Capitalismo].
En este punto Marx entra en un juego lógico. A través de recuentos históricos y apelando a la indignación de los lectores frente a la forma en que unas riquezas capitalistas fueron creadas, Marx mueve la discusión en su favor con un tema que no era su tesis básica. Marx no explica el origen de la propiedad 'limpia', es decir, la propiedad que fue adquirida por apropiación originaria cuando un hombre cultivó una tierra antes no poseída por nadie. Marx simplemente describe el robo de propiedad, pero no el origen. No habla de la propiedad que no fue robada a nadie. Según Marx, el hombre que adquirió propiedad limpiamente —porque antes no había sido poseída por nadie— sigue siendo un explotador sin importar que ahora las transacciones sean voluntarias entre hombres libres.
Esto me hace recordar la famosa afirmación de Proudhon de que la propiedad es robo. Eso es una contradicción porque todo robo presupone propiedad.
¿Cuáles son las 'pruebas' que Marx presenta para demostrar que el capitalista sigue siendo un explotador? [Y Marx consideraba esto su mayor aporte al análisis económico].
Su prueba de esto es que el salario es menor que el precio de venta del producto. Por ejemplo, si el obrero crea valor trabajando por 5 días, sólo recibe el valor de tres días de trabajo. El resto del valor creado -la plusvalía- es apropiado por el capitalista, luego —según Marx— se prueba que hay explotación. Esa explicación es incorrecta.
¿Qué está mal en ese análisis?
La respuesta es clara cuando uno se pregunta: ¿por qué el obrero acepta tal oferta?
Para esta sección necesitamos los conceptos básicos de Acción Humana desarrollados por los austriacos:
La acción humana y las categorías de acción.
Hay una característica que todos tenemos en común, y esa es la característica que nos hace hombres.
El hombre es el ser que puede comparar su situación actual con una situación futura más deseada, y que dado esto, el hombre es capaz de distinguir entre los medios disponibles que tiene que le permitirían alcanzar tales fines. El hombre no puede dejar de 'imaginar' mejores situaciones, el hombre no puede dejar de actuar.
Esta proposición de Acción Humana no puede ser demostrada falsa, porque el mismo intento de querer demostrarla falsa implica el uso de tales facultades. Si un filósofo quiere probar que el hombre no actúa, sólo por el simple hecho de querer demostrar eso, el filósofo está demostrando que él, como hombre, actúa por sus propios motivos [de alcanzar una situación mejor, de demostrar que él está en lo correcto].
Según los austriacos, siguiendo a Mises, ése es el fundamento de las ciencias sociales. Las leyes de economía pueden derivarse lógicamente de ese axioma. La Economía es una ciencia cómo la lógica, que parte de verdades axiomáticas.
Y los mismos axiomas de Acción Humana nos permiten hacer el análisis Lucha de Clases.
Basados en ese axioma de Acción con motivos, podemos derivar otras conclusiones.
Como ya hemos mencionado, el hombre no puede dejar de actuar. Y a esto se suman motivos biológicos. El hombre no puede dejar de alimentarse por varios días. El hombre, desde el momento que bajó del árbol, nunca ha dejado de imaginar mejores situaciones para él.
El 'interés'.
El interés es una categoría de acción humana.
Cuando el hombre actúa, el hombre no sólo demuestra que busca una situación mejor, además demuestra que prefiere más a menos. El hombre siempre quiere más de eso que considera bienes; no puede pedir lo opuesto. Pero, muy importante, también debe considerar cuándo alcanzará esa situación más deseada. Imaginemos un hombre que vive sólo de recolector de frutas y bebiendo agua de un río que queda lejos de su casa. Tal hombre se da cuenta que puede desviar el río para que llegue cerca de su casa. Y el hombre decide iniciar sus tareas de ingeniería para desviar el río. El hombre tiene dos alternativas:
- Si deja de recolectar frutas y dedica todo su tiempo a desviar el río, entonces puede terminar su proyecto en un mes, y
- Si recolecta una cantidad mínima de frutas para mantenerse vivo, y emplea todo el tiempo restante el desviar el río, entonces terminará su proyecto en 3 meses.
Entonces, dado que el hombre no puede dejar de consumir, sólo estará dispuesto a renunciar a parte de ese consumo presente cuando pueda recibir algo más en el futuro.
Nadie que tiene la comida contada dejaría de comer un pan hoy para recibir un pan dentro de un mes. Y así aparece la categoría de interés. Es una característica propia de la acción humana. El hombre no puede dejar de pedir interés, el hombre no puede de dejar de pensar en el futuro, no puede de imaginar situaciones beneficiosas para él.
El ejemplo que hemos planteado anteriormente es un ejemplo del tipo 'Robinson Crusoe', es decir, es un ejemplo de un hombre solo, sin sociedad. Y por tanto al no existir otro ser humano cerca, nuestro Robinson Crusoe no puede estar explotando a nadie. De la misma forma hemos demostrado que 'el interés' es una característica natural del hombre, incluso sin sociedad.
La tasa de interés es positiva para todos los hombres.
Si el hombre no quisiera producir para el futuro y quisiera consumir todo hoy, entonces la tasa de interés sería muy alta porque nadie estaría dispuesto a renunciar a su consumo presente.
En sociedades con mucho ahorro, las tasas de interés tienden a ser más bajas que en sociedades primitivas donde la gente a penas tiene para consumir en el presente.
La diferencia en el precio de venta de un producto y el costo de los factores para producirlo siempre será —y tiene que ser— positiva dada la preferencia de consumo en el tiempo.
Si el empresario no estuviera seguro de que puede recibir algo más en el futuro, simplemente no produciría nada.
De la misma forma, el obrero sabe que puede recibir más bienes en el futuro, pero lo que le interesan son los bienes en el presente.
El hombre tiene necesariamente que decidir cuánto consume hoy, y cuánto en el futuro —el hombre no puede dejar de actuar.
¿Por qué el obrero decide intercambiar?
El obrero, como el resto de hombres, decide intercambiar porque a través del intercambio mejora su situación.
Si tengo sed, y el vendedor de la esquina me ofrece una Coca-Cola por medio dólar, al comprar la Coca-Cola demuestro que saciar mi sed vale más para mí que el medio dólar. Mientras que para el vendedor mi medio dólar vale más que la Coca-Cola, que obviamente le costó menos de medio dólar. Al final ambas partes han ganado porque ambas partes han obtenido más por algo que valoraban menos. Si no hubiera beneficio para ambas partes el intercambio voluntario sería imposible. A partir de este ejemplo podemos observar también que 'el valor' se crea en la cabeza de los individuos.
¿Y por qué el obrero acepta intercambiar su salario —una cantidad menor de bienes- por una cantidad mayor de bienes— el fruto completo de su trabajo?
Por el tiempo que tardarán en llegar los bienes futuros.
Si el obrero quiere recibir el fruto completo de su trabajo, entonces necesita esperar más tiempo ya que al no aceptar el empleo, el obrero puede dedicarse a producir para él mismo. Y al final no recibiría tres días de paga salarial, sino que recibiría los cinco días de valor que le corresponde. Pero tiene que esperar más.
El obrero acepta porque el salario que recibe representa bienes de consumo presente, mientras que su trabajo representa bienes de consumo futuro.
¿Por qué el capitalista decide entrar en negociaciones con el obrero?
¿Por qué el capitalista está dispuesto a adelantar pagos salariales por un producto que estará listo mucho después?
Obviamente el capitalista, no pagaría $100 hoy para recibir los mismos $100 luego de un año. En ese caso sería mejor no entrar en negociaciones con nadie y tener absoluto control sobre los $100. El capitalista espera recibir más dinero en el futuro.
¿Por qué el capitalista no contrata más obreros si por cada obrero puede obtener más plata en el futuro? Porque el capitalista tiene que consumir hoy [el capitalista también está sujeto al interés]. El capitalista también es un consumidor y no puede dejar de serlo. Su inversión está restringida por su consumo. Su inversión está restringida por la cantidad de consumo que él considera necesario mientras dure el proceso productivo. Ese consumo presente es más valorado que todo el futuro valor de la producción.
Lo que está mal en la teoría de Marx es que el no comprende el axioma de "preferencia intertemporal" como una categoría básica de acción humana.
Que el obrero no reciba el valor completo de su trabajo no tiene nada que ver con explotación sino que es un reflejo de su preferencia intertemporal, la idea de que es imposible para el hombre recibir la misma cantidad de un bien hoy y dentro de 3 años a menos que esté descontada por un valor.
Es imposible para el hombre intercambiar bienes presentes y bienes futuros al mismo valor, sino que tiene que descontarlos.
Contrario a lo que ocurre en esclavitud donde el esclavista se beneficia a expensas del esclavo, la relación entre el capitalista y el empleado es mutuamente beneficiosa. El empleado entra al cuerdo porque, dada su preferencia de tiempo, él prefiere un monto menor de bienes hoy frente a un monto mayor de bienes en el futuro. Y el capitalista entra en el acuerdo porque, dada su preferencia intertemporal, él tiene una preferencia intertemporal en reversa y valora un mayor monto de bienes en el futuro más que una menor cantidad de bienes en el futuro. Los intereses no son antagonistas sino armoniosos. Si el capitalista no tuviese preferencia intertemporal, el empleado estaría peor, porque tendría que esperar más de lo que está dispuesto a esperar para recibir el fruto de su trabajo. Y si el empleado no tuviese preferencia intertemporal, el capitalista estaría peor porque tendría que recurrir a procesos más largos e ineficientes de producción. Pero con el intercambio ambas partes ganan.
El sistema capitalista no puede considerarse un impedimento para el desarrollo de las fuerzas productivas, como Marx afirma, porque si al empleado no se le permitiera vender su trabajo libremente, y al capitalista no se le permitiera comprar el trabajo, la producción sería menor porque la producción tendría que ser llevada a cabo con menores niveles de acumulación de capital.
De la misma forma, si el capitalista no tuviese control exclusivo sobre propiedad, y esta fuese propiedad colectiva, el empresario no esperaría que la producción al final del periodo sea mayor, sino que podría ser menor. Esto haría que la tasa de interés sea muy alta, porque nadie quiere ahorrar, y que la sociedad produzca con menores niveles de capital, y eso llevaría al empobrecimiento.
Ahora pasaremos a describir la correcta teoría Autro-Misesian-Rothbardian de 'explotación', y veremos cómo las tesis marxistas toman forma y sentido cuando parten de esta teoría.
Luego veremos las afinidades intelectuales entre la teoría marxista y la austriaca, partiendo de la convención común de que existe tal cosa como explotación y clase dominante.
El punto de partida de la teoría austriaca de explotación es clara y simple, como debe ser.
Y ya la hemos mencionado implícitamente en nuestro previo análisis marxista de clases.
Explotación caracterizaba la relación entre esclavo y esclavista, y entre el siervo y el señor feudal. Pero explotación no hay en un capitalismo 'limpio'.
La diferencia básica aquí es el reconocimiento del principio de apropiación originaria:
El campesino en el sistema feudal es explotado porque no tiene control exclusivo sobre la tierra de la que él se apropio legítimamente. De la misma forma el esclavo es explotado porque no tiene control exclusivo sobre su cuerpo. Las ganancias del esclavista son las pérdidas del esclavo —un juego de suma cero. Pero si al contrario, cada uno tiene control sobre su propio cuerpo, si cada uno es un trabajador libre, y todos actúan respetando el principio de apropiación originaria, respetando las reglas de propiedad, entonces no puede haber explotación. Es lógicamente absurdo que una persona que se apropió de bienes antes no poseídos por nadie y que emplea tales bienes en la producción de más bienes está explotando a alguien. Crusoe no explota a nadie. Nada ha sido tomado de alguien en ese proceso y al contrario, más bienes han sido creados.
Y sería igualmente ilógico argumentar que en un acuerdo voluntario entre propietarios hay explotación.
Explotación sólo existe con cualquier desviación del principio de apropiación originaria.
Hay explotación cuando una persona reclama —y logra— control sobre recursos de los que no es dueño originario, que no ha producido o que no ha intercambiado voluntariamente con el anterior dueño del recurso.
Explotación es la expropiación de los bienes de los dueños originarios por unos que llegan después que no son dueños originarios, que no son los productores o que no tienen un contrato con ellos.
Explotación es la expropiación de bienes de gente que se apropió de ellos legítimamente a través de su fuerza de trabajo por gente que simplemente 'reclama' propiedad basados en palabras.
Explotación en este sentido es de hecho una parte integral de la historia humana.
Uno puede adquirir propiedad intercambiando voluntariamente, o robando. Ambos métodos son conocidos por toda la humanidad. Siempre han existido ladrones. Y de la misma forma que los empresarios pueden hacer compañías grandes para el intercambio voluntario de bienes, los explotadores ladrones también pueden crear compañías inmensas para explotar al resto: los gobiernos y los Estados.
La clase dominante es parte de esa compañía explotadora. Esa clase explotadora se adueña de un territorio y empieza a explotar a los que viven en ella.
La historia humana es de hecho la historia del conflicto entre los explotados y los explotadores. La historia es, correctamente entendida, la historia de las victorias y derrotas de los explotadores en sus ansias de maximizar su explotación, y las victorias y derrotas de los explotados en sus intentos de invertir esas tendencias. Es en esta interpretación de la historia que los austriacos y los marxistas están de acuerdo. Y hay un notable parecido intelectual entre las investigaciones históricas austriacas y marxistas. Para ambas escuelas la historia debe ser entendida en términos de libertad y explotación, parasitismo y empobrecimiento, propiedad privada y su destrucción. De otra forma la historia como ciencia es falsa. La historia no puede ser estudiada de forma 'neutral' sino que se necesitan juicios de valor.
Mientras las empresas productoras aparecen y desaparecen porque la sociedad así lo pide, la clase dominante nunca aparece porque la gente pide alguien que los domine, y tampoco desaparecen a pesar de que la gente les pide que desaparezcan.
Nadie puede decir que los dueños originarios y los contratistas piden ser explotados. Ellos deben ser forzados a aceptarlo.
La clase dominante adquiere su ingreso mediante transacciones no voluntarias y por eso no puede desaparecer con boicots que los consumidores puedan organizar, como sí desaparecerían las empresas productoras de bienes. Lo único que puede hacerla desaparecer es la masiva opinión pública, o en términos marxistas "la conciencia de clase".
Un explotador crea víctimas, y las víctimas son enemigos en potencia.
Es posible que los explotadores logren dominar por fuerza a los explotados cuando numéricamente son similares. Pero se necesita más que fuerza física cuando hay que dominar poblaciones que son miles de veces más grandes que la clase dominante. Se necesitan 'ideas'. Se necesita que los explotados acepten la explotación como legítima. Los explotados pueden ponerse del lado de los explotadores o ser pasivos frente a los abusos. Y de esta forma la mayoría deja de resistir la explotación. Mientras esa situación se mantenga, entonces habrá explotación.
Sólo cuando los explotados tomen conciencia de su situación y se unan con los otros miembros de la misma clase explotada a través de un movimiento ideológico, la situación será revertida.
Sólo cuando la mayoría de los explotados sean integrados y entren en oposición contra la clase explotadora ladrona, la explotación terminará.
El crecimiento capitalista anti-feudalista en Europa y Norte-América fue el resultado de una expansión ideológica del individualismo en la clase explotada. En esto, marxistas y austrians están de acuerdo.
Pero el incremento en explotación de los últimos 100 años —y en esto marxistas y austrians desacuerdan— fue debido a una pérdida de conciencia de clase. Y en este sentido, los marxistas deben ser culpados por esta pérdida de conciencia de clase por haber redireccionado equivocadamente a los explotados de la explicación correcta de la explotación.
La Clase Dominante y la Constitución.
La clase dominante protege su posición de clase explotadora con la creación de una Constitución que protege su funcionamiento. Por un lado, formalizando el funcionamiento de la clase explotadora sobre la clase explotada —"el presidente manda sobre todos los ciudadanos", la constitución crea cierto tipo de estabilidad legal. Las leyes privadas más comunes que todos respetan son incorporadas en esas constituciones para que la opinión pública acepte la Constitución. Por otro lado, la constitución libra a la clase dominante de seguir el principio de apropiación originaria y le da status legal para adquirir propiedad de forma no-voluntaria. Y finalmente terminan superponiendo la ley pública sobre la ley privada.
No es, como Marx afirma, que el reconocimiento de la propiedad privada en las constituciones crea una justicia diferente para la clase dominante. Sino que la justicia 'especial' para la clase dominante es creada cuando se crea una ley pública que destruye las reglas de la propiedad privada.
El Estado no es explotador porque protege la propiedad privada, sino porque el Estado está exento [queda libre] de cumplir la reglas de la propiedad privada. Pero Marx interpreta correctamente al Estado como explotador. A diferencia de la Escuela Política de Public Choice [J. Buchanan] que cree que el Estado es como una firma cualquiera que produce bienes. Marx reconoce claramente las tendencias redistributivas del Estado.
La clase dominante siempre está interesada en que los explotados no tengan conciencia de clase. Y las políticas redistributivas son los instrumentos que usan la clase dominante para dividir a los explotados. Los ciudadanos pelean unos contra otros, en vez de luchar contra el Estado.
La clase explotadora redistribuye también el poder a través de la democracia, dándole a todo el mundo el derecho de 'participar' o votar por los empleados públicos, y de esa forma debilita la resistencia de los explotados. El Estado les promete ser partícipes del botín.
El Estado es también, como Marx reconoce, el centro ideológico de propaganda y mistificación. El Estado nos enseña que explotación es libertad, que los impuestos son 'contribuciones voluntarias', que constituciones no-firmadas son acuerdos 'implícitos', que nadie es gobernado sino que 'todos nos gobernamos a nosotros mismos', que sin el Estado nadie tendría seguridad y los pobres morirían, etc. todo eso es parte de la super-estructura ideológica creada para legitimizar a la clase dominante.
Y finalmente, los marxistas también están en lo correcto cuando notan la clara asociación entre el Estado y ciertas élites empresariales, especialmente la élite bancaria, pero su explicación es errada. No es que los burgueses apoyan al Estado para que les proteja sus derechos de propiedad, sino que las empresas quieren ser parte del gobierno para participar de la ley pública que les garantice un monopolio. La clase dominante está interesada en los bancos por su poder financiero. Como clase dominante, el Estado siempre está interesado en poder para falsificar dinero —crear dinero de la nada, crear dinero sin valor. Y ofreciendo a los bancos ser partícipes de las ganancias por falsificación de dinero —permitiéndoles emitir dinero sobre el falso dinero creado por el Estado con un sistema de reserva fraccionaria— el Estado logra tener dominio sobre el monopolio del dinero.
Conflictos entre diferentes clases dominantes, entre diferentes Estados, tiene una tendencia hacia la concentración, guerra e imperialismo. Sin embargo la errada teoría de explotación marxista encuentra la explicación en el lugar equivocado. Marx ve esa tendencia como natural en el sistema capitalista.
Pero como explica Rothbard, la idea de que el capitalismo lleva al monopolio no es correcta. Todo y así, imaginemos que esa idea es correcta, imaginemos que un grupo de hombres ricos se hacen dueños de todas las empresas. Todas las empresas en manos de los ricos. Eso implicaría la posesión de todos los recursos, integración vertical y horizontal completa. Si eso ocurriera, ese monopolio sufriría la misma falla del comunismo [el único caso histórico de monopolio y monopsonio]: imposibilidad de cálculo económico. La empresa sufriría inmensas pérdidas y tendría que desmembrarse. "Un gran monopolio" es inestable.
La explicación correcta del la concentración de explotadores es que la explotación estatal requiere un monopolio territorial y la competencia entre explotadores ladrones es eliminativa —un juego de suma cero. Los poderes del Estado se concentran cada vez más. En el caso norteamericano, por ejemplo, el Estado Federal destruyó la soberanía de los Estados individuales en la guerra civil. Y con la creación de los bancos centrales, los Estados lograron intervenir todo el sistema productivo de las naciones.
Por su naturaleza explotadora, los Estados tienen intereses contrarios entre ellos. Y dado que pueden hacer que los ciudadanos paguen por las guerras, los Estados siempre tendrán tendencias hacia la agresión entre ellos. El Marxismo, a diferencia del resto de escuelas, apunta correctamente el punto: hay una tendencia hacia el imperialismo en la historia. Y las Estados más imperialistas son de hecho las naciones más desarrolladas. Sólo los Estados que controlan muchos recursos pueden entrar en guerra. Y por esa misma razón los Estados destruyen la riqueza de los pueblos. Sólo la sociedad civil produce riqueza.
Pero la explicación marxista es errada, es el Estado quien es por naturaleza agresor, no el capitalismo.
Mientras más libre sea la economía, más rico el Estado, y más puede darse el lujo de entrar en guerras. Eso explica porqué los países más ricos, antes Inglaterra y hoy USA, son los más imperialistas. No es porqué la expansión de los mercados requiera explotación, sino porque la clase explotadora quiere extender su robo a otras naciones.
El Estado a través del Banco Central busca un imperialismo monetario, un banco central mundial, para crear dinero falso sobre otras monedas, y de esa forma expropiar recursos de otras naciones. Hoy el dólar como moneda mundial facilita al gobierno norteamericano crear inflación a nivel mundial, y por tanto expropiar riqueza a nivel mundial.
El incremento en la concentración de poder de la clase explotadora, su concentración económica monopólica lleva hacia el estancamiento de la producción e impide el desarrollo de las fuerzas productivas, y por tanto crea las condiciones objetivas para su auto-destrucción y el establecimiento de una sociedad sin clases —sin clase dominante— que será capaz de crear prosperidad económica como nunca antes.
Pero a diferencia de lo que Marx afirma, esto no es resultado de "leyes históricas" —no existen tales leyes—, no es tampoco que exista una tendencia decreciente en las tasas de ganancias con un incremento en la composición orgánica de capital, sino que los monopolios estatales empobrecen a todos. Y con eso el Estado crea su propio fin.
La 'propiedad social' colectiva de los medios productivos es imposible sin la existencia de un Estado que dirija, si asumimos de forma realista que todos los hombres no pensaran lo mismo sobre cómo asignar los recursos productivos, tendrá que aparecer un gobierno.
La abolición de la explotación es el establecimiento de una sociedad donde se respete la propiedad privada, y donde no exista ley pública, esto es: una sociedad Anarco-Capitalista.
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